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Explotación de hidrocarburos en el Lago de Tota: ANH la descarta por contrato cerrado
La entidad reiteró que no existirán actividades petroleras allí.
La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) salió al paso de las versiones que han circulado en los últimos días sobre una eventual reactivación de actividades petroleras en el entorno del Lago de Tota y emitió una aclaración pública en la que asegura que el Contrato E&P Muisca no tiene, ni tendrá, operaciones de exploración o producción de hidrocarburos.
Según la entidad, el proceso vigente corresponde exclusivamente al cierre administrativo y definitivo del contrato, así como a la devolución total del área asignada al Estado colombiano, descartando cualquier posibilidad de nuevas intervenciones en uno de los ecosistemas estratégicos más importantes del país.
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La comunicación oficial, responde a las inquietudes surgidas en sectores ciudadanos, autoridades locales y organizaciones ambientales de Boyacá y Cundinamarca, donde el Lago de Tota representa no solo una fuente esencial de abastecimiento hídrico y producción agrícola, sino también un patrimonio ambiental de relevancia nacional.
En ese contexto, la ANH enfatizó que desde hace más de una década no existe actividad operacional alguna relacionada con el contrato y que tampoco está prevista la ejecución de trabajos futuros.
De acuerdo con la información entregada por la Agencia, la última actividad exploratoria desarrollada dentro del Contrato E&P Muisca concluyó el 15 de enero de 2014 con la terminación del pozo exploratorio Balsa-1, ubicado en el municipio de Pesca, Boyacá.
Desde esa fecha, precisa la entidad, no se han adelantado labores de exploración sísmica, perforación, producción ni actividades conexas relacionadas con hidrocarburos dentro del área contractual.
Ese dato constituye uno de los principales argumentos utilizados por la ANH para afirmar que el proyecto se encuentra operativamente cerrado de manera irreversible.
La Agencia explicó además que el proceso administrativo para la terminación del contrato comenzó formalmente el 26 de noviembre de 2020 mediante la figura de terminación por mutuo acuerdo entre las partes, un mecanismo previsto en la normatividad contractual del sector de hidrocarburos.
Desde entonces, se adelantan las verificaciones jurídicas, financieras, regulatorias y socioambientales necesarias para formalizar la devolución completa del área contratada, trámite que, según la entidad, constituye la única actuación vigente relacionada con el Contrato E&P Muisca.
Uno de los aspectos centrales del pronunciamiento tiene que ver con la protección del Lago de Tota y de las áreas ambientalmente estratégicas que lo rodean.
La ANH sostuvo que no existe ni existirá intervención alguna en el lago ni dentro de las zonas declaradas como áreas protegidas o reservas naturales.
La entidad recordó que el contrato fue suscrito en 2008, mientras que la delimitación oficial del complejo Tota-Bijagual-Mamapacha como área protegida ocurrió posteriormente, en 2016, circunstancia que modificó el contexto territorial y ambiental del proyecto.
A partir de esa delimitación, indicó la Agencia, dichas áreas quedaron excluidas de cualquier mapa operativo relacionado con actividades de hidrocarburos.
En su aclaración, la ANH insistió en que el respeto por esas delimitaciones constituye una obligación técnica y legal de obligatorio cumplimiento para el sector.
De igual manera, aseguró que las actividades exploratorias históricamente desarrolladas en municipios de Boyacá y Cundinamarca contaron con las respectivas licencias, permisos e instrumentos ambientales expedidos por las autoridades competentes, por lo que afirma haber actuado dentro del marco jurídico vigente durante las fases exploratorias ejecutadas antes del cierre del contrato.
La discusión sobre el Contrato E&P Muisca ha cobrado relevancia debido a la sensibilidad ambiental del Lago de Tota, considerado el lago natural más grande de Colombia, con una superficie cercana a las 55 kilómetros cuadrados y ubicado a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar.
Este ecosistema abastece de agua a miles de habitantes, sostiene importantes actividades agrícolas, especialmente el cultivo de cebolla larga, y alberga especies de flora y fauna de alto valor ecológico.
Su protección ha sido objeto de especial atención por parte de entidades ambientales, organizaciones sociales y comunidades locales durante los últimos años.
El complejo de páramos Tota-Bijagual-Mamapacha, delimitado por el Ministerio de Ambiente, forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas y constituye un corredor estratégico para la conservación de recursos hídricos en el oriente colombiano.
La legislación ambiental vigente establece restricciones para el desarrollo de actividades extractivas dentro de estos ecosistemas, razón por la cual la ANH reiteró que sus mapas operativos excluyen expresamente las zonas protegidas y que el proceso actual no contempla ningún tipo de intervención física sobre el territorio.
La Agencia concluyó que la única hoja de ruta existente para el Contrato E&P Muisca consiste en culminar los trámites administrativos necesarios para formalizar el cierre definitivo del contrato y restituir el área asignada al Estado.
Con ello, busca despejar las dudas generadas alrededor de una eventual reactivación petrolera y dejar establecido que el expediente contractual avanza hacia su liquidación definitiva, sin proyectos de exploración o explotación presentes ni futuros en el Lago de Tota o en sus áreas de protección ambiental.
Como autoridad administradora de los recursos hidrocarburíferos del país, la ANH reiteró finalmente que continuará suministrando información oficial sobre los procesos contractuales bajo su competencia, con el propósito de evitar interpretaciones erróneas y garantizar que las decisiones relacionadas con el sector energético se desarrollen dentro de los parámetros legales, ambientales y técnicos establecidos por la legislación colombiana.
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