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Nuevo giro en el caso María Camila Potosí: expareja de motociclista denuncia supuestos embarazos fingidos
Testimonio fortalece una de las hipótesis de la investigación.
Las investigaciones por el homicidio de María Camila Potosí continúan incorporando nuevos testimonios mientras la Fiscalía General de la Nación avanza en la recolección de pruebas para esclarecer el crimen de la joven de 21 años, cuyo cuerpo fue encontrado días después de su desaparición.
Paralelamente, las autoridades mantienen como una de sus principales prioridades establecer el paradero de la bebé que la víctima esperaba, un aspecto que sigue sin resolverse y que ha convertido este caso en una de las investigaciones criminales de mayor impacto en Cali durante las últimas semanas.
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En medio del proceso judicial surgió un nuevo testimonio que pasó a formar parte del contexto de la investigación. Carlos Rincón, expareja de la mujer que aparece conduciendo la motocicleta en la que María Camila fue vista por última vez, aseguró públicamente que durante el tiempo que convivió con ella existieron situaciones que le hicieron sospechar sobre la autenticidad de dos embarazos que la mujer aseguró haber tenido.
Aunque estas afirmaciones corresponden exclusivamente a la versión entregada por el excompañero sentimental y no constituyen una conclusión oficial de las autoridades, el relato coincide con algunas de las hipótesis que los investigadores analizan mientras reconstruyen los hechos ocurridos antes de la desaparición y posterior asesinato de la joven.
La mujer señalada continúa siendo considerada una persona de interés dentro del expediente, luego de que varias cámaras de seguridad registraran que María Camila se desplazó junto a ella antes de perderse su rastro.
Desde entonces, la Fiscalía adelanta entrevistas, inspecciones y análisis de evidencia física y digital para establecer cuál fue exactamente la participación de cada una de las personas que tuvieron contacto con la víctima durante sus últimas horas de vida.
De acuerdo con la información conocida durante la investigación, la mujer habría entregado diferentes versiones sobre los acontecimientos ocurridos ese día, circunstancia que también es objeto de verificación por parte de los investigadores.
Carlos Rincón explicó que las dudas comenzaron durante la relación sentimental que sostuvo con la sospechosa.
Según manifestó, nunca logró acompañarla a controles prenatales pese a insistir en hacerlo y, posteriormente, recibió la explicación de que el primer embarazo había terminado por una pérdida.
En su declaración pública afirmó: "Aclarar que esta es la segunda vez, porque en la primera también estuvo en embarazo y supuestamente lo perdió".
El hombre relató igualmente que, durante ambos episodios, siempre aparecía algún motivo para impedirle asistir a las consultas médicas, situación que con el paso del tiempo incrementó sus sospechas sobre la existencia real de esos embarazos.
Rincón también narró cómo transcurrió la jornada en la que desapareció María Camila Potosí. Según su versión, regresó de trabajar aproximadamente a las 7:00 de la noche y encontró que la mujer no había llegado a la vivienda.
Explicó que permaneció allí durante toda la noche mientras intentaba comunicarse con ella mediante mensajes, sin recibir respuesta.
Posteriormente, cuando comenzaron a divulgarse los registros de cámaras de seguridad relacionados con la investigación, aseguró haber identificado a su expareja en las imágenes.
Según afirmó, él y varios integrantes de su familia decidieron informar de inmediato a las autoridades y facilitar que ella compareciera para rendir declaración dentro del proceso.
El hombre sostuvo además que durante varios días evitaron hacer declaraciones públicas porque, según les habría solicitado la Fiscalía, era importante no divulgar información que pudiera interferir con las diligencias investigativas.
Explicó que los investigadores contemplaban la posibilidad de que otras personas hubieran participado en los hechos, razón por la cual el manejo de la información debía mantenerse bajo reserva.
En su testimonio también aclaró que la relación sentimental con la mujer había terminado meses antes de conocerse el crimen. Sin embargo, señaló que ella continuaba permaneciendo algunos días en la vivienda debido a que le había manifestado que se encontraba embarazada.
Mientras estos testimonios son evaluados, la investigación continúa centrada en reconstruir los movimientos de María Camila durante las horas previas a su desaparición.
La joven, de 21 años y con un embarazo de aproximadamente ocho meses, fue reportada como desaparecida el 16 de julio después de salir de su vivienda.
Cuatro días más tarde, las autoridades localizaron su cuerpo en un sector cercano al río Meléndez, a la altura del kilómetro 3 de la vía que conduce hacia La Buitrera, en el sur de Cali.
Durante la inspección judicial, los investigadores establecieron que el cadáver estaba envuelto en sábanas y presentaba las extremidades atadas, circunstancias que actualmente forman parte del material probatorio recopilado por la Fiscalía y los organismos de policía judicial.
Uno de los aspectos que concentra la mayor atención de las autoridades corresponde a la desaparición de la bebé que María Camila esperaba.
De acuerdo con la información entregada por la familia y los primeros hallazgos forenses conocidos públicamente, cuando el cuerpo fue recuperado ya no se encontraba la menor en el vientre de la víctima.
La bebé tenía una fecha estimada de nacimiento para el próximo 12 de agosto y, hasta el momento, no existe información oficial sobre su ubicación ni sobre las circunstancias en las que habría desaparecido.
Precisamente ese elemento ha llevado a que las investigaciones no solo busquen establecer quiénes participaron en el homicidio, sino también reconstruir todo lo ocurrido desde el momento en que María Camila fue vista por última vez hasta el hallazgo de su cuerpo.
Las autoridades continúan revisando grabaciones de cámaras de seguridad, registros de telefonía, declaraciones de testigos y otros elementos de prueba que permitan identificar a todos los posibles responsables y determinar si existió una actuación coordinada entre varias personas.
Ante la gravedad del caso, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, anunció el incremento de la recompensa ofrecida por información que permita identificar y capturar a los responsables del crimen.
El monto ascendió a 200 millones de pesos, con el propósito de incentivar la colaboración ciudadana y acelerar el avance de la investigación.
El mandatario indicó que la administración distrital continuará brindando apoyo institucional a la Fiscalía y a los organismos de investigación para esclarecer completamente el homicidio de María Camila Potosí y establecer qué ocurrió con la bebé que esperaba, un interrogante que permanece sin respuesta y que constituye uno de los principales objetivos de las diligencias judiciales en curso.
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