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Falso veterinario fue condenado por la muerte de un perro en Flandes: habría usado varsol y cianuro
Ernesto López Medina recibió una condena de 12 meses de prisión por la muerte de un canino al que habría atendido sin tener título profesional y que posteriormente fue enterrado con vida
Un caso de maltrato animal ocurrido en Flandes, Tolima, terminó con una condena judicial contra Ernesto López Medina, señalado de ejercer como médico veterinario sin contar con el título requerido y de provocar la muerte de un perro durante una intervención.
De acuerdo con la investigación adelantada por la Fiscalía, López Medina atendió al animal pese a no estar acreditado como profesional de medicina veterinaria. Durante el procedimiento, habría suministrado medicamentos destinados al tratamiento de enfermedades en ganado bovino, que ocasionaron graves afectaciones en el organismo del canino.
Según los elementos recopilados en el proceso, el perro presentó daños principalmente en los pulmones y el estómago después de la intervención.
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La situación generó preocupación entre los propietarios del animal, quienes reclamaron al hombre por las condiciones en las que se encontraba el perro.
Ante los reclamos, López Medina habría manifestado que realizaría una eutanasia para poner fin al sufrimiento del animal. Sin embargo, de acuerdo con la investigación, durante el procedimiento utilizó sustancias que no están autorizadas para practicar la eutanasia veterinaria.
Entre los productos mencionados en el expediente se encuentran varsol y cianuro.
El caso tomó una nueva dimensión cuando se estableció que el perro habría sido enterrado antes de morir. Es decir, el animal todavía se encontraba con vida cuando fue sepultado, según los elementos considerados durante la investigación judicial.
Tras el proceso judicial, el Juzgado Segundo Municipal de Flandes declaró responsable a Ernesto López Medina por el delito de muerte animal.
El despacho le impuso una pena de 12 meses de prisión, además de una multa equivalente a cinco salarios mínimos mensuales legales vigentes.
La decisión también contempla una inhabilidad para tener animales, como parte de las sanciones impuestas por los hechos.
El caso pone nuevamente en el centro de la discusión las consecuencias legales del maltrato animal y de la prestación de servicios veterinarios por personas que no cuentan con la formación y acreditación exigidas para ejercer esta actividad.
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