Publicidad

 

Colombia lidera el encarecimiento de la deuda y amplía distancia frente a otros países de la región

El fuerte encarecimiento de la deuda en Colombia la diferencia del resto de América Latina.

Dinero colombiano feb 26
Por Agencia Periodismo Investigativo | Vie, 27/02/2026 - 09:49 Créditos: Dinero colombiano. Tomada de Pixabay

El más reciente cuadro de indicadores globales publicado por The Economist confirmó que Colombia se ubicó como el país de América Latina con el mayor incremento en el costo de su deuda soberana durante el último año.

El reporte, que compara el rendimiento de los bonos a 10 años y su variación anual en economías desarrolladas y emergentes, muestra que Colombia registró un aumento de 227 puntos básicos, cifra que supera ampliamente a la del segundo país latinoamericano en la clasificación y crea una brecha significativa frente al resto de la región.

El rendimiento actual de los bonos colombianos a 10 años se situó en 10,4 %, el más alto entre los países latinoamericanos evaluados.

Este nivel implica un encarecimiento notable del financiamiento externo para el país y un indicador directo del riesgo percibido por los inversionistas.

El aumento anual de 227 puntos básicos marcó una diferencia sustancial respecto al comportamiento de otras economías de la región.

Ministerio de Hacienda de Colombia. Tomada de MinHacienda

 

El segundo país latinoamericano con mayor incremento anual en sus bonos soberanos fue Argentina, que ajustó su rendimiento pero sin una cifra consolidada comparable, debido a que el cuadro presenta la variación como “n. a.”.

No obstante, el rendimiento total reportado para Argentina es de 13,4 %, inferior únicamente al de Egipto y superior al de todos los demás países latinoamericanos, lo que la ubica como la segunda economía regional con mayor costo del endeudamiento, aunque con ausencia del dato exacto de variación anual.

La distancia entre Colombia y el siguiente país regional que sí presenta variación anual registrada es Chile, con un aumento de +76 puntos básicos, lo que evidencia la magnitud del salto colombiano.

El tercer país latinoamericano con incremento anual significativo fue México, con una caída de -101 puntos básicos en el costo de su deuda, lo que contrasta con la tendencia colombiana.

Aunque México tiene un rendimiento actual de 8,7 %, su variación anual negativa muestra condiciones más favorables frente a los mercados financieros internacionales.

En el caso de Perú, el reporte muestra una disminución de -64 puntos básicos y un rendimiento de 7,8 %.

En Brazil, la variación anual fue de -128 puntos básicos, mientras que su rendimiento actual se ubica en 13,4 %, cifra que lo posiciona como el país con la deuda más costosa del continente en términos absolutos, aunque con un comportamiento anual mejor que el de Colombia.

En Costa Rica no aparece registro en esta edición, por lo que no fue incluida en la comparación regional.

El reporte también incluye a economías asiáticas, europeas y africanas, lo que permite contrastar el comportamiento latinoamericano con otras regiones.

Los mayores incrementos globales en el rendimiento de bonos los registraron India (+63), China (+55) y Turquía (+38), todos por debajo del aumento colombiano.

En cuanto a las reducciones más pronunciadas, destacan Sudáfrica (-272), Rusia (-129) y Brasil (-128).
En el análisis monetario, el peso colombiano registró una variación anual de 11,4 %, mientras que la mayoría de monedas latinoamericanas exhibieron movimientos mixtos: el peso chileno subió un 9,9 %, el sol peruano un 9,0 % y el peso mexicano un 19,3 %.

La evolución de los rendimientos de los bonos soberanos es indicador clave para medir el costo de financiamiento de los países. Tomada de Freepik

 

El peso argentino fue la moneda más depreciada del continente con una caída del -24,1 %, reflejo de las tensiones económicas internas.

El contexto fiscal también aparece en el cuadro. Colombia muestra un déficit en cuenta corriente de -2,7 % del PIB y un déficit fiscal de -6,5 %, cifras que se suman al comportamiento de sus tasas de interés y ofrecen un panorama más amplio sobre la presión financiera del país.

En comparación, Chile registra un déficit fiscal de -1,7 %, México de -3,8 %, Perú de -2,5 % y Brasil presenta un superávit de 0,4 % en cuenta corriente.

Lea también: (Corte de México confirmó multa contra Telemundo por uso de imagen de Sandra Ávila para promocionar La Reina del Sur)

Estas diferencias fiscales ayudan a explicar por qué el comportamiento colombiano resultó más sensible en los mercados.

El conjunto de datos señala que Colombia se convirtió en el país latinoamericano con el mayor encarecimiento del financiamiento en términos de variación anual, un desempeño que se distancia de manera notable del resto de la región y que la ubica por encima de mercados con volatilidades históricamente mayores, como Brasil y Argentina.

El informe también resalta que, aunque los rendimientos absolutos de Argentina y Brasil siguen siendo elevados, Colombia es el país donde el costo de la deuda experimentó el salto más pronunciado en el último año.

El reporte de The Economist se convierte en una referencia para el seguimiento de la sostenibilidad fiscal y el comportamiento futuro de los mercados emergentes.

En el caso colombiano, los datos indican un periodo de presiones adicionales sobre la deuda soberana que influirá en las decisiones de financiamiento público durante los próximos meses.

Análisis

El incremento de 227 puntos básicos en el costo de la deuda de Colombia, según The Economist, implica que el país debe pagar más por cada peso que toma prestado en los mercados internacionales.

Cuando el Estado se financia a tasas más altas, esa presión se traslada gradualmente a la economía interna. En la práctica, esto se traduce en un presupuesto nacional más limitado para inversión social, infraestructura, subsidios o programas de apoyo empresarial, porque una mayor porción de los recursos deberá destinarse a cubrir intereses.

Con menos capacidad fiscal, la posibilidad de nuevos impuestos o ajustes tributarios aumenta, lo que repercute directamente sobre el bolsillo de hogares y empresas.

Impacto para empleados formales

Para los trabajadores con contrato laboral, un aumento sostenido del costo de la deuda puede reflejarse en un encarecimiento del crédito al consumo y en un proceso más lento de recuperación económica.

Cuando el Gobierno debe pagar más por su deuda, los bancos también ajustan sus tasas para mantener márgenes y controlar el riesgo. Esto puede traducirse en mayores tasas para créditos de libre inversión, tarjetas de crédito, educación o vivienda.

El encarecimiento de la deuda soberana afecta directamente el bolsillo de los trabajadores formales. Tomada de Sociedad de Agricultores de Colombia

 

Además, un entorno económico con financiamiento más costoso reduce el ritmo de creación de empleo, afecta la formalización laboral y puede limitar los incrementos salariales porque las empresas enfrentan mayores costos financieros y menor capacidad de expansión.

Impacto para trabajadores independientes

Los trabajadores independientes dependen en gran medida del acceso a crédito para financiar sus actividades, sostener su flujo de caja o enfrentar temporadas de baja demanda.

Con tasas de interés más altas para el país, los bancos trasladan parte de esa presión a los créditos comerciales y a los microcréditos.

Esto implica que los emprendedores, comerciantes, contratistas y profesionales independientes pagarán más por obtener capital de trabajo.

La subida en el costo de la deuda pública también puede afectar la estabilidad del peso colombiano, lo cual encarece las importaciones de insumos, equipos, software y herramientas necesarias para sus labores. En consecuencia, los costos operativos aumentan y los márgenes se reducen.

Impacto para pequeñas empresas

Para las pequeñas empresas, el incremento del costo del endeudamiento es especialmente sensible. Este tipo de negocios suele depender de créditos rotativos y microcréditos para sostener inventarios, producción y pago a proveedores.

Con un país que enfrenta mayores tasas soberanas, los bancos perciben más riesgo y ajustan sus condiciones de préstamo, lo que implica cuotas más altas, menor acceso y una reducción en los montos aprobados.

Además, una economía con menor margen fiscal del Gobierno recorta programas de apoyo, subsidios a la tasa y líneas de crédito preferencial. Las pequeñas empresas terminan pagando más por financiarse y tienen menos herramientas para expandirse, afectando su capacidad de generar empleo y estabilidad.

Impacto para medianas empresas

Las medianas empresas, que requieren más capital para operaciones y ampliaciones, ven un impacto directo en sus costos financieros.

El aumento de 227 puntos básicos convierte a Colombia en uno de los países con mayores exigencias de rendimiento por parte de inversionistas internacionales, lo que reduce la disponibilidad de financiamiento corporativo a tasas competitivas.

Estas compañías suelen recurrir a crédito bancario para inversión en tecnología, maquinaria e infraestructura.

Con tasas más altas, muchos proyectos se aplazan o se descartan, reduciendo la productividad y la capacidad de competir, especialmente frente a empresas de países como Chile, Perú o México, donde el aumento anual del costo de la deuda fue menor o incluso negativo.

Además, el encarecimiento de las importaciones por la depreciación del peso afecta directamente la estructura de costos de sectores industriales y de servicios especializados.

Impacto sobre precios, inflación y consumo

Aunque el informe de The Economist no mide inflación, sí anticipa presiones indirectas. Cuando el país se financia a costos elevados, la depreciación del peso puede acelerarse, lo que impacta el precio de bienes importados como alimentos, combustibles, medicamentos, maquinaria y tecnología.

Esto afecta el poder adquisitivo de todos los hogares y aumenta el costo operativo de empresas de todos los tamaños. Con precios más elevados y crédito más caro, el consumo se reduce, y ese ajuste frena la actividad económica, lo que puede traducirse en menor contratación y reducción del ingreso disponible.

Otras noticias

 

 

Etiquetas