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Colombia derriba a la anfitriona Polonia y se mete en cuartos del Mundial Sub-20 femenino
Emotivo y corajudo partido de las futbolistas colombianas.
Colombia necesitó paciencia, orden y casi todo el partido para encontrar el gol que buscó durante una tarde en la que el reloj comenzó a convertirse en otro adversario. Cuando el encuentro frente a Polonia se acercaba a la prórroga y la selección anfitriona parecía haber resistido el intento colombiano, una llegada por el costado terminó cambiando la historia: Mariana Silva puso la pelota en zona de definición, la defensora Martyna Bartczak intentó intervenir y terminó enviándola a su propia portería. El 1-0, registrado en los minutos finales, clasificó a la Selección Colombia a los cuartos de final de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Polonia 2026.
Fue una clasificación construida lejos de casa y, además, contra el equipo que durante la primera fase había convertido la condición de anfitrión en una de sus principales fortalezas.
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Polonia llegó al partido después de ganar sus tres encuentros de la fase de grupos y con el respaldo de su público en Bielsko-Biała. Colombia, en cambio, apareció en esta instancia después de recorrer un camino diferente, marcado por un buen comienzo, un empate y una derrota que la obligó a avanzar como una de las mejores terceras.
El contraste hacía parte de la historia antes de que rodara la pelota. Polonia había encontrado nueve puntos en sus tres primeras presentaciones y había generado alrededor de su selección el entusiasmo propio de un país que organiza por primera vez esta Copa Mundial Femenina Sub-20. Colombia sabía exactamente qué significaba estar del otro lado.
Dos años atrás había sido anfitriona del Mundial de 2024 y había llegado hasta los cuartos de final, instancia en la que fue eliminada por Países Bajos mediante lanzamientos desde el punto penalti. Luisa Agudelo, Juana Ortegón y el entrenador Carlos Paniagua estuvieron en aquella campaña y volvieron a encontrarse con un Mundial, esta vez como visitantes ante el país organizador.
La Selección había comenzado su participación en Polonia 2026 con una victoria 3-1 sobre Costa Rica. No fue un estreno sencillo. Colombia recibió un gol a los seis minutos y tuvo que remontar. Fernanda Viáfara empató mediante un penalti a los 35 minutos, Mariana Silva consiguió el 2-1 a los 55 y Catalina Cortés cerró el marcador a los 79.
Aquella remontada entregó los primeros tres puntos y dejó una primera señal sobre la capacidad del equipo para reaccionar cuando el partido se le ponía en contra.
Luego llegó Portugal. Colombia generó oportunidades, encontró resistencia en la guardameta Nair Pina y terminó igualando 0-0. Valerin Loboa tuvo una de las opciones colombianas y Sintia Cabezas estrelló un balón contra el poste en los minutos finales.
El empate llevó al equipo de Paniagua a cuatro puntos y le permitió asegurar anticipadamente un lugar en la siguiente ronda, aunque todavía faltaba determinar desde qué posición avanzaría.
La respuesta apareció en la última jornada. Corea del Norte, vigente campeona, derrotó 3-0 a Colombia, mientras Portugal venció por el mismo marcador a Costa Rica. Los resultados dejaron a las colombianas terceras del Grupo E con cuatro puntos y diferencia de gol de -1.
Corea del Norte terminó primera con nueve unidades y Portugal ocupó el segundo lugar, también con cuatro puntos, pero con mejor diferencia de gol. Colombia avanzó entonces como una de las mejores terceras.
El premio por sobrevivir a esa fase era enfrentarse a Polonia. No parecía precisamente el camino más cómodo.
Las anfitrionas habían atravesado su grupo con tres victorias y llegaban al duelo de eliminación directa impulsadas por una campaña que había despertado expectativa entre sus aficionados.
Para Colombia significaba pasar, en cuestión de días, de enfrentar a la campeona vigente a jugar contra el país organizador. Ya no había margen para administrar puntos ni esperar otros resultados. Noventa minutos separaban a una selección de los cuartos de final y enviaban a la otra fuera de su propio Mundial.
Carlos Paniagua apostó por Luisa Agudelo en el arco; Samantha Rodríguez, Mercedes Martínez, María Torres y Fernanda Viáfara en la estructura defensiva; Mariana Silva, Isabel Weiner, Juana Ortegón y Sintia Cabezas, con Maithe López y Valerin Loboa en el frente ofensivo. Era un equipo con futbolistas que ya habían acumulado experiencia internacional y con varias sobrevivientes del proceso mundialista disputado en Colombia dos años antes.
El partido entró rápidamente en el terreno que suelen imponer las eliminatorias: pocos espacios, precaución y la certeza de que cualquier error podía terminar una participación mundialista. Colombia y Polonia se repartieron las opciones durante el primer tiempo, pero ninguna consiguió romper el cero. El descanso llegó con empate sin goles.
Colombia regresó para el segundo tiempo con la necesidad de buscar un poco más. La selección nacional adelantó su intención ofensiva, mientras Polonia intentaba mantenerse en competencia ante su público. Pasaban los minutos y el 0-0 seguía instalado en el marcador.
Cada avance colombiano comenzaba a tener un valor mayor porque quedaba menos tiempo para evitar que la clasificación tuviera que resolverse en la prórroga. El encuentro llegó así a su tramo definitivo. Colombia insistió.
Polonia resistió. Y el reloj avanzó hasta dejar apenas unos minutos.
Entonces apareció Mariana Silva.
La futbolista colombiana intervino en la acción que terminó rompiendo el partido.
La pelota llegó al área polaca y Martyna Bartczak trató de impedir que la jugada continuara. Su intervención terminó enviando el balón hacia su propia portería.
Las fuentes registran la acción entre los minutos 86 y 89, dependiendo del reporte, pero coinciden en lo esencial: fue el autogol de Bartczak, provocado por la llegada de Silva, el que estableció el 1-0 definitivo.
Ya no había tiempo para construir otro partido. Polonia pasó de tener la posibilidad de disputar la prórroga a necesitar un gol inmediato para evitar la eliminación. Colombia, después de esperar prácticamente todo el encuentro, quedó a unos minutos de los cuartos de final.
Esta vez el marcador no cambió.
El pitazo final confirmó una de las victorias de mayor peso de Colombia en el torneo: 1-0 frente a la anfitriona y clasificación entre las ocho selecciones que continúan en competencia. Polonia, que había ganado todos sus encuentros de la fase de grupos, quedó eliminada en su casa. Colombia, que había llegado a los octavos desde el tercer lugar de su zona, siguió adelante.
La clasificación también prolongó la presencia colombiana entre las instancias decisivas de esta categoría. En 2024, cuando el Mundial se disputó en Colombia, el equipo dirigido por Paniagua alcanzó igualmente los cuartos de final y terminó eliminado por Países Bajos en los penaltis después de mantenerse invicto durante el torneo. Dos años después, otra generación, aunque con nombres que conectan ambos procesos, volvió a instalar al país entre las ocho mejores selecciones del campeonato.
El Mundial de Polonia es la duodécima edición de la Copa Mundial Femenina Sub-20 y la segunda disputada bajo el formato de 24 selecciones. El campeonato comenzó el 5 de septiembre y concluirá el 27, con partidos en Katowice, Bielsko-Biała, Łódź y Sosnowiec.
Las dos primeras selecciones de cada grupo y las cuatro mejores terceras avanzaron a la fase de eliminación directa. Colombia utilizó precisamente esa última vía para mantenerse en competencia y después eliminó a una selección que había terminado primera de su grupo.
Ahora el camino conduce a Nigeria.
La selección africana aseguró su clasificación a los cuartos después de derrotar 3-0 a Inglaterra, con anotaciones de Tosin Rafiu, Janet Akekoromowei y Mary Mamadu. Nigeria tiene además antecedentes de peso en la categoría: fue subcampeona mundial en 2010 y 2014.
Colombia y Nigeria se enfrentarán el domingo 20 de septiembre a las 8:00 a. m., hora colombiana, en el Estadio Miejski ŁKS de Łódź.
El ganador conseguirá un lugar en las semifinales del Mundial.
La selección colombiana llegó hasta allí después de atravesar casi todos los escenarios posibles en apenas cuatro partidos: comenzó perdiendo contra Costa Rica y remontó para ganar 3-1; atacó sin encontrar el gol ante Portugal y empató 0-0; recibió tres goles de Corea del Norte y terminó tercera de su grupo; luego tuvo que enfrentar a la anfitriona, soportar un partido cerrado durante más de 85 minutos y esperar hasta el final para encontrar el gol de la clasificación.
Contra Polonia no hubo una goleada ni una clasificación resuelta con anticipación. Hubo un partido que permaneció abierto hasta sus últimos minutos y una pelota que terminó en la portería cuando la prórroga comenzaba a aparecer en el horizonte. Mariana Silva inició la acción definitiva, Bartczak intentó cortar el peligro y el balón terminó adentro.
Ese gol separó dos historias. Para Polonia significó el final del Mundial que organizaba después de una primera fase perfecta.
Para Colombia significó seguir viajando.
El próximo destino es Łódź. El próximo rival es Nigeria. Y la próxima frontera está a 90 minutos: regresar a unas semifinales del Mundial Femenino Sub-20, instancia que Colombia alcanzó en 2010, cuando terminó cuarta, su mejor actuación histórica en la categoría.
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