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ICE planea usar guantes que producen descargas eléctricas en operativos migratorios

Insumo del servicio de inmigración que causa polémica.

Agente ICE
Por Agencia Periodismo Investigativo | Mié, 12/08/2026 - 09:22 Créditos: Tomada de Getty Images / Agente de ICE en operativo

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) podría incorporar guantes capaces de producir descargas eléctricas durante sus operativos, como parte de un plan que contempla una inversión de hasta 20 millones de dólares para adquirir miles de estos dispositivos y entregarlos a sus agentes.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) informó sobre la iniciativa en un aviso divulgado el lunes. De acuerdo con el documento, el objetivo es dotar a los agentes del ICE de los denominados “dispositivos conductivos de distracción y desescalada” a más tardar en marzo.

Los equipos son conocidos comercialmente como G.L.O.V.E., sigla en inglés correspondiente a Generated Low Output Voltage Emitter, que puede traducirse como Emisor de Generación de Descargas de Bajo Voltaje. Son fabricados por Compliant Technologies LLC, una compañía con sede en Lexington, Kentucky.

Este tipo de dispositivo ya ha sido utilizado durante los últimos años por algunas cárceles y departamentos de Policía. Su funcionamiento permite que el agente utilice inicialmente el equipo como un par de guantes de patrulla y active posteriormente su capacidad eléctrica mediante un interruptor.

Según la información proporcionada por Compliant Technologies, para generar el estímulo eléctrico los guantes deben entrar en contacto directo con la piel de la persona. La descarga provoca dolor y está diseñada para facilitar que el agente controle a una persona que oponga resistencia en un periodo de pocos segundos.

El DHS fue consultado por The Associated Press sobre el proyecto de adquisición. La entidad indicó que se encontraba preparando una respuesta, pero no formuló comentarios sobre el plan. Jeff Niklaus, fundador y director ejecutivo de Compliant Technologies, tampoco entregó información sobre el eventual contrato.

“Lamentablemente, no podemos hablar sobre este tema”, manifestó Niklaus mediante un correo electrónico.
Según el aviso del Departamento de Seguridad Nacional, la convocatoria correspondiente a un contrato sin licitación podría ser publicada a partir del viernes.

El proyecto generó cuestionamientos entre defensores de los derechos civiles, quienes expresaron preocupación por la eventual utilización de estos dispositivos durante los procedimientos migratorios.

Las críticas se producen en momentos en que agentes del ICE han sido cuestionados por el uso de la fuerza y por asuntos relacionados con la rendición de cuentas durante la ejecución de la política migratoria del presidente Donald Trump.

Compliant Technologies sostiene que los guantes están diseñados para producir un estímulo de dolor mediante una descarga de bajo voltaje. La activación se realiza por medio de un interruptor y requiere que el dispositivo tenga contacto con la piel de la persona sobre la cual se utiliza.

John Peters, presidente del Instituto para la Prevención de Muertes Bajo Custodia, quien ha estudiado la utilización del dispositivo, explicó el efecto que produce la descarga.

“Es inmediato y agudo, y te va a distraer. Yo lo comparo con un piquete de abeja”, señaló Peters. Agregó que “si el agente recibe cualquier tipo de resistencia, sin duda es una herramienta eficaz”.
Peters considera que la adquisición proyectada por el ICE podría convertirse en la compra más grande de estos dispositivos en la historia de Compliant Technologies.

También señaló que los guantes podrían ser utilizados por los agentes migratorios durante procedimientos destinados a retirar personas de vehículos o viviendas, además de los traslados hacia y desde los centros de detención.

El fabricante establece restricciones para el uso de los dispositivos. Entre sus advertencias señala que no deben emplearse como mecanismo de castigo ni contra personas cuyo comportamiento se limite a ser “beligerante”.

La compañía también desaconseja su utilización contra determinados grupos considerados de alto riesgo.

Dentro de esas restricciones se encuentran los niños, las mujeres embarazadas, las personas mayores y las personas con discapacidad.

Jenn Rolnick Borchetta, subdirectora de proyecto sobre labores policiales de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), cuestionó que el público pueda confiar en que los agentes del ICE emplearán los dispositivos de acuerdo con las condiciones establecidas para su utilización.

Borchetta también puso en duda la necesidad de incorporar este tipo de equipos en la aplicación civil de las normas migratorias. Además, señaló que una persona podría recibir una descarga sin haber sido advertida previamente de que el agente lleva un dispositivo eléctrico incorporado en sus guantes.

“El ICE pasó el último año demostrándole a este país que recurre a la fuerza con demasiada rapidez. Ahora podrán aplicar descargas eléctricas con apenas tocar un botón que quizá nadie más pueda ver que accionan”, afirmó Rolnick Borchetta.

La representante de la ACLU agregó: “Contar con guantes que pueden usarse con tanta facilidad para causar un dolor terrible en los encuentros es una receta para dañar a la población”.

Quienes respaldan el empleo de estos dispositivos sostienen que su utilización suele concentrarse en circunstancias determinadas dentro de cárceles o durante el traslado de personas detenidas, en lugar de emplearse de forma general durante labores de patrullaje.

De acuerdo con Compliant Technologies, los guantes han sido utilizados para controlar a personas señaladas de comportamientos violentos que se niegan a ingresar en vehículos policiales.

También han sido empleados con reclusos que se causan lesiones a sí mismos y amenazan a los agentes encargados de su custodia.

Peters señaló que prevé que un número reducido de empleados pueda hacer un uso indebido de los dispositivos, como, según indicó, ocurre con otras tecnologías utilizadas por organismos policiales. Sin embargo, sostuvo que considera poco probable que los guantes provoquen lesiones.

También manifestó que el ICE debería establecer políticas sobre las circunstancias en las que los dispositivos pueden ser utilizados y garantizar la capacitación de los agentes que los porten.

Según las disposiciones del fabricante, los agentes que pretendan utilizar los guantes deben completar previamente un curso de capacitación. Además, quienes estén autorizados para emplearlos tienen que realizar un proceso de recertificación cada dos años.

El plan del ICE contempla la adquisición de miles de unidades mediante una inversión que podría alcanzar los 20 millones de dólares. De concretarse el proceso anunciado por el Departamento de Seguridad Nacional, los dispositivos serían incorporados al equipamiento de los agentes migratorios a más tardar en marzo.

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