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“Fue un gran hombre”: Rodrigo Lara sobre Bernardo Jaramillo Ossa en plena polémica
Rodrigo Lara genera polémica al afirmar que Bernardo Jaramillo Ossa “fue un gran hombre” tras el retiro de su afiche del Museo Nacional.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, reconoció que Bernardo Jaramillo Ossa, dirigente de la Unión Patriótica (UP) asesinado en 1990, “fue un gran hombre”, durante un encuentro con el representante a la Cámara José Luis Bohórquez, del Pacto Histórico, en los pasillos del Congreso de la República. La declaración se produjo en medio de la controversia por el retiro de un afiche del dirigente político de una exposición del Museo Nacional de Colombia, en Bogotá.
La conversación quedó registrada en un video divulgado por Bohórquez, quien cuestionó al ministro por la decisión de retirar la pieza alusiva a Jaramillo Ossa. Durante el intercambio, el congresista sostuvo que el antiguo candidato presidencial de la UP había sido un hombre de paz y calificó la medida como una provocación. Lara respondió: “Sí, fue un gran hombre”.
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El legislador difundió posteriormente las imágenes acompañadas de un mensaje en el que destacó el reconocimiento del ministro hacia el dirigente asesinado y reiteró su rechazo al tratamiento dado a su memoria en el Museo Nacional.
“Hasta el ministro Rodrigo Lara reconoce que Bernardo Jaramillo fue un gran hombre. El ministro nos da la razón: está mal la forma en la que se trata a esta víctima de la historia colombiana. Y aunque se molestó porque estaba grabando y se fue, seguiremos luchando para que se respete la memoria de Bernardo”, manifestó Bohórquez.
El congresista aseguró que Lara se incomodó al advertir que estaba siendo grabado y se retiró del lugar. La declaración del ministro, sin embargo, se limitó al reconocimiento de Jaramillo Ossa y no constituye, por sí sola, una manifestación expresa sobre la legalidad o conveniencia del retiro del afiche.
La controversia se desarrolla mientras el Museo Nacional enfrenta cuestionamientos por el retiro de varias piezas de sus exposiciones. Las decisiones han generado pronunciamientos de sectores políticos, organizaciones culturales y colectivos sociales, así como una actuación judicial relacionada con la conservación de los elementos retirados.
El Juzgado 24 de Familia de Bogotá adoptó una medida provisional en el trámite de una acción de tutela presentada por colectivos artísticos y organizaciones de la comunidad LGBTIQ+, que solicitaron protección judicial frente a las decisiones relacionadas con las exposiciones del museo.
La determinación judicial comprende 30 obras y piezas de arte involucradas en la controversia y establece restricciones para su disposición mientras se resuelve de fondo la acción constitucional.
“Se ordena al Museo Nacional de Colombia que conserve la totalidad de las piezas retiradas de las exposiciones objeto de controversia en condiciones técnicas adecuadas de custodia y conservación”, señala la providencia judicial citada en la información conocida.
El juzgado también dispuso que la institución se abstenga de destruir, trasladar fuera de sus instalaciones, dar de baja, devolver a terceros o modificar las piezas protegidas durante el trámite de la tutela.
Adicionalmente, ordenó que el museo se abstenga de retirar, desmontar o intervenir otras piezas de las exposiciones por razón de su contenido sin que existan actos administrativos que justifiquen esas decisiones.
La medida tiene carácter provisional y no representa una sentencia definitiva sobre la controversia. Su alcance se concentra en la conservación de los elementos y en las restricciones impuestas a nuevas intervenciones mientras continúa el proceso judicial.
La decisión judicial también exige preservar los inventarios, registros de movimiento, guiones museográficos, actas, correos electrónicos y demás documentos relacionados con las intervenciones realizadas. Asimismo, el juzgado solicitó un informe sobre las piezas retiradas, su ubicación, estado de conservación y las dependencias responsables de ordenar su desmontaje.
Entre los elementos afectados por las decisiones del Gobierno se encuentran piezas relacionadas con movimientos sociales, derechos de las mujeres, diversidad sexual, procesos de paz y dirigentes políticos asesinados. Las intervenciones se produjeron en distintas salas del Museo Nacional, incluida la exposición denominada “Hacer sociedad”.
La ministra de Cultura, Paola Holguín, ha defendido públicamente las modificaciones realizadas en las exposiciones. Según su posición, el museo no debe convertirse en un espacio de adoctrinamiento político ni presentar interpretaciones parciales de la historia nacional.
Holguín también rechazó los incidentes registrados durante las manifestaciones contra el retiro de las piezas. La funcionaria sostuvo que algunas personas participaron encapuchadas en las protestas y aseguró que hubo menores de edad que habrían sido utilizados como escudos.
“Durante este fin de semana, quienes convirtieron la cultura en herramienta de deconstrucción histórica, apología al delito y revictimización de las víctimas llamaron a protestar frente al Museo Nacional”, afirmó la ministra, de acuerdo con las declaraciones suministradas.
La funcionaria agregó que “algunos llegaron encapuchados y apelaron a las vías de hecho, mientras que otros llevaron menores de edad que habrían sido instrumentalizados y utilizados como 'escudos'”. Estas afirmaciones corresponden a la versión de Holguín sobre los acontecimientos.
Las protestas se desarrollaron frente a la sede del Museo Nacional, en el centro de Bogotá, donde se registraron enfrentamientos entre manifestantes y unidades policiales antidisturbios. La controversia también provocó pronunciamientos de instituciones culturales que expresaron su rechazo al retiro de elementos históricos de las exposiciones.
Bernardo Jaramillo Ossa, cuya memoria motivó el intercambio entre Lara y Bohórquez, fue uno de los principales dirigentes de la Unión Patriótica, movimiento político surgido en 1985 durante los esfuerzos de negociación de paz entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Jaramillo Ossa nació en Manizales el 2 de septiembre de 1955. Fue abogado, militante político y dirigente de la UP. Llegó a la presidencia de esa colectividad después del asesinato de Jaime Pardo Leal, ocurrido el 11 de octubre de 1987, y posteriormente asumió una candidatura a la Presidencia de la República para las elecciones de 1990.
Su trayectoria estuvo vinculada con la defensa de una salida negociada al conflicto armado y con la participación de sectores de izquierda en la vida política institucional. Durante su liderazgo, la Unión Patriótica enfrentó una campaña de violencia que dejó numerosos militantes, dirigentes y funcionarios elegidos por voto popular asesinados.
El 22 de marzo de 1990, Jaramillo Ossa fue asesinado en el aeropuerto El Dorado de Bogotá cuando se encontraba en campaña presidencial. Tenía 34 años. Su muerte ocurrió en medio de la violencia contra dirigentes políticos que marcó el proceso electoral de ese año.
El exterminio de integrantes de la Unión Patriótica fue reconocido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en una sentencia del 27 de julio de 2022, en la que declaró la responsabilidad internacional del Estado colombiano por múltiples violaciones de derechos humanos cometidas contra miembros y militantes de esa organización política.
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