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Elon Musk advierte sobre el fin del trabajo asalariado por el avance de la inteligencia artificial

¿Solo quedan tres años para el trabajo asalariado? La advertencia atribuida al dueño de Tesla.

Elon Musk advierte sobre el fin del trabajo asalariado por el avance de la inteligencia artificial
Por Agencia Periodismo Investigativo | Sáb, 10/10/2026 - 21:19 Créditos: Empresario elon musk tomado de redes

El empresario anticipa que la inteligencia artificial y los robots humanoides asumirán una parte creciente de las actividades productivas. Sus declaraciones sobre el futuro del empleo incluyen la posibilidad de que trabajar deje de ser obligatorio, mientras organismos internacionales calculan que millones de ocupaciones experimentarán cambios por la automatización.

Elon Musk, director ejecutivo de Tesla y SpaceX, ha advertido que el desarrollo de la inteligencia artificial y los robots humanoides podría transformar el modelo económico basado en el trabajo asalariado, hasta llegar a un escenario en el que las personas no necesiten desempeñar un empleo para acceder a bienes y servicios.

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El empresario considera que la automatización permitirá multiplicar la producción y modificar la relación entre el trabajo humano, los ingresos y el dinero.

Sus declaraciones, difundidas en entrevistas y videos, describen un futuro en el que las máquinas asumirán actividades que actualmente requieren trabajadores, desde operaciones administrativas hasta procesos industriales.

Musk sostiene que el avance de la inteligencia artificial podría reducir progresivamente la necesidad de contratar personas para determinadas funciones y abrir paso a una economía con una capacidad productiva considerablemente mayor.

Una de las advertencias que circula en redes sociales plantea un plazo máximo de tres años para que el trabajo asalariado pierda su importancia económica. El mensaje también señala que los trabajadores deberían convertir sus ingresos en activos productivos antes de que la automatización modifique el mercado laboral.

En noviembre de 2025, durante el Foro de Inversión Estados Unidos-Arabia Saudita, celebrado en Washington, Musk sostuvo que el trabajo podría convertirse en una actividad opcional dentro de un periodo de entre 10 y 20 años.

Su planteamiento parte de que los avances en inteligencia artificial y robótica permitirían producir bienes y prestar servicios con una intervención humana cada vez menor.

El empresario comparó ese escenario con la jardinería doméstica. Según explicó, las personas podrían continuar trabajando porque disfrutan de determinadas actividades, de la misma manera que algunas cultivan sus propios alimentos aunque puedan comprarlos en establecimientos comerciales.

En esa intervención también anticipó que el dinero podría perder parte de su función económica si la producción automatizada alcanzara niveles suficientes para satisfacer ampliamente las necesidades de la población. Se trata de una proyección sobre el desarrollo tecnológico, no de una transformación que ya se haya materializado.

Posteriormente, en una entrevista con The Economist publicada en julio de 2026, Musk volvió a defender la posibilidad de que el trabajo se convierta en una elección personal.

El empresario explicó que, si los robots y los sistemas de inteligencia artificial llegaran a producir más bienes y servicios de los que las personas pudieran consumir, sería necesario reconsiderar la función tradicional del dinero.

También reconoció que la transición podría presentar dificultades y recordó que anteriores avances tecnológicos eliminaron determinadas ocupaciones. Como ejemplo mencionó a los trabajadores que realizaban cálculos financieros manualmente antes de la expansión de los computadores.

En otra conversación con Peter Diamandis, difundida en el programa Moonshots, Musk señaló que las ocupaciones administrativas y profesionales basadas en información digital se encuentran entre las primeras expuestas a una automatización significativa.

Según su planteamiento, los sistemas de inteligencia artificial pueden ejecutar tareas relacionadas con el procesamiento de datos, la elaboración de documentos, los cálculos y otras actividades realizadas mediante computadores.

La sustitución de trabajos físicos, en cambio, requiere avances adicionales en robótica, manipulación de objetos y desplazamiento autónomo.

El empresario sostuvo que la tecnología ya dispone de capacidades para asumir una proporción considerable de las tareas de oficina, aunque reconoció que las empresas no necesariamente incorporan las nuevas herramientas al mismo ritmo de su desarrollo.

Una de las principales iniciativas empresariales relacionadas con esa transformación es Optimus, el robot humanoide desarrollado por Tesla. El proyecto busca construir máquinas capaces de ejecutar actividades repetitivas, manipular objetos y trabajar en entornos diseñados para personas.

La expansión comercial de estos dispositivos dependerá de su capacidad para realizar tareas de manera segura, mantener un funcionamiento estable y ofrecer costos competitivos frente a los procesos tradicionales.

Aunque existen prototipos y demostraciones, todavía no se ha acreditado una sustitución generalizada de trabajadores mediante robots humanoides.

El impacto de estas tecnologías sobre el empleo también ha sido examinado por organismos económicos internacionales.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que aproximadamente el 40 % de los puestos de trabajo del mundo están expuestos a la inteligencia artificial. En las economías avanzadas, esa proporción alcanza cerca del 60 %, mientras que en los mercados emergentes se sitúa alrededor del 40 %.

La exposición tecnológica no equivale necesariamente a la eliminación de los empleos. El FMI diferencia entre las actividades que podrían ser sustituidas y aquellas en las que la inteligencia artificial aumentaría la productividad de los trabajadores.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), en una investigación publicada en mayo de 2025 junto con el Instituto Nacional de Investigación de Polonia, estableció que uno de cada cuatro empleos del mundo presenta algún grado de exposición a la inteligencia artificial generativa. El estudio concluyó que la transformación de las tareas resulta más probable que la desaparición completa de las ocupaciones.

Los trabajadores administrativos, los profesionales dedicados al procesamiento de información y determinadas funciones financieras figuran entre los grupos con mayor exposición.

Sin embargo, la investigación también identifica diferencias según el nivel de desarrollo económico, la infraestructura tecnológica y las características de cada actividad.

El Foro Económico Mundial, por su parte, proyectó en su informe Future of Jobs Report 2025 que las transformaciones económicas y tecnológicas podrían desplazar 92 millones de empleos hasta 2030, mientras se crearían otros 170 millones.

El balance representa un crecimiento neto estimado de 78 millones de puestos de trabajo.

Estas cifras comprenden factores adicionales a la inteligencia artificial, como los cambios demográficos, la transición energética y las modificaciones de la economía mundial. Tampoco permiten establecer que el trabajo asalariado vaya a desaparecer en un plazo determinado.

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