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Luis Díaz brilla en el triunfo 3-1 del Bayern ante St. Pauli: gol y asistencia decisivos
El Guajira de nuevo figura y definitivo en un partido complicado.
La tarde en el Allianz Arena terminó convertida en una nueva página del idilio entre Luis Díaz y el Bayern Múnich. En un partido que empezó cuesta arriba, el colombiano terminó siendo el protagonista absoluto de una remontada que sostuvo al campeón alemán en lo más alto de la Bundesliga.
El 3-1 sobre St. Pauli no solo fue una victoria más para el equipo de Vincent Kompany: fue la confirmación de que el extremo guajiro se ha convertido en una pieza determinante del sistema ofensivo bávaro.
El encuentro, correspondiente a la fecha 12 de la Bundesliga 2025-26, arrancó con un golpe inesperado para el líder. Muy pronto, St. Pauli se adelantó 1-0 con un tanto de Andreas Hountondji, que silenció el estadio y obligó al Bayern a remar desde atrás.
El registro para el duelo recoge ese gol visitante y describe cómo el equipo de Hamburgo aprovechó una de sus escasas aproximaciones para abrir el marcador, pese a la abrumadora posesión de los locales, que rondó el 80 % al final del encuentro.
A partir de ese momento, el libreto fue el esperado: Bayern se instaló en campo rival, empujó por las bandas y buscó a Díaz constantemente por el costado izquierdo.
El colombiano, que había sido tema de debate en la previa por su rol como titular y por la necesidad del Bayern de reaccionar tras la derrota 3-1 frente al Arsenal en la Champions League, respondió con personalidad.
El guajiro regresaba a la escena doméstica con la misión de liderar la recuperación del equipo luego del traspié europeo.
El primer gran impacto de Díaz llegó cerca del descanso y quedará como una de las jugadas técnicas de la jornada.
En una acción dentro del área, el colombiano cayó, pero mantuvo la lectura de la jugada: desde el suelo, ejecutó un pase de fantasía —descrito como asistencia “desde el piso” y también como un taco recursivo para habilitar a Raphaël Guerreiro, que definió el 1-1 antes de irse al vestuario.
La anotación del portugués fue oficialmente registrada como gol de Guerreiro con asistencia de Luis Díaz en las plataformas de seguimiento del encuentro.
Ese empate, justo antes del descanso, cambió por completo el tono del partido. St. Pauli, que hasta entonces se había aferrado a su ventaja inicial, empezó a ceder metros, y Bayern encontró más espacios para que Díaz, Joshua Kimmich y el resto del bloque ofensivo activaran combinaciones en tres cuartos de cancha.
La estadística final, con una diferencia amplia en remates y tiros de esquina, reflejó esa superioridad progresiva del equipo local.
En el segundo tiempo, el guion se mantuvo: Bayern instaló un asedio casi permanente, mientras St. Pauli se replegó y buscó resistir.
Kompany movió el banquillo para refrescar la banda derecha y el frente de ataque, pero mantuvo a Díaz como referencia constante en el desequilibrio.
El colombiano alternó desbordes, diagonales hacia dentro y descargas cortas que obligaron a la defensa visitante a mantenerse en alerta permanente.
Díaz vive uno de sus mejores arranques de temporada en Alemania, con cifras de doble dígito entre goles y asistencias, algo que ayuda a entender su peso en los planes del técnico belga.
Cuando el partido se encaminaba hacia un empate frustrante para el líder, llegó el momento que definió la tarde.
En tiempo añadido, un centro preciso de Joshua Kimmich encontró a Luis Díaz en el corazón del área. El colombiano atacó el balón con decisión y conectó un cabezazo al centro del arco para convertir el 2-1, un gol que le dio la vuelta al marcador.
La ficha de partido registra ese tanto en el minuto 90+3 y lo consigna con la combinación Kimmich-Díaz: centro del alemán, cabezazo del colombiano.
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El Allianz Arena explotó con la remontada, y las cámaras enfocaron a un Díaz que celebró con rabia y alivio, consciente de que ese gol no solo rescataba tres puntos: también borraba la sombra de la derrota reciente en Champions y reforzaba su condición de figura del equipo.
Para un jugador que llegó a Múnich con el peso de un traspaso millonario y la expectativa de compartir ataque con figuras como Harry Kane, actuaciones como esta consolidan su liderazgo deportivo y emocional dentro del vestuario.
La historia no terminó ahí. En los instantes finales, Bayern encontró el 3-1 definitivo en una acción que requirió revisión del VAR y que fue validada como gol de Nicolas Jackson.
El sistema de videoarbitraje confirmó la anotación en el minuto 90+8, cerrando así una remontada que, aunque sufrida, terminó reflejando la enorme diferencia de recursos entre ambos equipos.
El pitazo final llegó con el 3-1 en el marcador, con Bayern consolidado en la punta de la Bundesliga y con St. Pauli atrapado en la lucha por escapar de la zona baja.
Las estadísticas muestran un dominio claro del conjunto bávaro: más del 80 % de la posesión, casi veinte remates y una presión constante sobre el área rival.
Sin embargo, más allá de los números, la narrativa del partido quedó marcada por el hilo conductor de Luis Díaz, quien participó directamente en dos de los tres goles y fue el factor diferencial cuando la noche parecía complicarse.
Para la afición colombiana, el encuentro se suma a una lista creciente de exhibiciones del guajiro con la camiseta del Bayern.
En las últimas semanas, la prensa internacional ha documentado otros partidos en los que Díaz ha sido protagonista con golazos en la Bundesliga o en la Champions League, y ha subrayado que su adaptación al fútbol alemán ha sido más rápida de la esperada tras su salida del Liverpool.
Ese contexto ayuda a dimensionar lo ocurrido ante St. Pauli: no fue un destello aislado, sino la confirmación de una tendencia.
La crónica de la noche en Múnich se puede resumir en una imagen: el Bayern volcado en ataque, un rival acorralado y Luis Díaz apareciendo en los momentos críticos, primero con un recurso técnico desde el césped para habilitar el empate y luego con un cabezazo que cambió el signo del partido.
En un campeonato largo como la Bundesliga, estos encuentros suelen ser recordados al final de la temporada como puntos de inflexión. Para Díaz, el 3-1 frente a St. Pauli ya queda registrado como un partido emblemático: el día en que fue, sin discusión, el hombre del triunfo en el Allianz Arena.
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