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¿Quién era El Mencho y por qué se convirtió en uno de los narcos más buscados del mundo?
Perfil del líder del CJNG y razones que lo llevaron a ser el criminal más requerido por las autoridades.
En las últimas horas Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, mejor conocido como alias El Mencho, fue abatido en un operativo de las fuerzas federales de México en el municipio de Tapalpa, Jalisco.
Oseguera —de 59 años— era considerado el narcotraficante más buscado del mundo, por quien el gobierno de Estados Unidos ofrecía hasta 15 millones de dólares de recompensa por información que condujera a su captura.
La operación fue producto de una colaboración entre fuerzas armadas mexicanas y agencias de inteligencia de EE. UU., con enfrentamientos armados que ocurrieron durante su captura y transporte, y que provocaron una ola de violencia en varios estados como Jalisco, Michoacán y Guanajuato, con narcobloqueos y quema de vehículos en rechazo del grupo criminal.
Nacido el 17 de julio de 1966 en Aguililla, Michoacán, México, Nemesio Oseguera inició su vida criminal al vincularse con organizaciones del narcotráfico en la década de los 90, tras un paso por fuerzas policiales municipales en su juventud. Bajo su mando, el CJNG se transformó en uno de los cárteles más violentos y poderosos del continente.
Hasta su muerte, estaba implicado en delitos de tráfico internacional de drogas, crimen organizado y posesión ilegal de armas, con redes de distribución de fentanilo, metanfetamina y cocaína hacia Estados Unidos y otros mercados.
El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) emergió a principios de la década de 2010 tras la desaparición y fragmentación de estructuras del Cártel del Milenio y otros grupos criminales en el occidente de México.
Inicialmente llamado Los Mata Zetas por su rol ofensivo contra el violento Cártel de los Zetas, el CJNG fue impulsado por Oseguera y otros líderes como Érick Valencia Salazar (El 85) y Martín Arzola Ortega (El 53) para controlar rutas de narcotráfico y plazas clave.
Lea también: (Caos en México por muerte de El Mencho, líder de cartel buscado por EE.UU. con recompensa de US$10 millones)
Bajo el mando de El Mencho, el Cártel Jalisco Nueva Generación consolidó una estructura jerárquica que articuló células regionales en amplias zonas del país, alcanzando presencia en al menos 27 estados y enfrentando a organizaciones como el Cártel de Sinaloa, el Cártel del Golfo, el Cártel del Noreste y distintos grupos locales.
Su expansión se sustentó en un portafolio de economías ilegales que abarcó la producción y exportación de fentanilo, metanfetamina, cocaína y heroína, además de actividades como extorsión, secuestro, lavado de activos, tráfico de armas y trata de personas.
Paralelamente, el cartel desplegó estrategias de control social y territorial mediante la cooptación o intimidación de autoridades y actores locales.
El CJNG también consolidó una capacidad militar sin precedentes entre los grupos criminales mexicanos, con el uso de armamento pesado, drones y tácticas de guerra urbana que incrementaron su capacidad ofensiva y defensiva.
Tras su ascenso, la organización rompió alianzas previas con el Cártel de Sinaloa y optó por acuerdos tácticos con estructuras como el Cártel de Juárez y el Cártel de Tijuana para disputar corredores fronterizos clave hacia Estados Unidos, lo que reconfiguró el mapa del narcotráfico en el país y profundizó los ciclos de confrontación por el control de rutas estratégicas.
El CJNG ha sostenido una confrontación territorial permanente con otros cárteles del país, entre ellos el Cártel de Sinaloa —con el que pasó de una alianza inicial a una ruptura marcada por disputas por rutas y mercados—, así como el Cártel del Golfo y el Cártel del Noreste, con los que compite en el noreste por corredores estratégicos hacia Estados Unidos.
También ha mantenido un enfrentamiento histórico con La Nueva Familia Michoacana en Michoacán y regiones cercanas. Estas disputas han generado ciclos prolongados de violencia, responsables de miles de muertes y desplazamientos forzados en diversas zonas de México.
Diversas investigaciones de organismos de seguridad han identificado conexiones indirectas entre el CJNG y actores armados en Colombia dentro de las cadenas transnacionales del narcotráfico.
Según análisis oficiales, las antiguas FARC-EP habrían sostenido relaciones comerciales con estructuras criminales mexicanas —entre ellas el CJNG y el Cártel de Sinaloa— para operaciones asociadas al tráfico de cocaína, así como para el intercambio de armas y apoyos logísticos vinculados al transporte de estupefacientes hacia mercados internacionales.
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