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Encuesta AtlasIntel: Cepeda y De la Espriella lideran, pero los indecisos se convierten en la tercera fuerza electoral

Intención de voto 2026: indecisos superan a cinco candidatos y redefinen la disputa entre Cepeda y De la Espriella.

Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda mar 26
Por Agencia Periodismo Investigativo | Sáb, 28/02/2026 - 09:05 Créditos: Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Tomadas de redes sociales oficiales

La más reciente encuesta AtlasIntel–Semana, realizada entre el 19 y el 25 de febrero con 6.468 entrevistas presenciales, presenta un panorama electoral que anticipa un domingo 8 de marzo altamente competitivo, con movimientos decisivos en las consultas interpartidistas y una primera vuelta presidencial en la que Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella se consolidan como protagonistas centrales del debate nacional.

Los datos muestran una recomposición acelerada de alianzas, desplazamientos de voto útil y una creciente polarización territorial y socioeconómica que perfila el tablero político a menos de dos meses del inicio formal de la carrera presidencial.

En el escenario principal de primera vuelta, Iván Cepeda alcanza el 34,0 %, seguido por Abelardo de la Espriella con 31,9 %, lo que configura un virtual empate técnico con ligera ventaja para el senador del Pacto Histórico.

Sergio Fajardo se ubica con el 6,3 %, mientras Paloma Valencia marca 4,3 %. La categoría “No sé / No votaría” representa el 13,7 %, clave para el desenlace posterior.

La serie temporal evidencia que Cepeda registra el crecimiento más acelerado: pasó de 28,6 % en enero a 34 % en febrero, mientras De la Espriella subió de 27,3 % a 31,9 %. Esa dinámica indica que ambos capitalizan la polarización, pero Cepeda retiene mayor voto urbano y escolarizado.

Sondeo por intención de voto. Tomada de Encuesta Atlas / Semana 

 

En los votos válidos, Cepeda llega al 37 % y De la Espriella al 34,7 %, confirmando la disputa cerrada.

La simulación de escenarios de balotaje muestra una tendencia consistente:
Cepeda vs. De la Espriella: 38,9 % contra 19,1 %, con un 33,5 % entre voto blanco, nulo o indeciso.

Cepeda vs. Paloma Valencia: 39,8 % contra 29,6 %.
Cepeda vs. Sergio Fajardo: 37,5 % frente a 25,1 %.
Cepeda vs. Juan Carlos Pinzón: 40,7 % frente a 19,2 %.

En todos, Cepeda supera por amplios márgenes —entre 10 y 21 puntos— a los candidatos de oposición. El único escenario en el que un opositor presenta ventaja es el enfrentamiento Fajardo vs. De la Espriella, donde el exalcalde obtiene 34,7 % frente a 19,9 %.

El rechazo comparativo resulta revelador: 41,3 % afirma rechazar más a De la Espriella, mientras 38,9 % rechaza más a Cepeda. Ese diferencial explica por qué Cepeda parte con ventaja en balotaje, pese al empate técnico de primera vuelta.

Gran Consulta por Colombia: Paloma Valencia domina y se consolida como figura del bloque de derecha. Entre los votantes que participarían en la Gran Consulta por Colombia, Paloma Valencia lidera con 36,7 %, seguida por Vicky Dávila (11,3 %), Juan Daniel Oviedo (9,3 %) y Juan Carlos Pinzón (7,8 %).

Sondeo por intención de voto en segunda vuelta. Tomada de Encuesta Atlas / Semana 

 

El espectro muestra una fragmentación significativa, pero el liderazgo de Valencia es amplio y sostenido en la serie temporal: creció de 18,1 % en enero a 36,7 % en febrero, duplicando su intención de voto en un mes.

En votos válidos, Valencia alcanza el 44,6 %, lo que la proyecta como vencedora probable de la consulta y principal candidata del bloque opositor no radical.

El comportamiento demográfico revela:

Mayor apoyo en votantes de 45 años en adelante, fortaleza en estratos medios, ventaja en regiones como Centro, Eje Cafetero y Antioquia.

En la consulta del sector progresista-alternativo que no está en el Pacto Histórico, Daniel Quintero encabeza con 20,6 %, seguido por Roy Barreras (15,3 %). Los demás candidatos se mantienen bajo el 3 %.

Sin embargo, más de 56 % de los consultados aún no sabe por quién votar, el mayor nivel de indecisión de todas las mediciones.

En votos válidos, Quintero obtiene 48,5 % y Barreras 37,3 %, lo que sugiere que, si la participación es baja, el exalcalde de Medellín tendría una ventaja sustancial.

Sondeo por intención de voto en Gran Consulta. Tomada de Encuesta Atlas / Semana 

 

En la medición para elecciones al Congreso, el Pacto Histórico se posiciona como la lista con mayor intención de voto al Senado, con 22 % en votos totales y 31,9 % en votos válidos.

Le sigue el Centro Democrático, que registra 13,9 % en el total y 19,8 % en los válidos. Más atrás aparecen el Movimiento de Salvación Nacional y el Partido Conservador, ambos alrededor del 8 %, mientras que colectividades tradicionales como el Partido Liberal, la Alianza Verde y Cambio Radical se ubican entre el 5 % y el 6 %.

Estas cifras consolidan al Pacto Histórico como la principal fuerza legislativa en las preferencias actuales, con un respaldo especialmente concentrado en Bogotá, la región Caribe y el Pacífico.

La encuesta muestra que la evaluación del presidente Gustavo Petro se mantiene relativamente estable: la desaprobación llega al 47,9 %, mientras la aprobación se ubica en 43,8 %. En la valoración general de su gestión, un 37,1 % la califica como “mala o muy mala”.

En cuanto a los problemas que más preocupan al país, la corrupción encabeza ampliamente la lista con 38,7 %, seguida por la inseguridad con 20,6 %, la salud con 15,2 % y la pobreza y falta de oportunidades con 11,2 %.

Sondeo por intención de voto en Consulta Frente por la Vida. Tomada de Encuesta Atlas / Semana 

 

Este orden de prioridades incide de manera directa en el panorama electoral: mientras los candidatos con mensajes centrados en la lucha contra la corrupción y el orden público captan buena parte del voto opositor, el oficialismo busca consolidar apoyo enfatizando en la continuidad y defensa de las reformas sociales.

El panorama electoral muestra un escenario crecientemente polarizado que obliga a los principales actores políticos a replantear sus estrategias de cara a las consultas de marzo y a la primera vuelta presidencial.

La contienda se está ordenando alrededor de dos figuras que representan polos sociales distintos: Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Cepeda concentra su fortaleza en votantes urbanos, jóvenes y con mayor nivel educativo, mientras De la Espriella consolida apoyo entre sectores conservadores, religiosos y en regiones como el Caribe y el Centro-Oriente.

En ambos casos, el voto útil empieza a jugar un papel decisivo, desplazando a alternativas moderadas como Sergio Fajardo o a candidaturas tecnocráticas como la de Juan Daniel Oviedo.
Dentro del bloque opositor no radical, Paloma Valencia emerge como la figura con mayor potencial de crecimiento.

Aunque De la Espriella ha ganado visibilidad en la disputa nacional, Valencia presenta un nivel de rechazo más bajo, mayor capacidad de conectar con electorados diversos y una sintonía especial con sectores femeninos y de clase media que se distancian de discursos extremos. Si triunfa en la consulta del 8 de marzo, podría redefinir el equilibrio entre la derecha y la centroderecha.

En el Frente por la Vida, el resultado final dependerá del nivel de participación. Una consulta con baja asistencia favorecería a Daniel Quintero, quien parte con ventaja, mientras que una mayor movilización abriría espacio para que Roy Barreras recorte distancia, especialmente en zonas de tradición progresista.

En el Congreso, la fragmentación podría profundizarse. El Pacto Histórico aparece como primera fuerza, pero la oposición llega dividida en múltiples partidos, lo que anticipa un Senado con bloques más pequeños, dificultades para construir mayorías estables y negociaciones legislativas más complejas para el próximo gobierno.

La campaña también estará marcada por las preocupaciones ciudadanas. Con la corrupción y la inseguridad como problemas predominantes, los aspirantes que logren ofrecer propuestas verificables, narrativas consistentes y credibilidad personal en esos asuntos tendrán mayores posibilidades de atraer a los indecisos.

Finalmente, el 8 de marzo será determinante para ordenar el sistema político. Las consultas definirán tres grandes bloques —la izquierda oficialista representada por Cepeda, la derecha y centroderecha bajo el liderazgo probable de Valencia, y un centro progresista articulado alrededor de Quintero o Barreras—, reducirán el número de candidaturas competitivas y permitirán medir la capacidad de movilización temprana de cada proyecto político.

En la medición de primera vuelta, el grupo de indecisos y no respuesta alcanza el 13,7 %, una proporción que supera ampliamente a la mayoría de los candidatos distintos a los dos primeros. Por ejemplo, Sergio Fajardo registra 6,3 %, Paloma Valencia 4,3 %, Juan Daniel Oviedo 3,5 %, Vicky Dávila 2,8 % y Juan Carlos Pinzón 2,6 %, todos por debajo de la franja de ciudadanos que aún no define su voto.

Ficha técnica del sondeo. Tomada de Encuesta Atlas / Semana 

 

Esto significa que los indecisos duplican o incluso triplican el respaldo de varias figuras de centro y centroderecha, convirtiéndose de manera efectiva en la tercera fuerza electoral, solo por detrás de Iván Cepeda (34 %) y Abelardo de la Espriella (31,9 %). En términos de peso político, ningún candidato fuera del duopolio Cepeda–De la Espriella tiene hoy un caudal comparable al de este segmento volátil.

La tendencia es aún más marcada en las consultas interpartidistas. En la Consulta del Frente por la Vida, los indecisos alcanzan 56,2 %, superando con una ventaja contundente a Daniel Quintero (20,6 %) y a Roy Barreras (15,3%). Incluso sumados, ambos no logran igualar a la masa de votantes que no tiene una preferencia definida.

En la Gran Consulta por Colombia, aunque el nivel de indecisión es menor, sigue siendo decisivo: un 34,8 % de personas no expresa preferencia, superando a todos los candidatos excepto a Paloma Valencia (36,7 %).

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