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Colombia vs Perú: el examen de Néstor Lorenzo para demostrar que el recambio también puede jugar bien

Tercer partido amistoso de la tricolor tras dos presentaciones agridulces. Partido a las 6 y 45pm hora de Colombia.

FCF INICIAL
Por Agencia Periodismo Investigativo | Mar, 06/10/2026 - 09:39 Créditos: Tomada de la Federación Colombiana de Fútbol / 11 que jugó frente a Paraguay

La Selección Colombia llega este martes 6 de octubre a Miami con una obligación que va bastante más allá de derrotar a Perú. Después de empatar 1-1 frente a México y perder 1-0 contra Paraguay, el equipo de Néstor Lorenzo necesita comenzar a mostrar qué pretende ser en la etapa que se abrió después del Mundial de 2026: cómo quiere jugar, quiénes pueden convertirse en los nuevos protagonistas y cuáles de los jóvenes convocados están preparados para integrar la estructura que deberá sostener el camino hacia la Copa América de 2028 y las Eliminatorias para el Mundial de 2030.

Colombia y Perú jugarán desde las 6:45 p. m., hora colombiana, en el NU Stadium de Miami, en el tercero y último partido de esta extensa ventana internacional. El La encuentro podrá verse por Gol Caracol, Fútbol RCN, Ditu y la aplicación de RCN, principalmente.

El escenario convierte el partido en algo parecido a una evaluación anticipada para Lorenzo. No porque su continuidad dependa de 90 minutos de un amistoso, sino porque los dos encuentros anteriores dejaron preguntas alrededor del funcionamiento de una Selección que precisamente comenzó esta gira anunciando una renovación.

Contra México, el 26 de septiembre en Baltimore, Colombia comenzó ganando con gol de Luis Javier Suárez, pero terminó empatando 1-1. El propio Lorenzo reconoció después que México había superado a su equipo durante buena parte del primer tiempo.

La Selección llegó tarde a las presiones, permitió espacios entre líneas y tuvo problemas para recuperar la pelota. El entrenador destacó la reacción posterior, pero admitió la existencia de errores que debían corregirse.

Tomada de la Federación Colombiana de Fútbol / Director Técnico de la Selección Colombia, Nestor Lorenzo 

 

Seis días después llegó una señal más preocupante. Paraguay venció 1-0 a Colombia en Harrison, Nueva Jersey, con gol de Hugo Benítez a los 56 minutos. El marcador fue estrecho, pero el funcionamiento colombiano dejó mayores interrogantes.

Lorenzo ensayó una estructura con tres centrales y carrileros adelantados, una modificación con la que pretendía aprovechar las características de sus defensores y laterales.

Colombia, sin embargo, sufrió para construir desde atrás, perdió balones sencillos y tuvo dificultades para acompañar a Luis Suárez y producir situaciones de gol.

Esta vez el entrenador tampoco escondió lo sucedido. “Nos costó aceitar la salida, nos dejamos presionar, cometimos muchos errores”, reconoció Lorenzo después del encuentro. También admitió que Colombia “no jugó bien” y explicó que el equipo continúa “en construcción”.

Esa expresión, construcción, resume buena parte de lo que está en discusión antes de enfrentar a Perú. Porque Colombia no está simplemente buscando un reemplazo para un futbolista o cubriendo temporalmente una posición.

Está intentando construir nuevas sociedades y encontrar jugadores capaces de asumir funciones que durante años estuvieron en manos de una generación que marcó una época de la Selección.

La convocatoria para estos tres amistosos ya había anunciado la dimensión del cambio. Lorenzo llamó a 26 futbolistas y abrió espacio a numerosos jugadores jóvenes o con poca experiencia internacional.

La lista incluye, entre otros, a Kevin Andrade, Royer Caicedo, Daniel Arcila, Jhon Solís, Juan Manuel Rengifo, Matías Orozco, Camilo Durán, Kevin Viveros y Óscar Perea.

La Federación confirmó además nombres como Gustavo Puerta, Yáser Asprilla, Samuel Velásquez, Carlos Andrés Gómez y Kevin Mier dentro de un grupo en el que permanecen jugadores experimentados como Dávinson Sánchez, Jhon Lucumí, Daniel Muñoz, Jhon Arias y Richard Ríos.

Lorenzo había explicado desde la presentación de la convocatoria que se trataba de una transición y un recambio que consideraba necesarios.

La ausencia de Luis Díaz, a quien decidió dar descanso, aumentó además el espacio disponible para observar alternativas.

El problema es que renovar una nómina y renovar un equipo son cosas distintas.
La primera tarea se resuelve convocando futbolistas. La segunda requiere conseguir que esos jugadores se entiendan, ocupen correctamente los espacios, encuentren sociedades, sepan cuándo presionar, cómo salir desde el fondo, quién acelera, quién pausa y quién genera las ventajas ofensivas.

Tomada de la Federación Colombiana de Fútbol / Recambio generacional de la Selección Colombia durante entrenamiento previo al juego contra Perú 

 

Ese es el punto en el que Colombia todavía busca respuestas. Lorenzo lo reconoció antes del encuentro con Perú al explicar que los nuevos jugadores están descubriendo automatismos durante los entrenamientos y posteriormente deben intentar reproducirlos bajo la presión de un partido internacional.

El técnico recordó que las sociedades que Colombia tuvo durante otros ciclos tampoco aparecieron inmediatamente y necesitan tiempo de trabajo conjunto.
Pero el fútbol de selecciones concede poco tiempo.

Entre partido y partido hay apenas unos entrenamientos y Lorenzo pretende utilizar precisamente esta clase de amistosos para descubrir quién puede sobrevivir futbolísticamente a esa exigencia.

“Estamos probando jugadores para ver si entran en el proceso que viene”, resumió el entrenador en la antesala del encuentro con Perú.

Por eso el resultado de esta noche importa, pero no será la única medida.
Colombia necesita jugar mejor.
Necesita recuperar capacidad para controlar los partidos, acompañar a sus delanteros, generar situaciones de gol y evitar que la salida desde el fondo se convierta en una sucesión de pérdidas bajo presión, como ocurrió durante varios pasajes frente a Paraguay.

El experimento defensivo de ese encuentro dejó precisamente una de las lecciones de esta gira. Lorenzo explicó que quiso utilizar tres centrales para liberar a los carrileros y aprovechar futbolistas acostumbrados a ese funcionamiento en sus clubes.

Sin embargo, admitió las dificultades para construir juego y posteriormente insistió en que defender correctamente no depende de acumular superioridad numérica alrededor del área.

Perú aparece entonces como una nueva oportunidad para modificar piezas.
Antes del partido permanecían cinco futbolistas de la convocatoria sin minutos en esta gira: Kevin Mier, Royer Caicedo, Juan Manuel Rengifo, Daniel Arcila y Óscar Perea. Para varios de ellos, el último amistoso representa la oportunidad final de esta concentración para demostrarle directamente al cuerpo técnico que pueden formar parte del siguiente ciclo.

Tomada de la Federación Colombiana de Fútbol / Arquero de la tricolor Kevin Mier

 

Rengifo concentra una atención particular porque Colombia necesita encontrar nuevos jugadores capaces de intervenir en la creación. También aparecen alternativas como Yáser Asprilla, Jhon Solís, Gustavo Puerta y Matías Orozco, mientras Jhon Arias continúa siendo uno de los futbolistas llamados a aportar experiencia en medio de la transición.

La juventud de algunos nombres explica parte de las dificultades, pero también constituye el objetivo central de estos partidos.

Ante México debutaron Kevin Viveros y Matías Orozco. Frente a Paraguay se ampliaron las pruebas con futbolistas como Aldair Quintana, Édier Ocampo, Kevin Andrade y Camilo Durán, mientras otros jóvenes volvieron a recibir minutos. Lorenzo ha dejado claro que seguirá abriendo oportunidades.

Eso significa que la fotografía de la Selección que enfrente a Perú posiblemente tampoco será la definitiva.
Lorenzo habla de construir alrededor de siete u ocho jugadores de una estructura fija y determinar después qué futbolistas pueden complementarla.

La idea permite entender por qué continúan apareciendo Dávinson Sánchez, Jhon Lucumí, Jhon Arias, Richard Ríos, Daniel Muñoz o Luis Suárez mientras alrededor de ellos cambian nombres y posiciones.

Es una búsqueda necesaria, pero tiene un costo: durante la experimentación se pierde sincronización. México lo demostró cuando encontró espacios entre las líneas colombianas. Paraguay volvió a exponerlo presionando la salida y obligando a Colombia a jugar incómoda. Ahora Perú permitirá comprobar si hubo correcciones.

El rival también atraviesa dificultades. La selección dirigida por Mano Menezes llega a Miami después de una serie de resultados adversos y también desarrolla un proceso de renovación. En esta ventana perdió 4-1 frente a Estados Unidos, empató 1-1 contra México y cayó 2-0 ante Canadá.

El propio Menezes reconoció después de uno de esos partidos las dificultades de su equipo para generar juego y superar la presión rival.

Eso convierte el duelo en el enfrentamiento de dos selecciones sudamericanas que están buscando respuestas después del Mundial.

Para Colombia existe además un antecedente reciente incómodo frente a los peruanos. El último encuentro entre ambos terminó 0-0 el 6 de junio de 2025 en Barranquilla por las Eliminatorias. La Selección no derrota a Perú desde el partido por el tercer puesto de la Copa América de 2021, cuando ganó 3-2.
Pero esta noche el pasado pesa menos que el futuro.

Lorenzo tiene delante una de esas jornadas extrañas del fútbol internacional en las que oficialmente no hay puntos en disputa y, sin embargo, existe mucho por ganar o perder en términos deportivos.
Si Colombia vence jugando mal, persistirán las preguntas sobre el funcionamiento.

Si consigue mostrar asociaciones, presión coordinada, salida limpia, profundidad y participación efectiva de los jóvenes, habrá encontrado algo más importante que un resultado amistoso: señales sobre la estructura del próximo equipo.

Y si vuelve a sufrir para crear fútbol, el debate crecerá. Daniel Muñoz pidió entender que desde afuera resulta difícil percibir todo lo que está ocurriendo dentro del proceso. El lateral aseguró que los jugadores nuevos están siendo incorporados a un grupo consolidado y sostuvo que quienes tienen mayor recorrido deben asumir la responsabilidad de orientarlos.

Tomada de la Federación Colombiana de Fútbol / Volante Richard Rios

 

La explicación es válida dentro de una renovación. Pero la cancha terminará determinando cuánto avanza realmente ese proceso.

A las 6:45 de esta tarde, cuando comience a rodar la pelota en Miami, Lorenzo volverá a mirar hacia el banco y encontrará allí precisamente aquello que está buscando: posibilidades.

Un arquero que necesita minutos. Jóvenes que esperan debutar. Mediocampistas intentando reclamar un espacio. Atacantes buscando demostrar que pueden convertirse en alternativas permanentes. Y, dentro del campo, varios integrantes de la generación anterior encargados de impedir que la renovación se convierta simplemente en una colección de pruebas individuales.

Ese equilibrio será probablemente la tarea más compleja del entrenador colombiano durante los próximos meses. Renovar sin desmontar.

Probar sin perder competitividad. Incorporar juventud sin dejarla sola. Y construir una Selección capaz de jugar bien mientras aprende a ser diferente. Contra Perú, Colombia cerrará una gira en la que hasta ahora no ha ganado: 1-1 contra México y 0-1 frente a Paraguay. El marcador de Miami dirá cómo terminó la fecha FIFA.

El juego mostrará algo posiblemente más importante: si Néstor Lorenzo empieza a encontrar el equipo con el que pretende iniciar el siguiente capítulo de la Selección Colombia.

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