Publicidad

 

Así fue el montaje judicial del que fue víctima el nuevo ministro de Defensa Jorge Mora

La justicia condenó al exoficial que involucró falsamente al oficial.

General (r) Mora López
Por Agencia Periodismo Investigativo | Lun, 06/07/2026 - 10:41 Créditos: Ejército Nacional / General en retiro Jorge Eduardo Mora López

Durante más de cuatro años, el hoy designado ministro de Defensa, general en retiro Jorge Eduardo Mora López, libró una batalla en los estrados judiciales para demostrar que las acusaciones que empañaron el final de su carrera militar hacían parte de un montaje construido, según estableció la justicia, para desviar la atención sobre una red de corrupción relacionada con el pago irregular de viáticos dentro del Ejército Nacional.

La decisión judicial que condenó al exoficial Jaime Mauricio Cendales Monroy cerró uno de los procesos más sensibles de los últimos años al interior de la institución castrense y abrió un nuevo capítulo en la vida pública del oficial, quien ahora asumirá la conducción de la política de defensa del país.

Los hechos se remontan a 2021, cuando Mora ejercía como comandante de la División de Fuerzas Especiales del Ejército.

Según ha relatado el oficial, durante el ejercicio de sus funciones detectó inconsistencias en el manejo de recursos destinados al pago de viáticos para personal militar.

Las irregularidades dieron origen a investigaciones internas, disciplinarias y penales encaminadas a establecer quiénes estaban apropiándose de recursos públicos mediante la expedición de comisiones y gastos que no correspondían a actividades realmente ejecutadas.

Sin embargo, mientras avanzaban las pesquisas sobre esa estructura de corrupción, la atención cambió de dirección.

El general terminó señalado públicamente por supuestas responsabilidades en esos mismos hechos, luego de que aparecieran documentos y declaraciones que posteriormente serían considerados falsos por la justicia.

Ejército Nacional / General (r) Jorge Mora

 

La investigación disciplinaria abierta en su contra y la amplia difusión mediática de esas denuncias afectaron su imagen pública y coincidieron con el tramo final de su carrera militar, hasta su llamado a calificar servicios en 2022.

Durante los años siguientes, Mora insistió en que las acusaciones obedecían a un montaje diseñado para proteger a quienes integraban la red que manipulaba los pagos de viáticos dentro de la institución.

Su defensa sostuvo que fue precisamente él quien detectó las anomalías, promovió las investigaciones internas y puso los hechos en conocimiento de las autoridades competentes, razón por la cual terminó convirtiéndose en un obstáculo para quienes obtenían beneficios económicos mediante esas maniobras fraudulentas.

La controversia llegó a su punto de inflexión cuando el Juzgado 44 Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Bogotá concluyó que el entonces capitán Jaime Mauricio Cendales Monroy era responsable de múltiples actuaciones encaminadas a dar apariencia de legalidad a operaciones inexistentes y a utilizar indebidamente el nombre del comandante para obtener recursos del Estado.

La decisión judicial determinó que Mora no intervino en la apropiación irregular de dineros y que, por el contrario, había sido utilizado como parte del entramado fraudulento.

De acuerdo con la investigación, el mecanismo consistía en tramitar pagos por concepto de viáticos mediante documentos falsificados, órdenes inexistentes y reportes administrativos adulterados.

Posteriormente, los uniformados que recibían esos recursos eran persuadidos para devolver el dinero bajo el argumento de que se trataba de instrucciones impartidas por el comandante de la División de Fuerzas Especiales.

Los recursos terminaban finalmente en cuentas controladas por el entonces capitán Cendales o por terceros relacionados con él.

El fallo judicial estableció responsabilidades por delitos como falsedad ideológica en documento público, falsedad material en documento público, abuso de función pública, falso testimonio, fraude procesal y hurto agravado, conductas que, según la decisión, permitieron construir un escenario ficticio que terminó involucrando injustamente al general Mora mientras la estructura de corrupción continuaba operando.

Tras conocerse la decisión, el general en retiro publicó un mensaje en el que aseguró que la justicia finalmente confirmó lo que sostuvo durante más de cuatro años.

En su pronunciamiento afirmó que toda la estrategia buscaba ocultar la existencia de una red de corrupción en el Ejército y desviar la acción de las autoridades hacia quien había descubierto las irregularidades.

En ese mismo mensaje agradeció el respaldo de su familia, de su abogado y de quienes durante más de tres décadas de carrera militar conocieron su trayectoria profesional.

Recordó que completó 36 años de servicio activo sin recibir llamados de atención disciplinarios y pidió a los medios de comunicación que divulgaron las denuncias iniciales que ahora también difundan la decisión judicial para contribuir al restablecimiento de su buen nombre y del de su familia.

Las investigaciones conocidas durante el proceso también establecieron que las irregularidades se extendieron durante varios meses y comprometieron recursos públicos por una suma cercana a los 170 millones de pesos, obtenidos mediante la legalización de gastos inexistentes y la utilización de documentos oficiales alterados.

La sentencia representa uno de los fallos más importantes relacionados con corrupción administrativa dentro de una unidad militar en los últimos años.

Le recomendamos leer (General (r) Jorge Mora López será el nuevo ministro de Defensa de Abelardo de la Espriella)

La reivindicación judicial llegó justamente cuando el general Mora regresaba a la vida pública. Tras participar en el proceso de empalme del sector Defensa, el presidente electo Abelardo de la Espriella lo escogió para dirigir el Ministerio de Defensa, una designación que pone nuevamente al oficial al frente de los principales asuntos de seguridad nacional.

La carrera militar de Jorge Eduardo Mora López estuvo ligada durante más de tres décadas a operaciones estratégicas contra los grupos armados ilegales.

Como oficial de Infantería ocupó cargos de mando en diferentes regiones del país y fue comandante de la División de Fuerzas Especiales del Ejército, unidad especializada en operaciones de alto valor estratégico. Posteriormente fue designado comandante de la Octava División, con jurisdicción sobre Arauca, Casanare, Vichada y parte del oriente colombiano, una de las zonas históricamente más afectadas por el conflicto armado, el narcotráfico y las economías ilegales.

Durante su trayectoria lideró operaciones contra organizaciones armadas ilegales, fortaleció capacidades de las Fuerzas Especiales y dirigió unidades responsables de la seguridad en regiones fronterizas y de alta complejidad operacional.

Tras su retiro del servicio activo participó en actividades académicas y de asesoría en temas de seguridad y posteriormente encabezó el equipo de empalme del Ministerio de Defensa antes de ser anunciado como integrante del nuevo gabinete presidencial.

Para el general Mora, la condena contra quien construyó las pruebas falsas representa mucho más que una victoria judicial.

En sus declaraciones ha insistido en que el verdadero objetivo nunca fue una reparación personal, sino demostrar que las investigaciones sobre la corrupción en el Ejército debían continuar hasta identificar a todos los responsables de la apropiación indebida de recursos públicos.

Esa convicción, sostiene, es la misma con la que ahora asume la responsabilidad de conducir el Ministerio de Defensa en una etapa en la que la transparencia institucional y la lucha contra la corrupción serán algunos de los principales desafíos del sector.

Otras noticias

 

Etiquetas