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Narcocultivos en Colombia crecieron 3,5% en 2024 y llegaron a 261.000 hectáreas

El repunte se produjo en medio del auge de poder de los grupos ilegales y una mayor tecnificación de la producción de cocaína

Cultivos ilícitos COL
Por Agencia Periodismo Investigativo | Jue, 25/06/2026 - 12:39 Créditos: Foto: Verdad Abierta

Los cultivos de coca en Colombia aumentaron un 3,5% durante 2024 frente al año anterior, al pasar de 253.000 a 261.000 hectáreas, según el informe anual publicado conjuntamente por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y el Ministerio de Justicia colombiano. 

El repunte consolida una tendencia al alza que coincide con el fortalecimiento territorial de los grupos armados ilegales, que se financian principalmente con el narcotráfico y han extendido su dominio en varias regiones del país durante los últimos años.

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El crecimiento de los narcocultivos se produjo en medio del fracaso de la política de "paz total" impulsada por el presidente saliente Gustavo Petro, quien intentó sin éxito negociar acuerdos con los principales grupos narco. Según expertos, los actores armados aprovecharon los diálogos para aumentar su control territorial y ampliar sus filas, lo que se tradujo en una mayor capacidad para expandir y proteger las zonas de cultivo, especialmente en regiones apartadas del Estado.

El informe revela además una preocupante tecnificación de las redes de producción. Un análisis de la Policía sobre muestras decomisadas en los puntos de fabricación mostró que la cocaína colombiana alcanza una pureza promedio superior al 92% antes de entrar a la cadena de tráfico, un indicador que refleja una sofisticación creciente en los procesos de elaboración. A ello se suma una nueva modalidad detectada por las autoridades: las redes criminales están exportando subproductos como la pasta base de cocaína para que sea refinada directamente en el país de destino, lo que dificulta la trazabilidad del producto y su interceptación.

El documento, no obstante, no incluyó la cifra total de producción de cocaína tras un desacuerdo entre el gobierno de Petro y Naciones Unidas sobre la metodología utilizada para calcular ese indicador. Ambas partes acordaron revisar el modelo antes de publicar el dato. La disputa se agudizó después de que Estados Unidos retirara a Colombia la certificación de aliada en la lucha contra las drogas el año pasado, lo que llevó a Petro a acusar al organismo internacional de aplicar una medición incorrecta.

Geográficamente, el problema se concentra en las zonas más vulnerables del país. Más del 53% del área con cultivos de coca se ubica en remotas regiones habitadas por comunidades indígenas, campesinos y afrodescendientes, o en parques naturales, lo que complica cualquier estrategia de erradicación que pretenda respetar los derechos de las comunidades y la biodiversidad de esos territorios.

El informe llega en un momento de transición política que promete un giro radical en la estrategia antidrogas. El presidente electo Abelardo de la Espriella, quien asumirá el cargo el 7 de agosto, ha prometido retomar la fumigación aérea de los sembradíos con apoyo de Estados Unidos, una política abandonada durante el gobierno Petro. El reto es mayúsculo: Colombia sigue siendo el mayor productor mundial de cocaína, y los 261.000 hectáreas registradas en 2024 representan uno de los indicadores más altos de la historia reciente del país.

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