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Campus 2600: obra que lidera Ovidio Claros presidente de la CCB para conectar ciencia, tecnología y empresa

Un proyecto en ejecución en Bogotá-Región. Avances de la iniciativa.

Ovieido Campus 20600
Por Agencia Periodismo Investigativo | Lun, 28/09/2026 - 09:36 Créditos: Suministrada / Presidente de la CCB, Ovidio Claros

La transformación de un proyecto de ciudad en una obra de concreto comenzó a hacerse visible en el sector de Corferias. Allí, donde se construye el Campus 2600 de Ciencia, Tecnología e Innovación de Bogotá-Región, las excavaciones, estructuras y trabajos de cimentación empiezan a mostrar la dimensión de una iniciativa que busca reunir en un mismo ecosistema a empresarios, emprendedores, investigadores, universidades, entidades públicas, inversionistas y ciudadanía.

Ovidio Claros Polanco, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB), recorrió la construcción junto con integrantes del proyecto y representantes de medios de comunicación para revisar los avances de una iniciativa que la entidad ha convertido en uno de los ejes de su estrategia de innovación para Bogotá y Cundinamarca.

“Campus 2600 se consolida y Bogotá-Región comienza a ver cómo una visión de ciudad se convierte en una realidad”, señaló Claros al presentar el balance de los trabajos.

Las cifras conocidas durante el recorrido permiten dimensionar el momento en el que se encuentra la construcción. Con corte al 20 de septiembre de 2026, la ejecución general de la obra llegó al 6,50%.

Las pantallas estructurales alcanzaron el 100%, los barretes llegaron al 95% y la placa de andén registró un avance del 51%.

El reporte entregado por Claros agrega que la fundición de los 24 pilotes adicionales se encuentra en el 87%. La información sobre pantallas, barretes y placa de andén coincide con el balance divulgado por los canales oficiales de Campus 2600.

Aunque el porcentaje global todavía corresponde a las primeras etapas de una construcción de gran escala, detrás de esos trabajos de cimentación está proyectado un edificio de 23 pisos y aproximadamente 45.000 metros cuadrados.

La plataforma oficial de Campus 2600 señala que su entrada en funcionamiento está proyectada para finales de 2028 y que la construcción se adelanta en la avenida de Las Américas n.° 36-28.

La apuesta, sin embargo, no se limita al levantamiento de un edificio. Esa es una de las ideas que la CCB, bajo la presidencia de Claros, ha buscado posicionar alrededor del proyecto: construir simultáneamente la infraestructura física y el ecosistema que deberá ocuparla y darle contenido.

Suministrada / El proyecto responde a una alianza público-privada que estará ubicado en la avenida de Las Américas

 

“Desde la Presidencia de la Cámara de Comercio de Bogotá seguimos liderando esta apuesta que busca conectar ciencia, tecnología, innovación, talento y empresas para impulsar el desarrollo de Bogotá-Región”, afirmó Claros.

El proyecto responde a una alianza público-privada que reúne capacidades de la Cámara de Comercio de Bogotá, la Alcaldía Mayor de Bogotá, Corferias, Compensar y Cafam, entre otros actores.

La Agencia Distrital para la Educación Superior, la Ciencia y la Tecnología, Atenea, ha explicado que su desarrollo institucional tiene antecedentes en el Convenio Interadministrativo 944 de 2023, suscrito entre Atenea, la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico, la Cámara de Comercio de Bogotá y Corferias.

La concepción parte de una dificultad recurrente de los ecosistemas de innovación: universidades que producen conocimiento, investigadores que desarrollan soluciones, emprendedores que necesitan capital, empresas que buscan resolver problemas tecnológicos e inversionistas que buscan proyectos escalables, pero que no siempre encuentran mecanismos eficientes para conectarse entre sí. Campus 2600 pretende actuar precisamente en ese punto de encuentro.

El Colombia Tech Report 2025-2026 describe el proyecto como un nodo de ciencia, tecnología e innovación concebido para articular empresa, academia, sector público y ciudadanía bajo un modelo de cuádruple hélice. El objetivo es pasar de capacidades dispersas a un ecosistema con mayor integración y posibilidades de ejecución.

Por eso, mientras las máquinas trabajan en la cimentación, el modelo de servicios ya empezó a operar.

La CCB informó en febrero de 2026 que Campus 2600 estaba desarrollando actividades con empresas, mipymes, startups, academia, sector público y ciudadanía, además de poner en marcha la comunidad Llega Alto como mecanismo de conexión, formación e innovación.

Uno de los primeros ensayos del modelo fue “2600: Generación Llega Alto”, una convocatoria dirigida a emprendimientos de base científica y tecnológica y empresas de alto impacto. Atenea explicó que el programa fue concebido como el primer piloto del Campus y contempla procesos de aceleración y acceso a servicios especializados para emprendimientos con posibilidades de crecimiento.

Documentos de la propia Cámara muestran que el piloto comenzó a producir resultados antes de que el edificio estuviera terminado. Una publicación institucional de 2026 reportó más de 100 emprendimientos postulados y 19 startups seleccionadas, de las cuales 12 correspondían a iniciativas de base científica y tecnológica y siete a emprendimientos de alto impacto.

También registró seis retos de innovación abierta y más de 40 soluciones tecnológicas movilizadas en sectores como alimentos, energía, agua, agro, turismo y economía circular, mediante tecnologías relacionadas con inteligencia artificial, internet de las cosas, biotecnología y analítica de datos.

Ese componente explica por qué el avance del Campus no puede medirse exclusivamente por el porcentaje de concreto fundido. En paralelo a la construcción se está diseñando la estructura que deberá conectar infraestructura científica, conocimiento, emprendimientos, compañías e inversión.

El modelo contempla cinco frentes: servicios para startups y empresas con necesidades de innovación; plataformas para gestionar y facilitar el acceso a servicios del ecosistema; conexión con inversionistas y estructuración de mecanismos de inversión; posicionamiento y comercialización para atraer aliados, y construcción de la estructura de gobernanza y operación del Campus.

El proyecto prevé, además, espacios para investigación, prototipado, trabajo colaborativo, aceleración empresarial y formación. La información institucional de Campus 2600 señala que allí deberán convivir laboratorios, centros de investigación, coworking, aceleradoras y programas de formación, mientras el Centro de Innovación Bogotá funciona como piloto para probar mecanismos de articulación entre empresas, startups y academia.

Suministrada / El presidente de la CCB, Ovidio Claros, junto a empresarios en el proyecto Campus 2600 

 

La dimensión empresarial resulta central para la Cámara de Comercio de Bogotá. En 2025, la jurisdicción de la entidad cerró con 493.825 empresas activas, de las cuales el 99,3% eran mipymes. Durante ese año se crearon 83.158 empresas, un crecimiento del 6,2% frente a 2024. La entidad también reportó que más de 35.000 empresas y emprendedores participaron en los servicios de sus clústeres.

Es sobre ese tejido empresarial donde la administración de Claros busca insertar el Campus 2600. La intención es que la innovación deje de operar como un circuito separado de la actividad productiva y pueda convertirse en una herramienta para empresas que necesitan incorporar tecnología, mejorar procesos, desarrollar productos, acceder a conocimiento especializado o encontrar soluciones creadas por startups e investigadores.

La construcción también forma parte de una estrategia más amplia de posicionamiento internacional. En septiembre de 2026, durante la II Cumbre Internacional y Rueda de Negocios Bogotá-Cundinamarca, delegaciones empresariales internacionales realizaron visitas sectoriales al proyecto.

La Alcaldía de Bogotá destacó entonces al Campus 2600 entre los ecosistemas que buscan fortalecer la capacidad de la capital para atraer inversión y consolidarse como distrito de ciencia, tecnología e innovación.

El desafío consiste ahora en mantener simultáneamente dos cronogramas: el de la obra y el del ecosistema.
En el primero están las pantallas estructurales terminadas, los barretes, pilotes, placas y las posteriores etapas que deberán llevar el edificio hasta sus 23 pisos.

En el segundo están los emprendimientos que empiezan a utilizar los servicios, las empresas que presentan retos tecnológicos, las universidades y centros de investigación que aportan conocimiento, los inversionistas que pueden financiar soluciones y las instituciones encargadas de articularlos.

Corferias reportó que durante 2025 se adelantó la estructuración fiduciaria del proyecto, se trasladó la denominada Carpa de las Américas para permitir el comienzo de las obras y se pusieron en marcha actividades de cimentación.

También informó sobre el desarrollo de un plan de comercialización destinado a atraer empresas ancla, prestadores de servicios, centros de investigación y desarrollo, startups y entidades de inversión.

De ahí que el recorrido encabezado por Ovidio Claros tenga un significado que va más allá de verificar porcentajes de construcción.

La apuesta de la CCB es que, cuando Campus 2600 abra completamente sus puertas, no empiece desde cero: que llegue acompañado por una comunidad empresarial y científica que haya probado previamente servicios, construido conexiones y desarrollado proyectos.

La propia Cámara ya incorporó Campus 2600 a su agenda tecnológica. El CCB Tech Day 2026, realizado en julio, fue presentado como parte de la estrategia integral del Campus y de la hoja de ruta tecnológica hacia 2028.

El calendario tiene precisamente ese año como referencia. Las preguntas frecuentes oficiales del proyecto establecen que Campus 2600 tiene proyectado estar activo a finales de 2028.

Para entonces, la promesa será evaluable no solamente por la terminación del edificio, sino por su capacidad para atraer empresas, movilizar inversión, acelerar emprendimientos, conectar investigación con necesidades productivas y convertir conocimiento en soluciones comerciales y sociales.

Por ahora, la transformación puede observarse desde el terreno. Allí donde meses atrás comenzaban las labores preliminares y la cimentación, las pantallas estructurales ya llegaron al 100% y los barretes están próximos a completarse.

El Campus todavía tiene buena parte de su construcción por delante, pero el proyecto empresarial y tecnológico que deberá funcionar dentro de él ya comenzó a operar.

Ese es el punto que Claros busca destacar desde la Presidencia de la Cámara: que Campus 2600 avance al mismo tiempo como obra y como ecosistema.

“Campus 2600 se consolida. Una visión que lideramos y que, paso a paso, estamos convirtiendo en realidad”, concluyó el presidente de la CCB.

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