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Ataque armado y con bomba molotov contra líderes sociales en Aguablanca no deja heridos, pero genera alerta
Cuatro dirigentes comunitarios resultaron ilesos tras un atentado en el oriente de Cali, hecho que fue calificado por autoridades como una grave vulneración a la vida y al ejercicio del liderazgo social.
Un atentado armado contra líderes sociales en el distrito de Aguablanca, en Cali, encendió las alertas de seguridad luego de que hombres armados dispararan contra el vehículo en el que se movilizaban y lanzaran una bomba molotov que provocó un incendio.
El ataque ocurrió en la noche del 13 de abril en el barrio Mojica, ubicado en el oriente de la ciudad, una zona históricamente afectada por problemáticas de violencia. Aunque el hecho no dejó víctimas mortales, las autoridades calificaron lo sucedido como una grave vulneración a los derechos de los líderes comunitarios.
Según la información conocida, los dirigentes sociales Andrés Valencia, Lina Muñoz, Hernando Ojeda y Carlos Carabalí se desplazaban en una camioneta cuando fueron interceptados por hombres armados.
De acuerdo con el relato entregado por Andrés Valencia, los atacantes primero abrieron fuego contra el vehículo y posteriormente lanzaron una bomba molotov, lo que ocasionó que el automotor se incendiara en cuestión de minutos.
A pesar de la gravedad del atentado, los ocupantes lograron salir del vehículo sin sufrir heridas, evitando una tragedia mayor. Sin embargo, el hecho generó preocupación entre la comunidad y las autoridades por los riesgos que enfrentan los líderes sociales en sectores vulnerables.
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El personero de Cali, Gerardo Mendoza Castrillón, rechazó el ataque y aseguró que se trata de un hecho inaceptable que atenta contra la seguridad ciudadana y el ejercicio legítimo del liderazgo social.
El funcionario calificó el atentado como una “grave vulneración a la vida, la integridad y al ejercicio del liderazgo social” e hizo un llamado a las autoridades competentes para adelantar una investigación pronta que permita identificar a los responsables.
También solicitó fortalecer las medidas de protección para líderes comunitarios y garantizar su seguridad en territorios donde persisten riesgos asociados a la presencia de estructuras criminales.
Posibles fallas en esquemas de protección
Uno de los aspectos que generó mayor preocupación es que, según las primeras indagaciones, el líder Andrés Valencia no contaba con acompañamiento de escoltas asignados por la Unidad Nacional de Protección al momento del atentado.
Esta situación podría evidenciar fallas en los esquemas de seguridad destinados a personas en condición de riesgo, lo que será materia de verificación por parte de las autoridades.
Un contexto de riesgo persistente
El distrito de Aguablanca ha sido considerado una de las zonas con mayores índices de violencia en la capital vallecaucana, lo que incrementa los riesgos para quienes ejercen liderazgo comunitario y trabajan en la defensa de derechos sociales.
El atentado ocurrido en el barrio Mojica se suma a otros hechos violentos registrados en el departamento del Valle del Cauca y reaviva el debate sobre la necesidad de reforzar las garantías de seguridad para líderes sociales en el país.
Desde la Personería de Cali se anunció que se hará seguimiento al caso mientras avanzan las investigaciones para esclarecer los hechos y establecer responsabilidades.
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