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Pagos electrónicos ganan terreno en Colombia: así avanza el uso de transferencias, QR y datáfonos
Pormenores de un informe del Banco de la República.
La transformación tecnológica continúa cambiando la manera en que los colombianos administran su dinero y realizan compras. El crecimiento sostenido de los pagos electrónicos y las transferencias digitales ha comenzado a desplazar, de forma gradual, el uso tradicional del efectivo, mientras comercios y consumidores adoptan nuevas alternativas para realizar transacciones.
Cada vez más tiendas de barrio y pequeños negocios incorporan herramientas como códigos QR, transferencias bancarias y datáfonos para facilitar las compras y responder a las nuevas preferencias de los clientes. Además de ampliar las opciones de pago, esta evolución representa una oportunidad para fortalecer las ventas y avanzar en la inclusión financiera.
Con el propósito de medir este proceso, el Banco de la República presentó en mayo el primer informe nacional sobre el uso, aceptación y percepción de los pagos electrónicos en Colombia. El estudio recopiló información de más de 2.000 personas mayores de edad y de más de 2.000 micro y pequeños negocios, ofreciendo un panorama sobre el avance de la digitalización de los pagos en el país.
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Uno de los principales hallazgos indica que el 62,5% de los micro y pequeños negocios aún recibe menos de la mitad de sus ventas mediante medios electrónicos, como transferencias, códigos QR o datáfonos. Aunque la adopción de estas herramientas continúa creciendo, el resultado evidencia que todavía existe un amplio margen para impulsar soluciones que faciliten el acceso de los comercios a la economía digital.
A pesar de ello, el informe muestra avances significativos. El 88,8% de los micro y pequeños negocios ya acepta al menos un medio de pago electrónico; el 84,9% recibe transferencias entre cuentas del mismo banco y el 54,6% acepta pagos inmediatos provenientes de diferentes entidades financieras.
Sin embargo, el estudio advierte que persisten diferencias importantes según el nivel de formalidad, el volumen de ventas y el sector económico. Los comercios informales y aquellos con menores ingresos presentan una adopción más lenta de estos mecanismos, mientras que sectores como tecnología, vestuario, calzado, bares y restaurantes registran una mayor aceptación de los pagos digitales.
Asimismo, el Banco de la República identificó obstáculos que aún limitan la expansión de estos medios de pago. Entre ellos figuran los cobros adicionales y los montos mínimos exigidos para algunas compras con tarjeta de crédito, factores que desincentivan su uso tanto para comerciantes como para consumidores.
En cuanto al comportamiento de los usuarios, las transferencias digitales se consolidan como uno de los mecanismos preferidos para mover dinero. El 69,7% de los encuestados afirmó realizar transferencias entre cuentas del mismo banco, mientras que el 41,7% envía dinero a cuentas de otras entidades financieras o billeteras digitales. Además, el 32,9% manifestó utilizar pagos inmediatos hacia otras cuentas.
Estas cifras acercan el uso de los pagos inmediatos al de la tarjeta débito, utilizada por el 37,9% de los participantes en la encuesta, y los ubican por encima de la tarjeta de crédito, cuyo uso alcanza el 16,6%. En términos de frecuencia, las transferencias dentro de la misma entidad financiera continúan liderando, pero los pagos inmediatos hacia otros bancos ya superan el uso cotidiano de las tarjetas.
Por su parte, los códigos QR siguen ganando protagonismo. El informe señala que el 39,9% de las personas consultadas utiliza esta modalidad de pago y que el 19,7% lo hace de manera recurrente. Además, se identificó una mayor adopción entre personas con niveles educativos más altos, así como entre hombres y jóvenes, quienes concentran el mayor uso de esta herramienta.
Finalmente, el Banco de la República señala que la llegada de nuevas plataformas de pagos inmediatos, como Bre-B, podría acelerar aún más la transformación digital del sistema de pagos. Aunque el efectivo mantiene un papel relevante en la economía colombiana, la expansión de estas soluciones abre nuevas oportunidades para que empresas, comercios y emprendimientos modernicen sus operaciones, mejoren la atención a los clientes y fortalezcan su competitividad en un entorno cada vez más digital.
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