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Tragedia en Ecuador: sacerdote murió en plena misa tras caerle encima una enorme cruz de madera
Sacerdote Patricio Sánchez murió aplastado por la cruz.
El sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari falleció este sábado, mientras celebraba una misa en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Guayaquil, Ecuador, después de que una pesada cruz de madera instalada detrás del altar se desprendiera de la pared y cayera sobre su cabeza. El accidente ocurrió ante los feligreses que participaban en la ceremonia religiosa.
El hecho se registró en el templo ubicado en la intersección de las calles José Mascote y Calicuchima, en el centro-sur de Guayaquil. El religioso se encontraba frente al altar, dirigiendo las oraciones de la celebración eucarística, cuando la estructura que sostenía la imagen de Jesucristo crucificado perdió su sujeción y cayó sobre él.
La cruz, de grandes dimensiones y ubicada a varios metros de altura, formaba parte de los elementos religiosos instalados detrás del lugar desde el cual el sacerdote presidía la ceremonia. El desprendimiento ocurrió de manera repentina, sin que el párroco tuviera oportunidad de apartarse o protegerse del impacto.
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El accidente se produjo aproximadamente en el minuto 27 de la celebración religiosa, que era transmitida en directo a través de internet. En ese momento, Sánchez Molinari desarrollaba las actividades litúrgicas habituales de la misa, acompañado por los asistentes que se encontraban dentro de la iglesia.
La caída de la estructura interrumpió inmediatamente la eucaristía. Los feligreses reaccionaron ante lo sucedido e intentaron auxiliar al sacerdote, mientras varias personas solicitaron que se llamara a una ambulancia para atender la emergencia.
La gravedad del golpe provocó la muerte del religioso. Sin embargo, la información oficial conocida hasta el momento no precisa si falleció de manera inmediata como consecuencia del impacto o si alcanzó a recibir atención médica después del accidente.
Horas después, la Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el fallecimiento mediante un comunicado fechado el 17 de octubre de 2026 y suscrito por el cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera, arzobispo de la ciudad.
En el pronunciamiento, la institución eclesiástica informó que Patricio Alfredo Sánchez Molinari, quien se desempeñaba como párroco de la iglesia Perpetuo Socorro, perteneciente a la Vicaría Centro de Guayaquil, había fallecido.
La Arquidiócesis expresó sus condolencias a los familiares del sacerdote, sus amigos y los integrantes de la comunidad redentorista, congregación religiosa a la que pertenecía.
También manifestó su acompañamiento espiritual a quienes compartieron con el religioso durante sus años de servicio pastoral.
Sánchez Molinari era integrante de la Congregación del Santísimo Redentor, conocida como los redentoristas, una comunidad católica fundada en 1732 por san Alfonso María de Ligorio, en Italia.
Esta congregación desarrolla actividades de evangelización, predicación, acompañamiento espiritual y atención a comunidades en diferentes países.
Los redentoristas tienen una vinculación histórica con la devoción a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, advocación mariana que da nombre a la iglesia de Guayaquil donde ocurrió el accidente.
En 1866, el papa Pío IX confió a la congregación la custodia y difusión de la veneración de este icono religioso, conservado en Roma.
Antes de ejercer como párroco en Guayaquil, Sánchez Molinari había desarrollado parte de su ministerio sacerdotal en la parroquia San Lorenzo de Vinces, en la provincia ecuatoriana de Los Ríos, donde permaneció durante varios años.
Tras conocerse su fallecimiento, esta comunidad parroquial publicó un mensaje de condolencias en el que recordó el trabajo pastoral que realizó durante su permanencia en el municipio y expresó su pesar por las circunstancias de su muerte.
Durante su trayectoria religiosa, Sánchez Molinari estuvo vinculado a actividades de acompañamiento espiritual y celebraciones litúrgicas, propias de su condición de sacerdote redentorista.
Su labor comprendía la atención de los fieles, la administración de los sacramentos y la dirección de las ceremonias religiosas de las parroquias a su cargo.
La iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, donde ejercía como párroco al momento de su fallecimiento, pertenece a la jurisdicción de la Arquidiócesis de Guayaquil, una de las principales circunscripciones eclesiásticas de Ecuador.
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