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La historia de tres guardias del Inpec y un funcionario implicados en la fuga de alias “Tito”
El jefe guerrillero se escapó en una supuesta cita médica en Pasto.
Las autoridades adelantan una investigación para establecer posibles responsabilidades de un suboficial y tres integrantes del cuerpo de custodia y vigilancia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) tras la fuga de Luis Alberto Villota Rodríguez, conocido con el alias de “Tito”, señalado como tercero en la línea de mando del Frente Comuneros del Sur y reconocido además como gestor de paz dentro de los procesos adelantados con ese grupo armado.
La evasión se registró mientras el interno recibía atención médica en la Clínica Fátima de Pasto, capital del departamento de Nariño, situación que activó de inmediato las labores de búsqueda y los procedimientos judiciales para determinar las circunstancias que permitieron su salida del centro asistencial.
La información señala que la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) de la Policía Nacional asumió las indagaciones sobre el caso, las cuales buscan esclarecer las decisiones adoptadas antes del traslado del detenido, las condiciones de seguridad implementadas durante el procedimiento y la reacción institucional una vez se confirmó la fuga.
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De acuerdo con los datos recopilados por las autoridades, alias “Tito” permanecía privado de la libertad en el patio cinco de la cárcel judicial de Pasto desde hacía varios meses.
Los reportes internos indican que aproximadamente una semana antes de su fuga manifestó presentar dolores en la zona abdominal y solicitó ser valorado por personal médico.
Según los registros elaborados por funcionarios del establecimiento penitenciario, el interno insistió en la necesidad de recibir atención especializada debido a la intensidad de las molestias que afirmaba padecer.
Las solicitudes fueron analizadas por los responsables de la custodia, quienes finalmente autorizaron su traslado hacia una institución de salud con la que el Inpec mantiene convenios para la atención de personas privadas de la libertad.
Dentro de las verificaciones realizadas por los investigadores también se revisa un episodio ocurrido poco después de la captura de Villota Rodríguez.
Según la información recopilada, en febrero de 2026 se habría presentado una situación que las autoridades consideran un antecedente relevante. En ese momento, alias “Tito” fue trasladado al Hospital San Pedro para recibir atención médica, luego de que especialistas le diagnosticaran una enfermedad oncológica.
Fuentes consultadas indicaron que durante aquella ocasión se frustró un intento de evasión. Tras el diagnóstico, el paciente recibió tratamiento médico y permaneció bajo observación de profesionales de la salud.
Ese antecedente ahora forma parte del expediente que revisan los investigadores para establecer si existían alertas previas que debían haber reforzado los protocolos de seguridad alrededor del interno.
Las fuentes consultadas señalaron que el funcionario encargado de la comandancia de guardia autorizó la salida del detenido después de escuchar los argumentos relacionados con su estado de salud.
Según la información obtenida por el medio de comunicación, alias “Tito” manifestó que requería atención médica inmediata debido a la gravedad de los síntomas que presentaba.
La decisión permitió que el traslado se efectuara durante la noche del viernes 5 de junio, poco después de las nueve de la noche.
Precisamente, uno de los aspectos que analizan los investigadores está relacionado con la hora en que se produjo la remisión médica, ya que, de acuerdo con los protocolos penitenciarios, este tipo de procedimientos suele estar sujeto a medidas específicas de seguridad y evaluación.
Otro elemento que ha llamado la atención de las autoridades es el número de funcionarios asignados para custodiar al detenido durante el desplazamiento.
Según la información disponible, únicamente un guardián del Inpec y el conductor encargado del vehículo oficial acompañaron al interno hasta la clínica.
Las versiones recopiladas por los investigadores incluyen los testimonios de personas que se encontraban en el área de urgencias de la Clínica Fátima cuando ocurrieron los hechos.
De acuerdo con esos relatos, un hombre ingresó al centro médico y se dirigió hacia el funcionario que tenía bajo su responsabilidad la custodia del detenido.
Las declaraciones indican que el individuo logró desarmar al vigilante y posteriormente se dirigió hasta el lugar donde alias “Tito” estaba siendo atendido por personal médico.
Los testigos afirmaron que la reacción del guardián fue prácticamente imposible debido a la rapidez con la que ocurrieron los acontecimientos.
Según dichas versiones, el custodio fue derribado y posteriormente intimidado mediante amenazas realizadas con armas de fuego para obligarlo a entregar su arma de dotación.
Las autoridades trabajan en la recopilación de grabaciones de cámaras de seguridad y demás elementos probatorios con el propósito de identificar al responsable de la acción.
Las primeras reconstrucciones de los hechos indican que la operación de fuga se desarrolló en pocos minutos.
Una vez el hombre armado localizó a alias “Tito”, ambos abandonaron el área de atención médica y se dirigieron hacia la salida del centro asistencial.
Las versiones recopiladas señalan que en las inmediaciones de la clínica los esperaban varias motocicletas de alto cilindraje, en las que habrían escapado junto con otras personas que formarían parte del operativo.
Los investigadores intentan establecer la ruta utilizada por los fugitivos y determinar si existió apoyo logístico previo para facilitar la evasión.
Además de las circunstancias relacionadas con la fuga, otro aspecto que se encuentra bajo análisis corresponde al tiempo transcurrido antes de informar oficialmente a la Policía Nacional sobre lo ocurrido.
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, la alerta sobre la evasión habría sido emitida cerca de treinta minutos después de concretarse el escape.
Esa circunstancia es considerada relevante por los investigadores, quienes buscan determinar las razones de la demora y verificar si se siguieron los procedimientos establecidos para este tipo de situaciones.
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