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Perú vota en reñida segunda vuelta entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez por la presidencia
Más de 27 millones de electores participan en un balotaje marcado por la crisis política y la inseguridad.
Los ciudadanos de Perú acudieron este domingo a las urnas para elegir a su próximo presidente en una segunda vuelta considerada reñida entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, en medio de un contexto de inestabilidad política y creciente preocupación por la inseguridad.
La jornada electoral inició hacia las 07:00 hora local y se extenderá durante diez horas, con la participación de cerca de 27 millones de votantes que definirán al mandatario para un periodo de cinco años. El ganador se convertirá en el noveno presidente del país en la última década.
Keiko Fujimori, candidata de derecha e hija del expresidente Alberto Fujimori, busca alcanzar la presidencia en su cuarto intento. Su contendor, Roberto Sánchez, representante de la izquierda, ha ganado terreno en las encuestas durante las últimas semanas, lo que ha llevado a un empate técnico en la intención de voto.
Ambos candidatos llegan a esta instancia tras una primera vuelta en la que ninguno superó el 30 % de los votos, en un proceso que estuvo marcado por fallas logísticas y denuncias que incrementaron la desconfianza en las instituciones.
Durante la jornada, ciudadanos expresaron su expectativa por un proceso transparente y el respeto a los resultados. Analistas advierten que un resultado ajustado podría generar cuestionamientos y aumentar la inestabilidad política en el país.
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En materia programática, Fujimori ha centrado su campaña en propuestas de orden y seguridad, incluyendo medidas como el endurecimiento de las políticas contra la delincuencia. Por su parte, Sánchez ha moderado su discurso inicial y ha planteado reformas enfocadas en combatir la corrupción y mejorar las condiciones sociales.
El contexto de estas elecciones está marcado por una alta rotación de gobiernos desde 2016 y por el aumento de la criminalidad, factores que han influido en las preocupaciones del electorado.
El nuevo presidente asumirá el cargo el próximo 28 de julio, en reemplazo del mandatario interino José María Balcázar, y enfrentará el desafío de lograr gobernabilidad en un Congreso fragmentado y en un escenario político complejo.
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