Publicidad
Del liderato a la ilusión: las estadísticas de Colombia tras una fase de grupos invicta
Los números que explican su gran Mundial 2026.
La Selección Colombia no solo terminó invicta la fase de grupos del Mundial de la FIFA 2026. Después del empate sin goles frente a Portugal en el Hard Rock Stadium de Miami, el equipo dirigido por Néstor Lorenzo confirmó con los números que su clasificación como líder del Grupo K no es producto del azar, sino del rendimiento sostenido durante sus tres primeras presentaciones.
Con dos victorias, un empate, cuatro goles anotados y apenas uno recibido, Colombia cerró la primera fase con siete puntos y la mejor campaña de su grupo. Sin embargo, detrás de esos resultados aparecen indicadores que muestran una selección dominante en la elaboración del juego, constante en la generación ofensiva y disciplinada en el manejo del balón.
Las cifras generales evidencian que Colombia disputó tres partidos, ganó dos, empató uno y no conoció la derrota. Marcó cuatro goles y únicamente permitió uno en contra, consolidando una diferencia de gol de +3 que le permitió finalizar en la primera posición del Grupo K.
En la construcción del juego, el conjunto nacional registró un índice promedio de posesión de 63 %, uno de los más altos entre las selecciones clasificadas a los octavos de final. Ese dominio territorial se tradujo en un PPDA (Pases Permitidos por Acción Defensiva) de 25,6, indicador que refleja la forma en que Colombia administró las presiones durante la fase de grupos.
La Tricolor acumuló 119 entradas al último tercio del campo, una muestra de la frecuencia con la que consiguió instalarse cerca del área rival. Esa presencia ofensiva se complementó con 65 ingresos efectivos al área adversaria, además de 27 centros enviados y nueve tiros de esquina ejecutados.
El comportamiento físico también refleja un equipo que prioriza la administración del esfuerzo antes que el desgaste permanente. Colombia recorrió una distancia total de 93,86 kilómetros durante el último compromiso de la fase de grupos, distribuidos en 40,28 kilómetros caminando, 36,18 kilómetros en trote, 11,33 kilómetros en carrera continua y 4,25 kilómetros en acciones de sprint.
La velocidad
La velocidad máxima alcanzó los 34,6 kilómetros por hora, mientras la velocidad promedio fue de 5,7 kilómetros por hora. Las acciones de sprint representaron 1,59 kilómetros del recorrido total.
Los datos comparativos ubican a Colombia en el percentil 94 entre todas las selecciones en distancia caminando, mientras su velocidad punta aparece en el percentil 53 respecto a equipos de características similares.
En la producción ofensiva aparecen algunos de los indicadores más destacados de la Selección Colombia durante la Copa Mundo.
El equipo registra 70,8 secuencias ofensivas que terminan en acciones de ataque, ubicándose en el percentil 96 respecto a las demás selecciones del torneo.
Ese dato convierte a Colombia en uno de los equipos que con mayor frecuencia logra transformar la posesión en situaciones de peligro.
Su índice de amenaza ofensiva alcanza 25,42, equivalente al percentil 94 del campeonato.
En materia de remates de cabeza presenta un promedio de 2,1 por encuentro, correspondiente al percentil 77.
Las asistencias generadas alcanzan un promedio de 1,2 por partido, mientras los centros completados llegan a 4,4 por compromiso, ambos ubicados en el percentil 70.
Colombia también registra un promedio de 1,2 goles convertidos dentro del área y 1,2 anotaciones totales por encuentro.
Goles
Su producción ofensiva se complementa con un promedio de 0,80 goles esperados (xG), indicador que refleja la calidad de las oportunidades generadas.
Otro aspecto sobresaliente aparece en la circulación del balón.
La Selección Colombia registra un promedio de 433 secuencias de posesión durante sus partidos, ubicándose en el percentil 81.
El equipo acumula 1.078,6 intervenciones con balón, 480,8 pases por compromiso y 422,1 pases completados.
Uno de los registros más sobresalientes corresponde a los cambios de orientación, con un promedio de 6,8 por partido, ubicándose en el percentil 100 entre todas las selecciones del Mundial.
En distribución corta el equipo registra 128 acciones, mientras las distribuciones bajas llegan a 171,9.
En el uno contra uno, Colombia completa un promedio de 4,1 regates efectivos.
Los movimientos sin balón también muestran una selección dinámica.
Los desmarques por fuera alcanzan 151,5 acciones, equivalente al percentil 79.
Los desmarques hacia el espacio registran 74,7 acciones. Los desmarques al pie llegan a 92,2. Los movimientos para recibir el balón alcanzan 270,9. Los desmarques de apoyo suman 94,6.
Las rupturas entre líneas llegan a 104 acciones, mientras las rupturas por detrás de la defensa contabilizan 119,4.
Las estadísticas de ruptura muestran igualmente una importante capacidad para desorganizar estructuras defensivas.
Colombia registra 7,4 intentos de ruptura sobre todas las líneas defensivas, ubicándose en el percentil 60.
Las rupturas sobre la línea media alcanzan 2,1.
Las rupturas completas llegan a 2,4.
Las rupturas entre mediocampo y defensa registran 27.
Las rupturas sobre la línea media ofensiva alcanzan 35,3.
Las rupturas de la línea defensiva llegan a 12,2.
Las rupturas completas defensivas contabilizan 0,6.
Recepciones de balón
En cuanto a las recepciones de balón, la Selección Colombia registra 231,8 recepciones sin presión rival.
Las recepciones a la espalda de los adversarios llegan a 5,6.
Entre líneas suma 55,1.
Las recepciones bajo presión alcanzan 12,2.
Otras dos categorías de recepciones bajo presión registran 95,7 y 83,6 acciones respectivamente.
En materia de presión, el conjunto nacional presenta cifras moderadas.
Las presiones defensivas alcanzan 93,4 acciones y las presiones directas llegan a 18,7.
Ese comportamiento ubica a Colombia en el percentil 4 respecto a selecciones de características similares, reflejando un modelo basado más en la organización táctica que en la presión permanente.
En el aspecto defensivo, las pérdidas forzadas al rival alcanzan un promedio de 25,2, aunque este indicador aparece ubicado en el percentil 0, lo que demuestra que la recuperación colombiana suele producirse más por orden posicional que por presión alta.
Las acciones a balón parado también fueron determinantes durante la fase de grupos.
Colombia registra un promedio de 10,4 saques de puerta, equivalente al percentil 96.
Los tiros libres directos alcanzan 10,7.
Los tiros de esquina promedian 4,1.
Los tiros libres llegan a 11,3.
Los saques de banda alcanzan 15,4.
Los tiros libres indirectos registran 0,6.
En disciplina, la Selección Colombia presenta un promedio de 10,1 faltas recibidas y 10,1 faltas cometidas.
Las tarjetas amarillas promedian 1,2 por compromiso.
Uno de los indicadores más llamativos corresponde al fuera de juego.
La Tricolor registra un promedio de 3,9 posiciones adelantadas, cifra que la ubica en el percentil 98 del Mundial y que refleja un equipo que constantemente intenta atacar la espalda de las defensas rivales.
Las cifras del guardameta muestran un torneo relativamente tranquilo para el arco colombiano gracias al trabajo colectivo.
El porcentaje de paradas alcanza el 5 %, correspondiente al percentil 40.
El promedio de goles recibidos es de 5,9 dentro del modelo estadístico utilizado por la plataforma.
El arquero registra 1,2 paradas por encuentro.
Las acciones defensivas fuera del área llegan a 6,2.
Las paradas frente a disparos corresponden a 0,6.
Las acciones defensivas dentro del área registran nuevamente 6,2.
Con estos indicadores, Colombia concluyó la fase de grupos como líder del Grupo K, invicta, con siete puntos, cuatro goles a favor, uno en contra y una estructura estadística que la ubica entre las selecciones con mayor capacidad para construir juego, controlar la posesión y generar peligro constante sobre el arco rival. Más allá del empate frente a Portugal, los números consolidan a la Tricolor como uno de los equipos con mejor rendimiento colectivo del Mundial de la FIFA 2026 y respaldan la expectativa de cara a los octavos de final.
Otras noticias
Etiquetas