Publicidad

 
Publicidad

Mónica de Greiff exdirectiva de Ecopetrol habló de los choques con el Gobierno Petro por el manejo petrolero

Señala tensiones por fracking y Venezuela. Expone diferencias sobre política energética.

Mónica de Greiff
Por Agencia Periodismo Investigativo | Sáb, 24/01/2026 - 13:10 Créditos: Mónica de Greiff. Tomada de Cámara de Comercio de Bogotá

La exmiembro de la junta directiva de Ecopetrol Mónica de Greiff evidenció una serie de tensiones internas entre la dirección técnica de la compañía y los lineamientos políticos del actual Gobierno.

De Greiff expuso en Semana que su decisión de renuncia el año pasado, se fundamentó en la acumulación de desacuerdos con el Ejecutivo, particularmente con el presidente Gustavo Petro y el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma.

Según afirmó, las tensiones giraban en torno a asuntos técnicos como la exploración y explotación mediante fracking, las inversiones de la empresa en el yacimiento Permian, en Estados Unidos, y los acercamientos para establecer negociaciones con el Gobierno venezolano.

De acuerdo con su relato, las diferencias no fueron menores ni esporádicas. Durante su gestión, sostuvo que expresó reservas frente a la posibilidad de adquirir gas proveniente de Venezuela o de realizar inversiones en Monómeros, empresa controlada por el régimen de Nicolás Maduro.

Advirtió que las sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos a Venezuela hacían jurídicamente inviable cualquier operación de ese tipo por parte de la petrolera estatal.

De Greiff explicó que, aunque no sostuvo confrontaciones directas con el ministro Palma, sus intervenciones públicas aclarando que no había viabilidad para comprar gas venezolano generaron malestar dentro del Ejecutivo.

Consideró que esas declaraciones contribuyeron al deterioro de la relación con altos funcionarios del Gobierno.

La ahora expresidenta de la junta también se refirió al entorno laboral dentro de la empresa en los meses previos a su salida.

Indicó que existía un clima de presión originado por denuncias anónimas que señalaban supuestas irregularidades contractuales.

Dijo que, en su calidad de presidenta del órgano colegiado, trasladaba esos reportes a las instancias correspondientes, pero aclaró que la junta no tiene funciones investigativas permanentes. Reconoció que ese ambiente fue un factor adicional en su decisión de renunciar.

Respecto a su relación con el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, ofreció una apreciación basada en criterios técnicos.

Manifestó que la relación fue profesional y que no identificó conductas que pusieran en duda su ética o independencia.

Lea también: (Bad Bunny en Medellín: así fue su primer concierto el 23 de enero con lleno total)

Frente a las investigaciones que involucran a Roa por supuestas irregularidades en la financiación de la campaña presidencial de Gustavo Petro, De Greiff enfatizó que esas pesquisas están a cargo del Consejo Nacional Electoral y que no están vinculadas a procesos internos de Ecopetrol.

El próximo 5 de febrero se celebrará la Asamblea de Accionistas, en la que se votará la composición de la nueva junta directiva para el periodo 2024-2029.

En la lista de candidatos figuran tres nuevos nombres que han generado expectativas sobre el rumbo que tomará la compañía, especialmente en lo que respecta a activos estratégicos como el Permian, cuya operación por medio del fracking generó el 14 % de la producción de hidrocarburos de Ecopetrol en el tercer trimestre de 2025.

La posición del Gobierno ha sido clara al manifestar la necesidad de avanzar en la transición energética y revisar la conveniencia de mantener activos ligados a los combustibles fósiles.

No obstante, tanto la junta saliente como organizaciones sindicales han advertido que una desinversión apresurada en el Permian podría impactar negativamente la estabilidad financiera de la empresa y comprometer la seguridad energética del país.

Los tres nuevos aspirantes a integrar la junta representan posturas diversas frente a temas como el fracking, el modelo energético y la política ambiental. Juan Gonzalo Castaño, ingeniero de sistemas formado en Moscú y autor de documentos críticos sobre el fracking, ha sido identificado como una voz que podría promover un viraje frente a esa práctica.

Carolina Arias, doctora en estudios del desarrollo y exasesora del Movimiento Ríos Vivos, tiene antecedentes de trabajo en defensa de comunidades afectadas por megaproyectos energéticos.

Aunque su posición en la junta se conocerá con mayor claridad una vez asuma funciones, su perfil sugiere que podría respaldar posiciones alineadas con la protección ambiental.

En contraste, César Loza, actual presidente de la Unión Sindical Obrera (USO), ha defendido abiertamente tanto el fracking como la permanencia del Permian en el portafolio de activos de la empresa.

Otras noticias

 

 

Etiquetas