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Gobernador de Cundinamarca advierte que mina de Guachetá operaba sin permiso y dejó seis atrapados

Jorge Emilio Rey insiste en reconversión laboral tras explosión en mina no autorizada.

Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca ene 26
Por Agencia Periodismo Investigativo | Vie, 06/02/2026 - 09:00 Créditos: Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca. Tomada de X: @JorgeEmilioRey

Una explosión registrada en la noche del 5 de febrero en una mina de carbón del municipio de Guachetá, Cundinamarca, activó una operación de rescate de alta complejidad ante la posibilidad de que seis trabajadores hayan quedado atrapados a unos 150 metros de profundidad.

La emergencia ocurrió en la mina conocida como Mata Siete, localizada en una zona rural del municipio y presuntamente sin autorización vigente para operar.

La situación generó una rápida movilización de organismos de socorro, en medio de condiciones técnicas adversas que han impedido establecer contacto con los afectados.

De acuerdo con los reportes iniciales del Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca, la detonación tuvo lugar hacia las 7:30 p. m. e implicó el colapso parcial del socavón.

Las primeras unidades que acudieron al lugar realizaron un reconocimiento preliminar en el que se identificó la presencia de seis personas atrapadas.

Los equipos de búsqueda iniciaron las maniobras para acceder a los puntos críticos, en medio de una alta concentración de gases inflamables como metano y con grandes volúmenes de material derrumbado en el trayecto hacia los niveles inferiores.

Las labores han sido lideradas de manera conjunta por la Agencia Nacional Minera, la Policía Nacional, personal de la Alcaldía de Guachetá y cuerpos de bomberos especializados, entre ellos unidades voluntarias del municipio de Chocontá.

Se ha procedido a la instalación de equipos de ventilación para intentar mejorar el flujo de oxígeno en los túneles, aunque los sistemas disponibles no cuentan con capacidad técnica suficiente para garantizar una renovación eficaz del aire en los sectores más profundos de la mina.

El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, quien se pronunció en entrevista radial tras conocer los detalles de la explosión, señaló que hasta el momento no se ha logrado establecer si los trabajadores atrapados se encuentran con vida.

Según indicó, las condiciones de seguridad y visibilidad han dificultado cualquier intento de contacto directo.

Adicionalmente, expresó preocupación por el tipo de instalación donde ocurrió el incidente, al advertir que, según la información preliminar, se trataría de un yacimiento sin permiso vigente y con antecedentes de cierre ordenado por autoridades mineras.

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En palabras del mandatario departamental, la mina se ubica en una zona alejada del casco urbano de Guachetá, cerca del límite con el municipio de Ráquira, en el departamento de Boyacá.

Este aislamiento geográfico ha añadido complejidad a la logística del rescate y al despliegue de maquinaria y personal técnico.

El gobernador detalló que las labores se concentran en dos frentes principales: contener los riesgos derivados de la acumulación de gases combustibles y avanzar con cautela en la remoción de escombros sin generar condiciones que puedan detonar nuevas explosiones o provocar colapsos adicionales.

Señaló que cualquier chispa o fricción podría agravar la emergencia, motivo por el cual se ha procedido con protocolos de seguridad estrictos.

Respecto a la infraestructura de ventilación del socavón, Rey explicó que se han realizado esfuerzos técnicos para mejorarla, pero que esta no cumple con estándares robustos de seguridad industrial.

“Se está intentando canalizar aire hacia los puntos donde presumiblemente se encontrarían los trabajadores, pero las condiciones no han permitido que las brigadas alcancen el área deseada”, expresó.

El funcionario hizo un llamado a las autoridades nacionales para fortalecer las medidas de prevención frente a la operación de minas sin permiso, un fenómeno que, según afirmó, persiste en varias regiones del departamento.

Indicó que la presión económica sobre las comunidades hace que muchos frentes de trabajo clausurados sean reactivados sin autorización oficial, exponiendo a quienes los operan a riesgos significativos.

El balance preliminar no ha permitido aún establecer si las víctimas han sobrevivido. El mandatario afirmó que se mantienen todas las capacidades técnicas disponibles para llegar al sitio donde estarían los atrapados, aunque reconoció que las probabilidades de hallar personas con vida son limitadas.

No obstante, insistió en que las maniobras no se detendrán hasta que se tenga certeza del desenlace.

Los organismos de socorro continúan en el sitio coordinando la evacuación de gases, la estabilización de los túneles colapsados y el avance gradual hacia el sector más profundo del yacimiento.

Mientras tanto, familiares de los trabajadores han permanecido en las inmediaciones del área acordonada a la espera de información oficial.

La Agencia Nacional Minera, por su parte, anunció la apertura de una investigación para determinar el estado jurídico de la mina al momento de la explosión, las posibles causas técnicas de la emergencia y la eventual responsabilidad administrativa o penal de quienes operaban el sitio.

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