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Capturan a señalado de participar en el asesinato del empresario arrocero Gustavo Aponte en Bogotá

Giro en el crimen del empresario quién habría sido asesinado por equivocación.

Leonel Enrique Llanos Paternina
Por Agencia Periodismo Investigativo | Jue, 27/08/2026 - 20:06 Créditos: Leonel Enrique Llanos Paternina, señalado de haber participado en el asesinato del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y de su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón. Fiscalía.

La investigación por el asesinato del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y de su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, ocurrido hace más de seis meses en el norte de Bogotá, tuvo un nuevo avance con la captura y legalización del procedimiento contra Leonel Enrique Llanos Paternina, señalado por la Fiscalía General de la Nación de haber participado en las labores de seguimiento, vigilancia y coordinación logística previas al doble homicidio.

Llanos Paternina fue capturado en Villavicencio, Meta, durante una operación conjunta de la Fiscalía y la Policía Nacional. El procedimiento fue legalizado por un juez de control de garantías y el ente investigador anunció que le imputará los delitos de homicidio agravado y tráfico, fabricación, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.

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La captura representa uno de los principales avances conocidos hasta ahora dentro de la investigación por el crimen ocurrido el miércoles 11 de febrero de 2026, cuando Aponte Fonnegra y Gutiérrez Garzón fueron atacados a tiros cuando salían de un gimnasio ubicado en inmediaciones de la calle 85 con carrera Séptima, en el barrio La Cabrera, localidad de Chapinero.

Aponte Fonnegra, de 46 años, era un empresario vinculado al sector agroindustrial y propietario de Arroz Sonora. También hacía parte del Grupo Aponte y era miembro principal del consejo directivo de la Fundación Aponte Rojas, organización dedicada a programas de formación y acompañamiento de niños y familias en condición de vulnerabilidad.

El empresario se encontraba aquella tarde en la sede de Bodytech de La Cabrera acompañado por su esquema de seguridad. Su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, era un intendente retirado de la Policía Nacional que había salido de la institución en 2021.

Las reconstrucciones realizadas durante las primeras horas posteriores al homicidio permitieron establecer que Aponte y Gutiérrez llegaron al gimnasio después de la una de la tarde. Mientras permanecían en el establecimiento, los responsables del ataque se ubicaron estratégicamente en los alrededores y esperaron el momento en que las víctimas salieran.

Hacia las 3:40 de la tarde, aproximadamente, Aponte abandonó el gimnasio junto con su escolta. Un hombre que vestía traje y corbata y que había permanecido durante varios minutos en el sector se acercó y abrió fuego contra ellos a corta distancia. Los dos hombres recibieron varios impactos.

La apariencia del atacante hizo parte de la planificación del crimen. El hombre se había vestido de manera que pudiera mezclarse entre las personas que circulaban por este sector comercial y empresarial de Bogotá sin despertar sospechas.

Las cámaras de seguridad permitieron posteriormente reconstruir parte de sus movimientos antes y después de los disparos.

El sicario escapó hacia la carrera Séptima y abordó una motocicleta que había sido ubicada previamente como parte del plan de fuga. Aponte y Gutiérrez quedaron gravemente heridos y fueron trasladados a la Clínica del Country, donde fallecieron debido a la gravedad de las lesiones.

Desde las primeras indagaciones, la Policía Metropolitana de Bogotá estableció que no se trataba de un hecho improvisado.

Las imágenes recopiladas mostraban que los responsables habían estudiado los movimientos de las víctimas y preparado la llegada del pistolero, el lugar desde donde ejecutaría el ataque y la ruta para abandonar la zona.

Las autoridades concentraron entonces la investigación en las cámaras públicas y privadas de La Cabrera y sectores cercanos, así como en la motocicleta empleada para escapar, las comunicaciones realizadas alrededor de la hora del homicidio y los movimientos de las personas que estuvieron en las inmediaciones del gimnasio.

La captura de Llanos Paternina permite conocer ahora nuevos detalles sobre esa fase previa. Según los elementos materiales probatorios recopilados por las direcciones seccionales de las fiscalías de Bogotá y Cundinamarca, el detenido habría participado en actividades de seguimiento, vigilancia y coordinación logística. Los

investigadores sostienen que recorrió en motocicleta el sector donde posteriormente fueron asesinados Aponte y su escolta.

Una de las revelaciones de mayor importancia entregadas por la Fiscalía este 27 de agosto modifica, además, el contexto conocido inicialmente sobre el posible móvil del asesinato. De acuerdo con la investigación, Gustavo Andrés Aponte no habría sido el objetivo original del ataque.

Los elementos probatorios recopilados hasta el momento indican que el homicidio habría sido planeado contra otro ciudadano, pero, al momento de ejecutar el atentado, los responsables habrían disparado contra la persona equivocada.

La Fiscalía no reveló la identidad del hombre que presuntamente era el verdadero objetivo ni explicó públicamente qué circunstancias habrían llevado a los atacantes a confundirlo con el empresario.

Este elemento abre una nueva línea para entender un crimen que desde febrero había generado interrogantes sobre sus motivaciones.

En los días posteriores al doble homicidio, familiares de Aponte señalaron que no tenían conocimiento de amenazas contra el empresario, mientras los investigadores revisaban sus actividades comerciales, relaciones y movimientos anteriores al atentado para determinar por qué había sido atacado.

La investigación también ha permitido establecer que la estructura que participó en el homicidio habría involucrado varias funciones: vigilancia previa, seguimiento de las víctimas, coordinación de los movimientos, ejecución material del ataque y apoyo para la fuga.

El expediente tuvo otro episodio meses después del doble homicidio. La Fiscalía reveló que otro hombre vinculado al crimen de Aponte y Gutiérrez, y quien presuntamente habría facilitado la huida del sicario, fue asesinado el 30 de mayo en Tibiritá, Cundinamarca.

Por ese segundo homicidio fue judicializado Onori José Yabier Medoza Viña, señalado como responsable de la muerte del hombre relacionado con la fuga posterior al ataque de La Cabrera.

Un fiscal de la Seccional Cundinamarca le imputó los delitos de homicidio y hurto calificado, ambas conductas agravadas, y permanece privado de la libertad en un establecimiento carcelario.

De esta manera, la investigación ha conectado el asesinato del empresario y su escolta con una sucesión de hechos ocurridos durante los meses posteriores, mientras las autoridades intentan reconstruir completamente quién ordenó el ataque, quién era el verdadero objetivo, cómo se produjo la presunta confusión y cuál fue el papel de cada una de las personas que intervino antes, durante y después del crimen.

En el caso de Leonel Enrique Llanos Paternina, la Fiscalía sostiene por ahora que su participación habría estado relacionada con las actividades preparatorias del atentado.

La información oficial señala que realizó recorridos en motocicleta por el lugar del crimen y habría intervenido en labores de vigilancia y coordinación logística. El comunicado de la Fiscalía no establece que haya sido el autor material de los disparos.

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