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Gimnasio Smart Fit se pronuncia tras muerte de fisicoculturista en sede de Bogotá
Explicó protocolo aplicado tras muerte de usuario en sede de Plaza Imperial.
La muerte del fisicoculturista Juan Sebastián Anzola Quintero, ocurrida el pasado 5 de febrero de 2026 en una sede de la cadena de gimnasios Smart Fit, ubicada en el centro comercial Plaza Imperial en Bogotá, ha suscitado múltiples interrogantes en torno a las condiciones de atención ante emergencias médicas dentro de este tipo de establecimientos.
La situación ha generado una discusión pública sobre las responsabilidades institucionales y las capacidades de respuesta de los gimnasios frente a episodios críticos de salud de sus usuarios.
Anzola Quintero, reconocido dentro del entorno del fisicoculturismo nacional, se encontraba ejecutando una rutina de ejercicios cuando, de manera repentina, colapsó en medio del área de entrenamiento. Testigos y allegados han señalado que el deportista experimentó un paro cardiorrespiratorio.
Frente a las críticas, la empresa Smart Fit Colombia emitió un comunicado oficial en el que afirmó que su personal actuó conforme a los protocolos establecidos.
En la misiva, el gimnasio explicó que el equipo de brigadistas certificados que se encontraba en la sede respondió de manera inmediata al evento adverso y aplicó maniobras de reanimación, además de emplear un desfibrilador externo automático (DEA).
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Según el texto, mientras se realizaban estos procedimientos, se activó el protocolo de emergencia de la compañía, que incluyó el llamado al servicio de área protegida contratado para casos de urgencia.
De acuerdo con el relato institucional, pese a los esfuerzos desplegados por el personal interno y los equipos externos de apoyo, no fue posible restablecer los signos vitales del deportista, quien falleció en el lugar antes de que se pudiera efectuar su traslado a un centro médico.
El caso permanece bajo análisis por parte de las autoridades competentes, quienes deberán establecer las causas exactas del fallecimiento y determinar si la reacción del gimnasio se ajustó a las exigencias legales y técnicas aplicables.
Hasta el momento, no se ha conocido un dictamen oficial de Medicina Legal ni se ha pronunciado el centro médico más cercano sobre una posible recepción del paciente.
La situación ha reavivado un debate más amplio sobre la regulación de los centros deportivos en Colombia, específicamente en relación con la preparación del personal frente a emergencias médicas, la disponibilidad y operatividad de equipos de reanimación y la obligatoriedad de contar con servicios de atención inmediata.
Algunas asociaciones médicas y deportivas han señalado que, pese al crecimiento exponencial de este tipo de instalaciones, no siempre se garantiza la implementación rigurosa de medidas preventivas ni el cumplimiento estricto de los protocolos de salud ocupacional.
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