Publicidad
Gustavo Puerta, el volante que revolucionó el medio campo de la Selección Colombia
Defiende y ataca en la tricolor con rapidez y precisión. El equilibrio del equipo.
La Selección Colombia encontró en Jhon Arias el gol de la clasificación, pero detrás del triunfo por 1-0 sobre Ghana, este viernes 3 de julio en Kansas City, hubo otro protagonista cuya influencia fue determinante para sostener el funcionamiento colectivo: Gustavo Puerta.
El volante colombiano volvió a confirmar que es una de las piezas de mayor crecimiento en el esquema de Néstor Lorenzo, combinando despliegue físico, inteligencia táctica y una notable capacidad para iniciar el juego desde el fondo.
Lea también (Luis Suárez, la figura silenciosa de Colombia: los números que explican su partidazo ante Ghana)
Colombia aseguró el paso a los octavos de final gracias al tanto de Arias en el minuto 14 y a una actuación colectiva en la que Puerta fue uno de los futbolistas más consistentes durante los 90 minutos.
El compromiso comenzó con intensidad. Ghana intentó imponer condiciones durante los primeros minutos, pero Colombia respondió rápidamente.
Apenas al minuto 14 llegó la jugada que terminó definiendo la eliminatoria: una acción ofensiva construida por el sector derecho terminó con la definición de Jhon Arias para el 1-0 definitivo, un gol que permitió a la Tricolor administrar el encuentro con mayor tranquilidad durante el resto de la noche.
Mientras el protagonismo ofensivo recaía sobre Arias, Luis Díaz y Luis Suárez, Gustavo Puerta desarrolló un partido de enorme madurez. En los 383 minutos que acumula en cuatro partidos mundialistas mantiene una calificación general de 7,07, confirmando la regularidad que ha mostrado durante toda la Copa del Mundo.
Las estadísticas globales reflejan un perfil muy completo. Su apartado de creación alcanza un destacado 76 %, el mejor de todas sus facetas. En ofensiva registra 61 %, en defensa 48 % y en el componente físico 44 %, cifras que, analizadas junto con sus indicadores específicos, muestran a un futbolista cuya principal virtud es la construcción del juego más que el choque físico.
Precisamente en el aspecto físico volvió a responder durante todo el compromiso. Recorrió 10,08 kilómetros, ubicándose en el percentil 90 entre los volantes de su posición.
De esa distancia, 4,42 kilómetros fueron realizados al trote, equivalente al percentil 91, mientras que registró una velocidad media de 6,7 km/h, también en el percentil 90. Además acumuló 1,49 kilómetros en carrera de alta velocidad (percentil 88), 512 metros en sprint de baja velocidad (percentil 65), 95,9 carreras de velocidad (percentil 56), 3,54 kilómetros caminando (percentil 49) y 28,2 sprints, cifra correspondiente al percentil 37.
El volumen de recorrido demuestra que estuvo permanentemente disponible como salida para Colombia durante todo el encuentro.
Uno de los aspectos que más sobresalió fue su participación ofensiva. Aunque parte desde la línea defensiva, sus números lo ubican entre los jugadores más influyentes en la generación de ataques.
Participó en 8,0 secuencias que terminaron en remate, un extraordinario percentil 98 para su posición. Su índice de amenaza ofensiva alcanzó 1,33 (percentil 97), mientras produjo 0,20 asistencias esperadas, ubicándose en el percentil 93. Incluso registró 0,09 goles esperados, equivalente al percentil 91, además de 0,7 centros, situándose en el percentil 57.
Ese protagonismo ofensivo nace desde la calidad de su distribución. Bajo presión completó 21,6 distribuciones, lo que representa un sobresaliente percentil 86.
También completó 0,7 regates (percentil 84), acumuló 125,7 intervenciones (percentil 83), participó en 44,6 secuencias de posesión (percentil 81), realizó 1,6 progresiones de balón (percentil 80), completó 25,6 distribuciones bajo presión (percentil 80), acertó 50,5 pases completados (percentil 79) y ejecutó 55 pases, correspondientes al percentil 78 entre los defensores.
La capacidad para romper líneas volvió a convertirse en una herramienta permanente para Colombia. Gustavo Puerta completó 4,0 rupturas de línea media en conducción, equivalente al percentil 70. Además registró 5,2 rupturas de línea media mediante pase (percentil 68), 0,2 rupturas de línea defensiva (percentil 64), 3,5 rupturas hacia la línea atacante (percentil 57), otras 4,0 rupturas de línea media (percentil 52), 3,5 rupturas hacia la línea atacante (percentil 48), 3,5 rupturas adicionales (percentil 43) y 7,5 rupturas completas, correspondiente al percentil 39.
Su inteligencia para ofrecer soluciones a sus compañeros también quedó reflejada en las opciones de pase. Realizó 16 desmarques por dentro, un notable percentil 96. A ello sumó 13,9 desmarques atendidos (percentil 94), 13,6 desmarques entre líneas (percentil 90), 32,9 desmarques para recibir (percentil 88), 13,2 desmarques al pie (percentil 85), 16,9 desmarques por fuera (percentil 74) y 6,1 desmarques hacia la espalda, correspondientes al percentil 69.
En recepción del balón también mantuvo registros muy sólidos. Acumuló 12,9 recepciones bajo presión indirecta (percentil 76), 5,6 recepciones entre líneas (percentil 75), 13,6 recepciones bajo presión (percentil 74), 0,5 recepciones a la espalda (percentil 68), 32,4 recepciones sin presión (percentil 61) y 0,7 recepciones bajo presión intensa, ubicándose en el percentil 49.
En la presión colectiva aportó 16,4 presiones defensivas, equivalente al percentil 67, además de 2,8 presiones directas, correspondientes al percentil 48. Defensivamente también provocó 2,6 pérdidas forzadas al rival, ubicándose en el percentil 56, estadísticas que evidencian su participación permanente en la recuperación tras pérdida.
En acciones de balón parado sus intervenciones fueron más discretas, aunque igualmente aportó 1,2 saques de banda (percentil 45), ejecutó 0,2 tiros libres directos (percentil 37) y 0,2 tiros libres, equivalente al percentil 35.
La disciplina fue otro de sus puntos destacados. Recibió 1,6 faltas, ubicándose en un alto percentil 90, señal de que constantemente obligó al rival a detenerlo mediante infracciones.
Solamente recibió 0,2 tarjetas amarillas, correspondiente al percentil 19, mientras cometió 1,6 faltas, ubicándose en un bajo percentil 18, reflejando un juego limpio y bien controlado.
Todo ese trabajo silencioso permitió que Colombia administrara buena parte del encuentro. La Tricolor terminó imponiéndose con cifras generales que respaldaron su dominio: 60,7 % de posesión frente al 39,3 % de Ghana, 16 remates contra apenas 3, 15 asistencias de remate frente a 5, 41 recuperaciones de posesión para cada selección, 38 balones disputados perdidos por Colombia frente a 34 de Ghana, 14 faltas cometidas por Colombia y 10 por Ghana, 10 faltas recibidas contra 14, 2 fueras de juego frente a ninguno del rival, además de 2 tarjetas amarillas para Colombia y 3 para Ghana, sin expulsados en ninguno de los dos equipos.
El gol de Jhon Arias quedará en la memoria como la acción que abrió la puerta de los octavos de final, pero el trabajo de Gustavo Puerta explica buena parte del equilibrio que mostró Colombia durante los 90 minutos.
Su despliegue físico, precisión en la distribución, capacidad para romper líneas, ofrecer opciones constantes de pase y participar tanto en la construcción ofensiva como en la recuperación convierten su actuación frente a Ghana en una de las más completas de la Selección en lo que va del Mundial 2026, ratificando que el joven defensor ya es mucho más que una promesa dentro del equipo nacional.
Otras noticias
Etiquetas