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UEFA arremete contra Gianni Infantino tras frenar la privatización del Mundial de la FIFA
Lo acusa de incumplir sus promesas tras retirar el plan para privatizar el Mundial.
La disputa institucional entre la FIFA y la UEFA escaló este sábado luego de que la organización europea emitiera uno de los pronunciamientos más críticos contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras la decisión de retirar el proyecto que buscaba abrir a inversionistas privados la gestión comercial de las principales competiciones del organismo, entre ellas la Copa Mundial de la FIFA.
El comunicado de la confederación europea no solo celebró el abandono de la iniciativa, sino que cuestionó la forma en que fue concebida, su falta de transparencia y el manejo de los recursos financieros acumulados por la entidad que gobierna el fútbol mundial.
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La declaración de la UEFA se conoció pocas horas después de que Infantino anunciara oficialmente que desistía de impulsar la creación de la empresa denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), un vehículo corporativo diseñado para administrar los derechos comerciales, los eventos y otros activos de la FIFA con participación de capital privado.
El proyecto había sido presentado días atrás y encontró una oposición inmediata de numerosas federaciones nacionales y de las principales confederaciones continentales.
En su comunicado, la UEFA aseguró que el episodio dejó en evidencia una pérdida de confianza hacia la actual administración de la FIFA. Según la organización europea, no solo ella dejó de respaldar la gestión de Infantino, sino que la desconfianza también se ha extendido a otros integrantes de la comunidad internacional del fútbol.
La confederación sostuvo que el deporte no puede continuar siendo administrado mediante procesos reservados y decisiones impulsadas con rapidez, sin que exista suficiente información pública sobre quienes diseñan este tipo de iniciativas o sobre los intereses que representan.
En ese sentido, reclamó que los responsables de la propuesta respondan por las decisiones adoptadas y rindan cuentas ante las asociaciones nacionales afiliadas.
El pronunciamiento adquiere relevancia porque se produce cuando faltan pocos meses para el proceso electoral mediante el cual la FIFA elegirá a su presidente en marzo de 2027. Hasta el momento, Gianni Infantino aparece como el único aspirante para continuar al frente del organismo, aunque la controversia alrededor del proyecto podría influir en el ambiente político previo a la elección.
La iniciativa retirada contemplaba la constitución de FIFA Forward Enterprise, una sociedad que tendría a su cargo la administración de los negocios comerciales y de los grandes torneos organizados por la FIFA.
Entre esos activos se incluían los derechos relacionados con la Copa Mundial masculina y femenina, así como otras competiciones internacionales administradas por la entidad.
El objetivo consistía en permitir la entrada de inversionistas privados a esa nueva estructura empresarial para obtener recursos adicionales y desarrollar proyectos asociados al crecimiento comercial del fútbol.
Sin embargo, la propuesta fue recibida con reservas por buena parte de las asociaciones nacionales, que consideraron necesario preservar el control directo de esos activos dentro de la estructura institucional de la FIFA.
Durante los últimos días, la resistencia aumentó hasta convertirse en un rechazo mayoritario. La UEFA encabezó la oposición y llegó incluso a advertir que sus 55 asociaciones miembro estaban dispuestas, por decisión unánime, a no participar en futuras competiciones organizadas por la FIFA, incluido el Mundial, si la iniciativa seguía adelante.
Frente a ese escenario, Gianni Infantino anunció la cancelación del proyecto. El dirigente explicó que, después de escuchar las distintas posiciones expresadas por las federaciones y confederaciones, concluyó que la propuesta había generado divisiones que impedían cumplir el objetivo con el cual había sido concebida.
La respuesta de la UEFA fue inmediata. En lugar de limitarse a celebrar la decisión, la organización aprovechó el momento para cuestionar el modelo de gestión implementado por la actual administración de la FIFA y plantear una alternativa distinta para fortalecer el desarrollo del fútbol.
Según la confederación europea, la solución no pasa por vender participación en los activos comerciales del organismo internacional, sino por utilizar parte de las reservas económicas que la FIFA mantiene acumuladas.
De acuerdo con la UEFA, esos fondos superan actualmente los 5.000 millones de dólares y deberían destinarse directamente al fortalecimiento del fútbol en las 211 federaciones afiliadas.
En ese sentido, el organismo europeo propuso ampliar el alcance del programa FIFA Forward, mecanismo existente mediante el cual la FIFA distribuye recursos para infraestructura, formación, desarrollo deportivo y fortalecimiento institucional de las asociaciones nacionales.
La UEFA sostuvo que parte del dinero que permanece en las reservas puede utilizarse para impulsar el crecimiento del fútbol base, financiar proyectos de desarrollo y fortalecer las competencias nacionales sin necesidad de recurrir a la privatización de los principales activos comerciales de la organización.
Como parte de su mensaje, la confederación utilizó una comparación para explicar su posición. Señaló que no resulta necesario "vender la vajilla de la familia" para financiar el crecimiento del fútbol cuando la institución dispone de miles de millones de dólares en reservas.
El comunicado también calificó la retirada del proyecto como una victoria para el conjunto del fútbol internacional, aunque advirtió que la discusión no termina con el abandono de la iniciativa.
A juicio de la UEFA, el principal desafío consiste ahora en reconstruir la confianza entre la FIFA y las federaciones nacionales, después de un proceso que, según afirmó, deterioró las relaciones institucionales.
Uno de los apartados más contundentes del documento consistió en recordar los compromisos asumidos por Gianni Infantino durante la campaña que lo llevó a la presidencia de la FIFA en 2016.
La UEFA reprodujo declaraciones pronunciadas por el dirigente en las que prometía una gestión basada en la transparencia y en la participación permanente de las asociaciones miembro.
Asimismo, recordó otra de las afirmaciones realizadas por Infantino durante ese proceso electoral, cuando aseguró que el dinero de la FIFA pertenece a las federaciones nacionales y debe utilizarse exclusivamente para el desarrollo del fútbol, no para otros fines.
Tras citar esas declaraciones, la UEFA sostuvo que ambas promesas no fueron cumplidas. Según la organización, el proyecto presentado fue elaborado mediante un proceso reservado, sin suficiente transparencia y sin la participación de las asociaciones nacionales, circunstancias que, a su juicio, contradicen los principios anunciados por el propio presidente de la FIFA.
Además, cuestionó que, pese al volumen de recursos financieros acumulados por la organización, esos fondos no hayan sido destinados en mayor medida al fortalecimiento del fútbol en las federaciones afiliadas.
Finalmente, la UEFA informó que comenzará un proceso de diálogo con asociaciones nacionales, confederaciones y otros actores vinculados al deporte para construir una propuesta alternativa que permita mejorar la distribución de recursos utilizando el programa FIFA Forward ya existente, sin necesidad de crear nuevas estructuras abiertas a inversionistas privados.
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