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Irán hoy: Trump insta a iraníes a “tomar el control de su gobierno” tras ataque conjunto de EE.UU. e Israel

“Esta es su única oportunidad”: Trump llama a iraníes a levantarse durante ofensiva contra Irán.

Presidente de Estados Unidos, Donald Trump feb 26
Por Agencia Periodismo Investigativo | Sáb, 28/02/2026 - 09:29 Créditos: Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Tomada de X: @WhiteHouse

Estados Unidos e Israel desarrollaron el sábado una operación militar coordinada contra múltiples instalaciones dentro de Irán, en un episodio que marca una nueva fase en la confrontación entre Washington y Teherán.

El presidente estadounidense, Donald Trump, divulgó un mensaje dirigido a la ciudadanía iraní en el que pidió “asumir el control de su gobierno” y sostuvo que la actual coyuntura podría representar una oportunidad que, según él, no se repetiría en generaciones.

Los primeros reportes describieron impactos cerca del complejo donde despacha el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei. Medios oficiales del país informaron explosiones en diferentes regiones y columnas de humo visibles en Teherán. No se ha confirmado si Jamenei se encontraba en el edificio durante el ataque.

En una declaración difundida por video, Trump afirmó que están en ejecución “operaciones de combate de alcance significativo” y aseguró que Estados Unidos no había ofrecido apoyo en años anteriores a la población iraní, pese a que sectores opositores lo habían solicitado.

El mandatario insistió en que, una vez concluidas las acciones militares, la ciudadanía debería intervenir en el rumbo político interno. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respaldó ese planteamiento y afirmó que la ofensiva conjunta busca crear condiciones para que los iraníes definan su panorama institucional.

La operación se desarrolla ocho meses después de la más reciente acción militar estadounidense contra territorio iraní y coincide con un momento de tensiones diplomáticas acumuladas.

Además, ocurre semanas después de que Trump ordenara la captura del entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para trasladarlo a Nueva York a responder por acusaciones federales de narcotráfico.

El despliegue militar se inscribe en un contexto marcado por el aumento del descontento social en Irán tras una serie de movilizaciones nacionales, la salida de buques de guerra estadounidenses hacia la región y las presiones de Washington para renegociar el programa nuclear iraní.

En las horas posteriores al ataque, Irán respondió con una oleada de misiles y drones contra Israel y luego dirigió acciones contra bases militares de Estados Unidos en Bahréin, Kuwait y Qatar. Irak y Emiratos Árabes Unidos cerraron su espacio aéreo.

El Ministerio de Exteriores iraní distribuyó un comunicado en el que señaló que el país “no dudará” en su respuesta, calificó las acciones en curso como un “asalto militar” y afirmó que ha llegado el momento de “defender la patria”.

Medios estatales iraníes informaron la muerte de 40 estudiantes en una escuela femenina en Minab, en la provincia de Hormozgán, y al menos 45 heridas tras los ataques.

También se reportó un fallecido en Emiratos Árabes Unidos por impacto de metralla derivada de un ataque con misiles.

Israel describió la operación como una campaña “amplia y coordinada” orientada contra la estructura militar, los símbolos gubernamentales y los servicios de inteligencia iraníes.

Según un funcionario conocedor del operativo, ambos países llevaban meses de preparación.

Trump justificó la intervención alegando que Irán continúa desarrollando capacidades nucleares y proyecta fabricar misiles con alcance suficiente para llegar a territorio estadounidense.

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Reconoció que podrían registrarse bajas entre las tropas de su país y afirmó que ese riesgo es inherente a los conflictos armados.

También señaló que la acción no solo responde al programa nuclear, sino a una serie de agravios acumulados desde la instauración de la República Islámica en 1979, cuando el país pasó de ser un socio estratégico de Washington a un opositor frontal.

El mandatario indicó que su objetivo es desarticular la marina iraní y debilitar a organizaciones que, según Estados Unidos, reciben apoyo de Teherán en la región.

Solicitó a los miembros de la Guardia Revolucionaria que depongan las armas y prometió garantías para quienes lo hagan, aunque advirtió que quienes continúen combatiendo enfrentarán consecuencias letales.

Trump sostuvo que las autoridades de Teherán han rechazado todas las alternativas para modificar su programa nuclear y que su gobierno ya no aceptará más dilaciones.

Recordó que, tras la represión a las protestas recientes por la crisis económica, había expresado la posibilidad de utilizar fuerza militar, aunque esa opción no se concretó entonces.

Según organizaciones de activistas, en esas protestas murieron más de 7.000 personas, mientras que las autoridades iraníes reconocieron poco más de 3.000 fallecidos.

Irán, por su parte, afirma que cesó el enriquecimiento de uranio en junio, pero no ha permitido el ingreso de inspectores internacionales a los complejos nucleares afectados por bombardeos estadounidenses en una guerra de 12 días ocurrida entonces.

Análisis satelitales revisados por agencias de prensa muestran actividad reciente en dos de esos sitios, lo que podría indicar intentos de evaluar daños o recuperar material.

Durante años, Irán ha mantenido un límite autodefinido de 2.000 kilómetros para su programa de misiles balísticos, con lo que tiene capacidad para alcanzar objetivos en Oriente Medio y zonas de Europa oriental.

No existe evidencia pública de que esté desarrollando misiles intercontinentales, aunque Washington ha criticado los avances de su programa espacial.

Teherán sostiene que tiene derecho a enriquecer uranio y que no discutirá temas relacionados con misiles o apoyo a grupos armados como Hamás o Hezbollah.

La ofensiva puede tener repercusiones globales, especialmente si afecta el flujo de petróleo por el estrecho de Ormuz. En 2025, más de 14 millones de barriles diarios atravesaron esa vía marítima, lo que representa cerca de un tercio del transporte mundial de petróleo por mar.

Mientras tanto, Teherán reportó explosiones adicionales en la capital tras la confirmación israelí del ataque. Las autoridades cerraron los accesos por carretera al complejo de Jamenei, y testigos registraron nuevas detonaciones en distintos puntos de la ciudad.

La televisión estatal informó sobre una explosión inicial cerca de las oficinas del líder supremo sin identificar su origen. Horas después del comienzo de la ofensiva, la Guardia Revolucionaria comunicó que lanzó una “primera oleada” de drones y misiles contra Israel.

En ese país se emitió una alerta nacional mientras su ejército trabajaba para interceptar los proyectiles.

En paralelo, Bahréin confirmó un ataque con misiles contra la sede de la Quinta Flota estadounidense. Kuwait registró sirenas y explosiones en la zona donde opera el Mando Central del Ejército de Estados Unidos, y se reportaron incidentes similares en Qatar. Irak y Emiratos cerraron su espacio aéreo y Jordania activó alarmas antiaéreas.

Funcionarios iraquíes informaron un ataque con drones contra una sede de la milicia Kataib Hezbollah, que dejó dos muertos y tres heridos. El grupo había advertido que intervendría si Teherán era atacado. Israel, según un oficial militar citado bajo condición de anonimato, indicó no tener registro de participación en ese evento.

Líderes hutíes en Yemen anunciaron que reanudarán ataques contra embarcaciones en el mar Rojo y contra Israel. Las embajadas y consulados de Estados Unidos en Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Israel pidieron a su personal refugiarse y recomendaron lo mismo a ciudadanos estadounidenses.

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