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ELN habría atacado con explosivos una base militar en Toledo; Ejército también reportó atentado en Guaviare
Orden público en Colombia con varios conflictos.
Las Fuerzas Militares reportaron dos hechos de orden público ocurridos en diferentes regiones del país y atribuidos a grupos armados organizados ilegales. Uno de los casos se registró en el municipio de Toledo, Norte de Santander, donde una instalación militar fue atacada con artefactos explosivos durante la madrugada del sábado 13 de junio de 2026.
El segundo ocurrió en zona rural de San José del Guaviare, donde unidades del Ejército fueron blanco de una acción armada con explosivos y disparos mientras desarrollaban labores operacionales.
De acuerdo con la información entregada por el Ejército Nacional, la base militar del Batallón de Infantería Liviana N.° 13, ubicada en el municipio de Toledo, fue objeto de un ataque mediante artefactos explosivos que, según los reportes preliminares, habrían sido lanzados desde una volqueta.
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Las primeras indagaciones de las autoridades apuntan a que detrás de la acción estaría el Ejército de Liberación Nacional (ELN). La institución militar indicó que el atentado podría estar relacionado con una respuesta de esa organización armada a las operaciones que las tropas han venido desarrollando recientemente en distintos sectores del departamento.
Aunque la detonación de los explosivos generó una rápida reacción de las unidades militares destacadas en la zona, hasta el momento no se han reportado soldados heridos ni víctimas fatales como consecuencia de los hechos.
Tras el ataque, las autoridades activaron los protocolos de seguridad y desplegaron personal especializado para adelantar las verificaciones correspondientes.
Equipos técnicos antiexplosivos fueron enviados al lugar con el propósito de inspeccionar el área, identificar posibles riesgos adicionales y descartar la presencia de otros artefactos que pudieran representar peligro para la población o para las unidades militares.
Las labores de inspección se han concentrado tanto en las instalaciones militares como en los alrededores de la zona afectada, mientras continúan las investigaciones orientadas a establecer con precisión la forma en que se ejecutó el atentado y determinar las responsabilidades correspondientes.
De manera paralela, aeronaves de la Fuerza Aérea Colombiana mantienen operaciones de vigilancia y reconocimiento sobre el sector, brindando apoyo a las tropas desplegadas en tierra.
Las autoridades señalaron que la presencia aérea busca fortalecer las capacidades de observación y respuesta de la Fuerza Pública, además de contribuir a la protección de la población civil que habita en las áreas cercanas al lugar donde ocurrió el ataque.
El Ejército reiteró el llamado a la ciudadanía para que suministre información que permita prevenir nuevas acciones violentas y facilite la identificación de los responsables.
Para ello recordó que se encuentra habilitada la Línea 107 contra el terrorismo, mecanismo dispuesto para recibir reportes relacionados con actividades sospechosas o situaciones que puedan afectar la seguridad.
Según versiones divulgadas por medios regionales, la volqueta que presuntamente habría sido utilizada para transportar o lanzar los artefactos explosivos fue hallada posteriormente incinerada sobre una vía del sector.
Las autoridades adelantan labores de verificación para establecer si efectivamente se trata del vehículo involucrado en el ataque y determinar las circunstancias en las que fue destruido.
Este elemento hace parte de las investigaciones que buscan reconstruir la secuencia de los hechos ocurridos durante la madrugada.
A este hecho se suma una acción armada registrada en el departamento del Guaviare, donde tropas del Ejército Nacional fueron atacadas mientras adelantaban operaciones de seguridad en zona rural de San José del Guaviare.
Según la información oficial, soldados del Batallón de Despliegue Rápido N.° 2 desarrollaban labores de reconocimiento y verificación de infraestructura cuando fueron sorprendidos por la activación de explosivos improvisados y disparos dirigidos contra las unidades militares.
Los hechos ocurrieron en la vereda Peña Roja, lugar donde los uniformados adelantaban la inspección de un puente ubicado sobre un afluente de la región.
La actividad hacía parte de las acciones contempladas dentro del denominado Plan Democracia 2026, estrategia diseñada para garantizar condiciones de seguridad durante el proceso electoral y proteger a las comunidades asentadas en distintas zonas del país.
De acuerdo con el reporte institucional, la reacción de las tropas y la aplicación de los protocolos establecidos permitieron evitar afectaciones al personal militar. Ninguno de los soldados resultó herido durante el atentado.
En un comunicado oficial, la Fuerza de Tarea Omega informó que la acción habría sido ejecutada por integrantes de la estructura Jhon Linares, organización señalada por las autoridades de hacer parte del Bloque Jorge Suárez Briceño.
La institución indicó que las tropas fueron atacadas mediante la activación de un dispositivo explosivo improvisado y la realización de disparos mientras cumplían tareas operacionales en la zona.
Según la información de inteligencia militar citada en el comunicado, integrantes de esa estructura armada estarían instalando artefactos explosivos improvisados en puentes, carreteras, caminos, senderos y otros puntos de tránsito ubicados en áreas rurales de los departamentos del Meta y Guaviare.
Las autoridades señalaron que estas acciones representarían riesgos para habitantes de las comunidades rurales, menores de edad, transportadores, productores agrícolas, integrantes de la Fuerza Pública y animales que transitan por esos corredores.
Vivienda cercana a uno de los puntos afectados
La Fuerza de Tarea Omega también informó que cerca de uno de los lugares donde fueron activados los explosivos se encuentra una vivienda habitada por cinco personas, entre ellas tres menores de edad.
De acuerdo con la institución, esta situación evidencia el riesgo que generan este tipo de acciones para la población civil que reside en zonas donde operan grupos armados ilegales.
En el documento oficial, la unidad militar rechazó el uso de artefactos explosivos improvisados y sostuvo que este tipo de acciones constituyen una afectación a la población civil y una posible infracción a las normas del derecho internacional humanitario.
Las Fuerzas Militares señalaron que las operaciones en ambos territorios continuarán mientras avanzan las investigaciones y las labores destinadas a neutralizar las capacidades de los grupos armados responsables de estas acciones.
La Fuerza de Tarea Omega indicó que mantendrá el despliegue de sus unidades en coordinación con otras capacidades institucionales para preservar las condiciones de seguridad en Meta, Guaviare y departamentos vecinos.
Finalmente, las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para reportar cualquier información relacionada con actividades de grupos armados ilegales o la posible instalación de explosivos a través de la Línea 107 o ante las autoridades competentes, con el fin de facilitar las acciones de prevención y respuesta en los territorios afectados.
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