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Activista iraní amenazada por ayatolás responde a presidente de España y cuestiona su postura con el régimen

Masih Alinejad, activista perseguida por Irán, le replica a Sánchez y denuncia complacencia con los ayatolás.

Activista iraní Masih Alinejad
Por Agencia Periodismo Investigativo | Jue, 05/03/2026 - 14:19 Créditos: Activista iraní Masih Alinejad. Tomada de redes sociales

La activista iraní Masih Alinejad, exiliada en Estados Unidos y reconocida internacionalmente por su trabajo en defensa de los derechos de las mujeres en Irán, protagonizó este martes una intervención que alteró el ritmo habitual del Congreso de los Diputados de España, donde fue invitada a exponer la situación de derechos humanos bajo el régimen de la República Islámica.

Su mensaje, directo y crítico, incluyó un llamado explícito al presidente Pedro Sánchez para que se reúna con ella y adopte una postura más firme frente a las políticas de los ayatolás, incluyendo lo que denunció como “la presencia diplomática de un régimen que persigue mujeres, disidentes y periodistas en todo el mundo”.

Durante su intervención, Alinejad afirmó que el régimen iraní continúa operando en Europa con normalidad pese a —según ella— mantener una estructura de inteligencia dedicada a perseguir opositores incluso fuera de sus fronteras.

La activista cuestionó que las embajadas iraníes sigan plenamente operativas en España mientras, en paralelo, disidentes son encarcelados o ejecutados en su país de origen.

La jornada se desarrolló en una comisión parlamentaria donde diputados de diferentes partidos escucharon sus denuncias sobre represión, violencia estatal, restricciones a las mujeres y persecución a familiares de exiliados.

Su intervención generó aplausos, debates y solicitudes de que el Gobierno revise su postura diplomática frente a Teherán.

Alinejad relató ante los legisladores que vive bajo protección del FBI desde 2021, después de que autoridades estadounidenses frustraran un intento de secuestro orquestado por agentes iraníes.

También recordó el asesinato de la joven Mahsa Amini, detenido por la Policía de la Moral iraní y convertido en símbolo global de la disidencia.

Según la activista, la ola de protestas que siguió a la muerte de Amini representa una movilización histórica que la comunidad internacional no debe permitir que se extinga.

En su intervención pidió específicamente a Sánchez que “tome partido del lado correcto de la historia” y que no permita que la diplomacia española se convierta —en sus palabras— en un puente para la normalización del régimen.

El Gobierno español no ha confirmado, por ahora, si habrá una reunión oficial con la activista. Sin embargo, fuentes parlamentarias consultadas por medios europeos señalaron que su visita generó preocupación entre sectores institucionales sobre el equilibrio entre las relaciones con Irán y la política exterior de derechos humanos de la Unión Europea.

 

En Bruselas, Alinejad ha sostenido encuentros con eurodiputados de diversas bancadas que impulsan sanciones más severas contra funcionarios iraníes implicados en violaciones a los derechos de mujeres y minorías.

Masih Alinejad es una periodista y activista nacida en la provincia de Golestán, al norte de Irán. Inició su carrera como reportera política en Teherán, donde trabajó para medios reformistas hasta ser expulsada del Parlamento iraní por publicar investigaciones que incomodaron a sectores conservadores.

Se exilió en Londres en 2009 y posteriormente en Estados Unidos, donde continuó denunciando abusos sistemáticos del régimen. Estudió Comunicación y Periodismo en Oxford Brookes University y se convirtió en una de las voces más potentes del movimiento feminista iraní en el exterior.

Su trabajo ha sido reconocido con premios internacionales como el Human Rights Award del Departamento de Estado de Estados Unidos (2022) y el Premio a la Libertad de Prensa de la ONU entregado por organizaciones afiliadas.

Su alcance global creció exponencialmente tras fundar la campaña “My Stealthy Freedom” en 2014, un movimiento digital que animó a mujeres iraníes a publicar fotografías sin velo como acto de protesta contra la obligatoriedad del hiyab.

Posteriormente lanzó iniciativas como “White Wednesdays” y “Women, Life, Freedom”, convertidas en lemas de movilizaciones masivas dentro y fuera de Irán.

Las Naciones Unidas la han invitado repetidamente a exponer sobre violencia de género, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y ejecuciones, convirtiéndose en una de las principales fuentes de información sobre la represión estatal.

Su liderazgo la ha convertido en objetivo recurrente de operaciones de inteligencia iraníes, incluidas amenazas de muerte, persecución a sus familiares y varios intentos documentados de secuestro en el extranjero, según investigaciones del FBI y organismos de seguridad occidentales.

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