Publicidad

 

Alias ‘Bonito’ se habría sometido a cirugías para cambiar su apariencia y evitar su captura: perfil criminal

Ejército revela que alias ‘Bonito’ usó cirugías para modificar su rostro y evadir a las autoridades.

Alias Bonito
Por Agencia Periodismo Investigativo | Lun, 10/08/2026 - 08:25 Créditos: Suministrada

Las autoridades revelaron nuevos detalles sobre los métodos que habría utilizado alias ‘Bonito’ o ‘Boni’, señalado como segundo cabecilla de los ‘Comandos de Frontera’, para permanecer fuera del alcance de los organismos de seguridad durante los años en los que fue buscado por su presunta participación en actividades relacionadas con narcotráfico, sicariato y acciones contra integrantes de la fuerza pública y habitantes de varias regiones del sur del país.

De acuerdo con información suministrada por el Ejército, el hombre habría recurrido incluso a procedimientos quirúrgicos para modificar algunos rasgos de su apariencia física, una estrategia que habría dificultado su identificación durante las labores de inteligencia desarrolladas para establecer sus movimientos y determinar el lugar en el que permanecía.

El coronel Styk Reyes, comandante del Gaula Militar, explicó que la capacidad económica de integrantes de estas estructuras les permite adoptar diferentes mecanismos para reducir las posibilidades de ser identificados.

Le interesa leer (Fuerte temblor de magnitud 6,7 sacudió a Colombia: epicentro fue localizado en San José del Palmar, Chocó: detalles)

En el caso de alias ‘Bonito’, las autoridades encontraron indicios de que habría realizado cambios en su fisonomía mediante intervenciones quirúrgicas.
La transformación de su apariencia habría sido apenas uno de los componentes del esquema utilizado para mantenerse oculto.

Según la información conocida después de su captura, el señalado cabecilla también habría abandonado el modelo tradicional de permanencia en campamentos o zonas selváticas y construido una imagen pública alejada de las actividades por las que era investigado.

En los lugares en los que se movilizaba se habría presentado como empresario o ganadero, mientras mantenía, según las autoridades, vínculos con las actividades ilegales desarrolladas por los ‘Comandos de Frontera’.

La estrategia habría permitido que durante un periodo prolongado llevara una vida que, a primera vista, no correspondía con la de un integrante de una organización armada perseguida por las autoridades.

La investigación señala que permanecía en propiedades y espacios asociados con personas que disponían de recursos económicos, circunstancia que hacía más complejo establecer su identidad y relacionarlo con la estructura.

La información recopilada por los organismos de seguridad indica que alias ‘Bonito’ acumulaba más de dos décadas de trayectoria en organizaciones ilegales.
Su importancia dentro de los ‘Comandos de Frontera’, según el Ejército, estaba relacionada tanto con su posición dentro de la cadena de mando como con las funciones que presuntamente cumplía en las zonas donde tenía presencia la estructura.

Las autoridades lo señalan como el segundo cabecilla de la organización y sostienen que mantenía capacidad de decisión sobre actividades relacionadas con narcotráfico, acciones contra la fuerza pública y hechos dirigidos contra la población civil.

Su radio de acción no estaba concentrado en un solo departamento. Las labores de inteligencia determinaron que tenía influencia en Caquetá, Huila y Putumayo, además de conexiones con Amazonas y territorio ecuatoriano.

Esta ubicación le habría permitido desempeñar funciones dentro de una estructura con presencia en una zona estratégica por su cercanía con la frontera y por las rutas utilizadas para el movimiento de economías ilegales.

Según explicó el coronel Reyes, alias ‘Bonito’ participaba en la coordinación de actividades de narcotráfico y en acciones contra miembros de la fuerza pública y habitantes de los territorios donde operaba la organización.

Le sugerimos leer (Temblor en Colombia: Alcaldía no reporta daños estructurales en Bogotá, grietas en algunos edificios)

“Coordinaba todas las actividades de narcotráfico y acciones contra la fuerza pública y población civil. Tenía un alcance importante”, manifestó el comandante del Gaula Militar al referirse a las funciones atribuidas al capturado.

Dentro de la organización, el hombre habría respondido ante otros mandos, entre ellos alias ‘El Árabe’. Su posición le permitía intervenir, de acuerdo con la información entregada por las autoridades, en asuntos relacionados con economías ilegales y actividades de sicariato.

La captura, por tanto, no estuvo dirigida únicamente contra un integrante operativo de la estructura. Los organismos de seguridad lo ubicaban dentro de los niveles de mando de los ‘Comandos de Frontera’ y consideraban que su detención podía afectar parte de los mecanismos de coordinación utilizados por la organización en el sur del territorio colombiano.

Uno de los aspectos que llamó la atención de los investigadores fue la forma como alias ‘Bonito’ habría construido su vida fuera de los espacios tradicionalmente asociados con integrantes de organizaciones armadas.

En lugar de permanecer de manera permanente en zonas selváticas o campamentos, habría adoptado una estrategia de ocultamiento basada en mezclarse con actividades económicas legales.

Según la investigación, se presentaba ante otras personas como empresario o ganadero. La disponibilidad de recursos le habría permitido sostener esa apariencia y permanecer en propiedades que no generaban, por sí mismas, una relación inmediata con las actividades ilegales que le atribuían las autoridades.

Ese mecanismo corresponde a una modalidad que algunos organismos de seguridad identifican con la expresión “narcos invisibles”: personas vinculadas con estructuras de narcotráfico que procuran mantener un bajo nivel de exposición pública y evitan los comportamientos que puedan facilitar su identificación.

A diferencia de cabecillas que permanecen protegidos por hombres armados en campamentos o zonas rurales de difícil acceso, quienes utilizan este método procuran integrarse en entornos urbanos, comerciales, empresariales o ganaderos.

El objetivo consiste en reducir las señales que puedan conducir a los investigadores hasta ellos.

En el caso de alias ‘Bonito’, la fachada económica habría sido complementada con cambios en su aspecto físico.

El coronel Styk Reyes confirmó que los investigadores encontraron información según la cual el señalado cabecilla se habría sometido a procedimientos destinados a modificar su fisonomía.

La posibilidad de alterar algunos rasgos físicos representaba un obstáculo para las autoridades, especialmente cuando las labores de búsqueda dependían de fotografías, descripciones anteriores o información suministrada por fuentes humanas.

“Estos sujetos, con su capacidad económica, pueden lograr cambios en su aspecto con cirugías. Al parecer sí se había hecho algunas mejoras o cambios en su fisonomía, por eso no era tan fácil llegar a ellos”, explicó el oficial.

La declaración permite establecer que los investigadores no atribuyen las dificultades para localizarlo exclusivamente a las condiciones geográficas de las zonas donde tenía influencia.

También tuvieron que enfrentarse a una estrategia de ocultamiento en la que, según el Ejército, se combinaron recursos económicos, una identidad social vinculada con actividades empresariales o ganaderas y modificaciones físicas.

De esa manera, el hombre podía reducir las posibilidades de ser reconocido por personas que conocieran imágenes anteriores suyas o por integrantes de los organismos de seguridad encargados de seguir sus movimientos.

La información recopilada durante la investigación fue permitiendo reconstruir su identidad, sus desplazamientos y las actividades que realizaba bajo la fachada que había adoptado.

La captura fue el resultado de un proceso de inteligencia que se prolongó durante meses y en el que participaron diferentes instituciones.

El Gaula Militar, la Fiscalía General de la Nación y la Fuerza Aeroespacial Colombiana intervinieron en las labores que finalmente permitieron ubicar al señalado integrante de los ‘Comandos de Frontera’.

El trabajo requirió establecer sus movimientos y superar las medidas que presuntamente había adoptado para evitar ser localizado.

Las autoridades tuvieron que determinar que la persona que se presentaba bajo una apariencia relacionada con actividades empresariales y ganaderas correspondía al hombre que buscaban por su presunta posición dentro de la organización.

Los cambios físicos que habría realizado agregaron una dificultad a ese proceso. El Ejército sostiene que su capacidad económica era uno de los factores que le permitían utilizar procedimientos de ocultamiento diferentes de los empleados por integrantes de menor rango.

Una vez confirmada su identidad y establecida su ubicación, las autoridades ejecutaron el procedimiento que terminó con su captura.

Posteriormente fue trasladado a Bogotá y puesto a disposición de las autoridades competentes para continuar con el trámite judicial correspondiente.

La importancia atribuida a alias ‘Bonito’ también está relacionada con la extensión territorial de las actividades que presuntamente coordinaba.
De acuerdo con el Ejército, su influencia comprendía departamentos del sur y centro-sur del país y llegaba hasta áreas fronterizas.

Caquetá, Huila y Putumayo estaban entre los territorios donde las autoridades habían identificado su presencia o capacidad de intervención. A esa lista se sumaba Amazonas, mientras que las investigaciones también establecieron conexiones con Ecuador.

La ubicación geográfica de esas zonas tiene relevancia para las organizaciones dedicadas al narcotráfico debido a la existencia de corredores que comunican diferentes departamentos y áreas de frontera.

Según las autoridades, alias ‘Bonito’ habría desempeñado funciones relacionadas con la coordinación de las actividades ilegales que se desarrollaban en esos territorios.

El Ejército también lo relaciona con acciones contra integrantes de la fuerza pública y contra habitantes de las comunidades ubicadas en zonas donde la organización buscaba ejercer control.

A ello se suma su presunta intervención en actividades de sicariato y en el manejo de economías ilegales.

Las autoridades consideran que estas funciones explican la posición que ocupaba dentro de los ‘Comandos de Frontera’ y la prioridad que recibió su búsqueda.

El papel de los ‘Comandos de Frontera’

Los ‘Comandos de Frontera’ son señalados por las autoridades como una estructura vinculada con las disidencias de las Farc y con actividades de narcotráfico en departamentos del sur del país.

La organización ha buscado mantener presencia en territorios donde confluyen corredores utilizados para economías ilegales y zonas cercanas a las fronteras.

Dentro de ese esquema, los mandos regionales cumplen funciones relacionadas con el control de las actividades ilegales, la coordinación de hombres y el sostenimiento de las redes necesarias para mantener las operaciones.

Según la información suministrada por el Ejército, alias ‘Bonito’ ocupaba uno de esos niveles de dirección.

Su relación con alias ‘El Árabe’ hacía parte de la estructura jerárquica identificada por los investigadores.
Por esta razón, las autoridades sostienen que su captura puede tener efectos sobre la cadena de mando y sobre determinados procesos de coordinación de la organización.

El alcance de esos efectos dependerá, sin embargo, de la capacidad que tengan los ‘Comandos de Frontera’ para reemplazar al capturado y reorganizar las funciones que le eran atribuidas.

La gobernadora del Meta, Rafaela Cortés, se pronunció sobre el resultado y destacó el trabajo desarrollado por los organismos de seguridad.

La mandataria sostuvo que actualmente existe una fuerza pública con mayor confianza para adelantar operaciones contra las organizaciones que tienen presencia en diferentes zonas del territorio.

No obstante, Cortés señaló que la respuesta frente a estas estructuras no puede depender exclusivamente de operaciones militares y policiales.

A su juicio, la presencia institucional debe incluir inversión y servicios para las comunidades ubicadas en los territorios donde los grupos armados buscan ejercer control.

“Necesitamos llegarle más a la población con inversión en vías, salud y educación, para contrarrestar el control territorial que ejercen estos grupos insurgentes mediante la coerción a las comunidades”, indicó la gobernadora.

El planteamiento apunta a uno de los problemas que enfrentan las autoridades en las regiones donde operan organizaciones armadas: la disputa por el control territorial no se limita a la presencia de hombres armados.

Estas estructuras también buscan intervenir en las dinámicas económicas y sociales de las comunidades y, según las autoridades, recurren a amenazas y otras formas de coerción para imponer reglas o condicionar las actividades de los habitantes.

En ese contexto, Cortés sostuvo que las operaciones de seguridad deben estar acompañadas por una presencia del Estado que permita atender necesidades relacionadas con infraestructura, educación y salud.

Otras noticias

 

Etiquetas