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Abelardo de la Espriella saca a Rodrigo Lara del Ministerio del Interior y nombra a Alejandro Ordóñez
Razones de la salida del funcionario.
El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, confirmó en las tulimas horas este miércoles 21 de octubre la salida de Rodrigo Lara Restrepo del Ministerio del Interior, agradeció su gestión al frente de la cartera política y anunció que Alejandro Ordóñez Maldonado será su reemplazo.
El cambio se produce después de las dificultades en el trámite del Presupuesto General de la Nación para 2027, las controversias relacionadas con el sombrero de Carlos Pizarro y los cuestionamientos por nombramientos en entidades públicas.
La decisión representa un cambio en la dirección de la cartera encargada de las relaciones políticas del Ejecutivo con el Congreso de la República, las autoridades territoriales y diferentes sectores institucionales.
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Lara había asumido el cargo el 7 de agosto de 2026, con el inicio del mandato de De la Espriella, quien lo había anunciado como uno de los primeros integrantes de su gabinete.
La salida se conoce un día después de que el Gobierno enfrentara dificultades para convertir en ley el presupuesto de 2027, pese a haber conseguido las mayorías necesarias en las plenarias del Senado y la Cámara de Representantes. La iniciativa, presentada por el Ministerio de Hacienda, contemplaba recursos por aproximadamente $634,9 billones.
Durante las sesiones legislativas del 20 de octubre, el Senado aprobó el proyecto con 57 votos favorables y uno en contra, mientras que la Cámara de Representantes lo respaldó con 112 votos a favor.
Sin embargo, un problema en el procedimiento legislativo impidió culminar satisfactoriamente el trámite, por lo que el Ejecutivo anunció que acudiría a la expedición del presupuesto mediante decreto.
El proyecto contemplaba cerca de $393 billones para funcionamiento del Estado, $147 billones para el servicio de la deuda y $95 billones para inversión pública. Durante su discusión se modificaron asignaciones para sectores como salud y educación, mientras otras entidades registraron ajustes en sus partidas.
Lara había participado directamente en las negociaciones con las bancadas parlamentarias para conseguir los respaldos necesarios. El trámite contó con el apoyo de congresistas de los partidos Liberal, Conservador, Centro Democrático, Cambio Radical y Salvación Nacional, entre otras colectividades.
Horas antes de conocerse su salida, el ministro defendió el resultado de las gestiones realizadas en el Congreso y restó importancia a las consecuencias del error legislativo.
“En el fondo y en términos prácticos no pasó nada, porque el presupuesto está, se mantiene, se preserva la facultad para el Gobierno de hacer traslados, es el mismo monto, es prácticamente el mismo presupuesto”, manifestó Lara durante sus declaraciones del miércoles.
El entonces ministro sostuvo que su responsabilidad había consistido en conseguir los votos necesarios para respaldar el proyecto, mientras los aspectos técnicos del presupuesto correspondían al Ministerio de Hacienda, encabezado por Miguel Gómez Martínez.
Al ser consultado sobre las responsabilidades por el problema legislativo, Lara evitó señalar a otro funcionario del Gobierno y respondió: “Al caído caerle nunca de mi parte”.
La salida del ministro también ocurre después de las controversias relacionadas con las modificaciones realizadas a las exposiciones del Museo Nacional de Colombia y las decisiones sobre objetos asociados con dirigentes políticos y antiguos integrantes de organizaciones insurgentes.
Uno de los episodios involucró el sombrero utilizado por Carlos Pizarro Leongómez, excomandante del M-19 que participó en la desmovilización de esa organización en 1990 y posteriormente fue asesinado cuando aspiraba a la Presidencia de la República.
El objeto había sido reconocido como patrimonio cultural de la Nación mediante la Resolución 218 de 2024 del Ministerio de las Culturas. Sin embargo, el Consejo de Estado suspendió provisionalmente los efectos de ese acto administrativo el 30 de septiembre de 2026, mientras se resuelve una demanda relacionada con su legalidad.
La controversia coincidió con el retiro de más de 30 piezas de una exposición permanente del Museo Nacional, entre ellas elementos relacionados con movimientos sociales, organizaciones políticas y víctimas de la violencia.
Las modificaciones provocaron cuestionamientos de organizaciones culturales y representantes de sectores políticos. Posteriormente, un juez de Bogotá ordenó adoptar medidas de protección sobre las piezas retiradas y estableció restricciones frente a nuevas intervenciones en la exposición.
Lara intervino públicamente en la discusión y defendió actuaciones de la fuerza pública durante las manifestaciones realizadas frente al museo. También protagonizó un intercambio con el representante a la Cámara José Luis Bohórquez por el retiro de un afiche de Bernardo Jaramillo Ossa, dirigente de la Unión Patriótica asesinado en 1990.
A estos episodios se sumaron cuestionamientos relacionados con nombramientos y movimientos administrativos realizados durante los primeros meses del Gobierno.
En agosto, el Ministerio del Interior anunció la posesión de Carlos Eduardo Gechem Sarmiento como viceministro General y Jorge Ernesto Roa Roa como viceministro para el Diálogo Social y los Derechos Humanos.
Lara también ordenó suspender temporalmente determinados procesos de contratación y movimientos presupuestales de la cartera hasta el 20 de agosto, mientras se adelantaban revisiones administrativas. La medida comprendió restricciones sobre adiciones contractuales y otros trámites que quedaron sujetos a autorización ministerial.
Otro de los episodios administrativos ocurrió en la Dirección Nacional de Bomberos, entidad adscrita al Ministerio del Interior. El 3 de octubre, el presidente De la Espriella solicitó declarar insubsistente al director Germán Andrés Miranda Montenegro, después de conocer señalamientos sobre presuntas actuaciones irregulares que, según el mandatario, debían ser esclarecidas por las autoridades competentes.
Miranda había asumido la dirección de la entidad el 7 de septiembre, durante la administración de Lara. El presidente manifestó entonces que los funcionarios de su Gobierno debían responder por sus actuaciones y anunció medidas frente a situaciones que considerara contrarias a los principios de su administración.
Con la salida de Lara, Alejandro Ordóñez Maldonado fue anunciado como nuevo responsable de la cartera política. Ordóñez es abogado y ha ocupado cargos en la Rama Judicial, organismos de control y el servicio diplomático colombiano.
Fue magistrado del Consejo de Estado y procurador general de la Nación durante dos periodos, entre 2009 y 2016. Su permanencia en la Procuraduría terminó después de que el Consejo de Estado anulara su reelección por irregularidades relacionadas con el procedimiento de designación.
Durante su paso por el Ministerio Público, Ordóñez protagonizó decisiones disciplinarias contra funcionarios de elección popular. Entre ellas estuvo la destitución e inhabilidad del entonces alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, decisión que posteriormente fue objeto de actuaciones judiciales nacionales e internacionales.
También participó como candidato presidencial en las elecciones de 2018 y posteriormente se desempeñó como embajador de Colombia ante la Organización de los Estados Americanos durante el Gobierno de Iván Duque.
Su llegada al Ministerio del Interior se produce cuando el Ejecutivo prepara nuevas iniciativas legislativas, entre ellas una propuesta de ajuste fiscal relacionada con las finanzas públicas y las modificaciones al gasto estatal.
Rodrigo Lara Restrepo, por su parte, concluye su paso por el gabinete después de poco más de dos meses en el cargo. El exministro, nacido en Neiva en 1975, es abogado y fue senador, representante a la Cámara y presidente de esta última corporación entre 2017 y 2018.
Es hijo de Rodrigo Lara Bonilla, ministro de Justicia asesinado el 30 de abril de 1984 por sicarios vinculados con el narcotráfico, después de sus denuncias contra las organizaciones criminales.
Antes de incorporarse al Gobierno de De la Espriella, Lara había desarrollado buena parte de su carrera política en Cambio Radical y participado en debates relacionados con la lucha contra la corrupción, la administración pública y el funcionamiento de las instituciones.
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