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Diana Ospina: condenan a hermanos implicados en secuestro y paseo millonario en Bogotá

Pormenores de la decisión de la justicia. La víctima fue retenida tras salir de Theatron.

Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo
Por Agencia Periodismo Investigativo | Mar, 29/09/2026 - 18:19 Créditos: Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo, procesados por el secuestro y el hurto del que fue víctima la diseñadora de modas Diana Ospina. Fiscalía.

Un juez especializado avaló el allanamiento a cargos de los hermanos Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo, procesados por el secuestro y el hurto del que fue víctima la diseñadora de modas Diana Ospina, de 35 años, quien permaneció retenida durante más de 40 horas después de abordar un taxi en el sector de Chapinero, en Bogotá.

Los dos hombres aceptaron su responsabilidad por los delitos de secuestro extorsivo agravado y hurto calificado y agravado. La decisión judicial se produjo después de que ambos fueran capturados durante la Operación Fortaleza, desarrollada por el Gaula de la Policía en las localidades de Kennedy y San Cristóbal.

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Los procesados son Juan Pablo Gómez Cardozo, de 21 años, conocido con el alias de Pablito, y su hermano Diego Armando Gómez Cardozo, de 33 años, señalado con el alias de Pachanga.

De acuerdo con el expediente, Diego Armando Gómez Cardozo fue identificado por los investigadores como cabecilla de la estructura delincuencial que ejecutó el secuestro y el denominado paseo millonario contra Diana Ospina.

Las autoridades establecieron que habría participado directamente en la retención y coordinado el hecho pese a encontrarse bajo detención domiciliaria por otros delitos.

Juan Pablo Gómez Cardozo, por su parte, fue señalado como el encargado de perfilar y seleccionar a las víctimas. Según la investigación, durante la madrugada del 22 de febrero conducía el taxi de placas ESN 170 en el que Diana Ospina se movilizó después de salir de la discoteca-bar Theatron, ubicada en la localidad de Chapinero.

Las cámaras de seguridad del establecimiento y de otros puntos del sector registraron a Ospina junto con una amiga mientras esperaban los vehículos que habían solicitado mediante aplicaciones móviles. Su acompañante abordó primero un automóvil y se retiró del lugar.

Diana Ospina permaneció durante varios minutos esperando el servicio solicitado. Ante la demora, decidió tomar el taxi de placas ESN 170 que se encontraba estacionado en las inmediaciones del establecimiento. De acuerdo con la investigación, ese momento marcó el comienzo del secuestro y del hurto que posteriormente fue denunciado ante las autoridades.

La diseñadora permaneció retenida durante más de 40 horas. Durante ese periodo, los responsables realizaron movimientos financieros y transferencias desde sus cuentas y tarjetas. El expediente registra el hurto de al menos 40 millones de pesos mediante estas operaciones.

Días después de recuperar su libertad, Ospina amplió su declaración ante investigadores de Policía Judicial y entregó información sobre las circunstancias de tiempo, modo y lugar en las que ocurrieron el secuestro y el retiro de recursos de sus productos financieros.

La investigación permitió identificar a los hermanos Gómez Cardozo y establecer las funciones que presuntamente cumplieron dentro de la estructura. Tras cerca de 30 días de labores de inteligencia, las autoridades desplegaron operativos simultáneos en diferentes sectores de Bogotá.

En las acciones participaron unidades del Gaula, la Seccional de Investigación Criminal, Sijín, y la Seccional de Inteligencia Policial, Sipol, bajo coordinación de la Fiscalía. Las autoridades indicaron que uno de los capturados sería jefe de la estructura delincuencial denominada “Los Noctámbulos” y registra antecedentes por porte de armas y hurto calificado y agravado.

El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, se pronunció después de las capturas y reconoció el trabajo adelantado por la Policía Metropolitana de Bogotá. “Un agradecimiento y felicitación a la Policía Metropolitana de Bogotá por el esfuerzo investigativo que llevó a estas capturas, es un avance muy importante y es una demostración de que tenemos un compromiso”, señaló.

Con el avance del proceso judicial, Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo decidieron aceptar los cargos formulados en su contra. El juez especializado avaló el allanamiento por secuestro extorsivo agravado y hurto calificado y agravado, relacionados con la retención de Diana Ospina y el retiro del dinero de sus cuentas.

El abogado Andrés Felipe Peláez, representante civil de la víctima, destacó el avance judicial contra los dos hermanos y pidió continuar las investigaciones para localizar a las demás personas que habrían intervenido en los hechos.

Según explicó el abogado, los informes de los investigadores señalan que otras ocho personas presuntamente participaron en el plan. Contra uno de esos implicados ya existe una orden de captura y una circular roja de Interpol debido a que estaría fuera de Colombia.

Peláez manifestó que la familia de Diana Ospina espera que los hermanos Gómez Cardozo reciban una pena de entre 30 y 40 años de prisión, aunque los procesados tienen derecho a una reducción de la condena como consecuencia del allanamiento a cargos.

La definición de la pena quedará en manos del juzgado que lleva el proceso. La lectura de la sentencia contra Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo fue programada para el próximo 23 de octubre a las 2:00 de la tarde.

El secuestro de Diana Ospina comenzó durante la madrugada del domingo 22 de febrero de 2026, después de que la diseñadora saliera de la discoteca Theatron, en Chapinero.

Las cámaras de seguridad registraron que salió del establecimiento a las 2:44 de la madrugada en compañía de una amiga. Ambas caminaron por el sector mientras buscaban transporte y, después de que su acompañante abordara otro vehículo, Ospina permaneció esperando el servicio que había solicitado mediante una aplicación. Ante la demora, decidió tomar un taxi que se encontraba en la zona.

Antes de perder contacto con sus familiares y amigos, Ospina alcanzó a informar que se dirigía hacia su vivienda, ubicada en el barrio Santa María del Lago, en Engativá. También envió a uno de sus conocidos una fotografía de las placas del taxi y un mensaje en el que señalaba que estaba aproximadamente a cinco minutos de llegar a su destino.
Posteriormente, la imagen de la matrícula fue eliminada de la conversación.

La investigación estableció que el taxi era conducido por Juan Pablo Gómez Cardozo, alias Pablito. Cuando llegaron a las inmediaciones de la residencia de Ospina, el conductor no se detuvo exactamente en el punto indicado por ella y avanzó algunos metros.

En ese momento aparecieron dos hombres que abordaron el vehículo. Uno de ellos fue identificado posteriormente por las autoridades como Diego Armando Gómez Cardozo, alias Pachanga.

A partir de ese momento comenzó un recorrido por diferentes sectores de Bogotá mientras los responsables intimidaban a la diseñadora y le exigían información sobre sus productos financieros.

La reconstrucción realizada por las autoridades mediante el GPS del taxi permitió establecer que el vehículo tomó la avenida Boyacá, llegó hasta la calle 170 y posteriormente pasó por sectores de Suba, Bosa y San Cristóbal antes de dirigirse hacia Juan Rey, en la localidad de Usme.

Durante el recorrido, Ospina fue golpeada, amenazada y obligada a entregar las claves de sus cuentas y productos bancarios. Los responsables comenzaron a efectuar retiros y movimientos de dinero. Según la investigación, los delincuentes llegaron a considerar que la víctima podía disponer de cerca de 1.200 millones de pesos, circunstancia por la cual prolongaron su retención.

Posteriormente, la diseñadora fue trasladada hasta una vivienda del sector de Juan Rey, donde permaneció privada de la libertad. La investigación determinó que el secuestro se extendió durante aproximadamente 43 horas y que durante ese periodo los responsables continuaron realizando operaciones con sus productos financieros. Los reportes conocidos sobre el caso señalan que se efectuaron múltiples retiros y transacciones por decenas de millones de pesos.

Mientras Ospina permanecía retenida, su familia denunció su desaparición y las autoridades iniciaron su búsqueda. El Gaula de la Policía comenzó a cruzar información proveniente de cámaras de seguridad, registros tecnológicos, movimientos financieros y otros elementos que permitieron reconstruir la ruta seguida por el taxi y establecer los sectores por los que había sido movilizada.

La presión de las autoridades sobre los lugares donde presumían que podía encontrarse llevó finalmente a los secuestradores a dejarla en libertad durante la noche del lunes 23 de febrero. Ospina fue abandonada en la vía que comunica a Bogotá con Choachí y, por sus propios medios, consiguió llegar hasta el CAI Mirador, donde informó a los policías que había permanecido secuestrada.

Los uniformados la atendieron y posteriormente la trasladaron para que pudiera reunirse con su familia. Su aparición se produjo entre las 8:30 y las 9:00 de la noche, después de permanecer cerca de dos días en poder de sus captores.

Al día siguiente, 24 de febrero, Ospina rindió declaración ante la Fiscalía y relató las amenazas, agresiones, recorridos y operaciones financieras realizadas mientras estuvo privada de la libertad.

Ese testimonio, junto con los registros de las cámaras, el GPS del taxi y la información financiera, pasó a formar parte de la investigación que posteriormente permitió identificar y capturar a dos de los señalados responsables.

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