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Bancada provida radica la “Ley Laura” para prohibir cirugías de cambio de sexo en menores
Pormenores de la iniciativa en el Legislativo.
La bancada provida del Congreso de la República radicó el proyecto de ley denominado “Laura: niños no experimento”, con el que busca prohibir en Colombia los procedimientos quirúrgicos de cambio de sexo en menores de edad.
La iniciativa fue presentada por integrantes de esa bancada bajo el argumento de que el Estado debe establecer restricciones frente a intervenciones médicas que pueden generar efectos irreversibles antes de que una persona alcance la mayoría de edad.
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Los congresistas que respaldan el proyecto señalaron que la propuesta parte de consideraciones relacionadas con la protección de niños y adolescentes y con la información científica disponible sobre este tipo de procedimientos.
El proyecto lleva el nombre de Laura, una joven colombiana que inició un proceso de transición de género cuando era menor de edad y que posteriormente manifestó su arrepentimiento por algunas de las intervenciones a las que fue sometida.
Su caso fue tomado por los promotores de la iniciativa como referencia para sustentar la propuesta presentada ante el Congreso.
Uno de los congresistas que intervino durante la presentación fue el senador Andrés Forero, del Centro Democrático, quien afirmó que existen limitaciones en la información científica disponible y riesgos derivados del carácter irreversible de algunos de los procedimientos.
Forero sostuvo que los menores requieren una protección especial y que ese principio constituye uno de los fundamentos de la prohibición planteada en el proyecto.
Según explicó, la propuesta pretende impedir que niños y adolescentes sean sometidos a determinadas intervenciones antes de alcanzar la mayoría de edad.
El senador también hizo referencia a decisiones adoptadas en otros países. Mencionó al Instituto Karolinska, en Suecia, y aseguró que esa institución decidió frenar este tipo de procedimientos.
Asimismo, señaló que organizaciones de cirujanos en Estados Unidos han recomendado que determinados tratamientos no se realicen antes de los 19 años.
“Ya hay antecedentes en otros lugares del mundo. El Instituto Karolinska, en el caso de Suecia, ha decidido frenar este tipo de procedimientos. Instituciones o gremios de cirujanos en Estados Unidos están recomendando no hacer este tipo de tratamientos sino hasta después de los diecinueve años”, afirmó Forero.
El congresista indicó que el criterio utilizado por los autores del proyecto es el de prudencia médica. Según su exposición, la falta de información científica y el riesgo de consecuencias irreversibles justifican, a juicio de los promotores de la iniciativa, establecer una restricción para los menores de edad.
Durante la presentación también participaron Sara Castellanos Guerra y Carol Borda, integrantes de la bancada que impulsa el proyecto. Ambas expusieron argumentos relacionados con las restricciones legales que existen para los menores y con su capacidad para adoptar decisiones que pueden producir consecuencias permanentes.
Castellanos comparó los procedimientos de transición con otras actividades que están restringidas para niños y adolescentes. Señaló que un menor no puede conducir, votar, firmar determinados contratos, salir del país por su propia decisión, comprar alcohol o someterse a ciertas cirugías estéticas.
“Vamos a prohibir el procedimiento de transexualidad en niños porque es experimentar con ellos. A un niño que no conduce, que no vota, que no firma contratos, que no puede salir del país, que ni siquiera puede comprar alcohol, que no puede someterse a una cirugía estética, justamente porque la ley lo prohíbe, porque son cosas que no se pueden deshacer”, sostuvo Castellanos.
La congresista agregó que, desde su posición, el desarrollo cerebral durante la infancia y la adolescencia constituye otro elemento que debe ser considerado para regular este tipo de procedimientos. Afirmó que un niño todavía no cuenta con el desarrollo necesario para comprender plenamente las consecuencias de determinadas decisiones a largo plazo.
“El cerebro de un niño no se ha desarrollado de tal manera que entienda las consecuencias de sus decisiones a largo plazo. A ese niño quieren normalizar un procedimiento que sí va a tener consecuencias severas a largo plazo, como lo es la transexualidad”, manifestó.
Por su parte, la representante Carol Borda se refirió a las guías técnicas expedidas en Colombia para los procedimientos relacionados con la transición de género. Según la congresista, documentos emitidos durante el Gobierno de Gustavo Petro reconocían limitaciones en la evidencia disponible.
“El mismo Gobierno de Gustavo Petro sacó una guía para estos procedimientos de transexualidad, donde el mismo Ministerio de Salud en su momento reconoció que esos estudios eran de baja calidad y que no había evidencia suficiente”, señaló Borda durante la presentación de la iniciativa.
La representante también mencionó las decisiones tomadas en países europeos que estuvieron entre los primeros en permitir determinados tratamientos relacionados con la transición de género en menores. Borda citó los casos de Suecia, Finlandia y Noruega y sostuvo que esas naciones posteriormente modificaron sus políticas frente a estas intervenciones.
La congresista cuestionó que Colombia avance en procedimientos que, según su exposición, han sido objeto de restricciones en esos países. “¿Por qué nosotros vamos a repetir los errores de otros países llevando a la experimentación de nuestros niños?”, expresó.
El nombre del proyecto fue escogido en referencia al caso de Laura, una joven de Palmira, Valle del Cauca, que inició acciones legales contra la Fundación Valle del Lili, en Cali, por una presunta mala praxis médica durante su proceso de transición de género.
De acuerdo con la defensa de la joven, el tratamiento habría comenzado cuando tenía 15 años y no habría estado acompañado de una evaluación integral ni del consentimiento informado requerido. Laura posteriormente manifestó su arrepentimiento por el proceso e inició una detransición.
A sus 23 años, la joven aseguró que enfrenta secuelas físicas derivadas de las intervenciones y que algunas de ellas no pueden revertirse por completo. Su situación fue utilizada por los integrantes de la bancada provida para explicar las razones por las que decidieron denominar la iniciativa “Ley Laura”.
La Fundación Valle del Lili ha rechazado las acusaciones formuladas en su contra. La institución sostuvo que los procedimientos practicados se realizaron de acuerdo con protocolos médicos y que contaron con los consentimientos correspondientes.
Al finalizar la presentación del proyecto, Sara Castellanos hizo referencia nuevamente a Laura y explicó que la iniciativa lleva su nombre como reconocimiento a su caso y a su decisión de hacer pública su experiencia.
“Esta ley que apoyamos hoy, que radicamos hoy, lleva en honor su nombre, Laura, que decidió mostrar la verdad de este negocio, de esta fábrica que quieren normalizar en Colombia”, afirmó Castellanos.
El caso de Laura también fue abordado en el documental “Colombia: Fábrica de Niños Trans”, dirigido por el ciudadano mexicano Samuel Adrián y estrenado en mayo de 2026.
La producción presenta denuncias relacionadas con procedimientos médicos y tratamientos de transición de género practicados a menores de edad, entre ellos los que presuntamente se habrían realizado en la Fundación Valle del Lili.
Con la radicación de “Laura: niños no experimento”, la bancada provida busca que el Congreso tramite una prohibición específica de las cirugías de cambio de sexo en menores de edad.
Los autores sostienen que la medida debe aplicarse mientras las personas sean menores de edad debido al carácter irreversible que atribuyen a estas intervenciones y a las dudas que plantean sobre la evidencia científica disponible.
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