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Desaparición de ingeniero forestal en Antioquia: Willington Ortiz Muñoz tercer implicado a prisión
Habría participado en la planeación y ejecución de la retención y desaparición del profesional.
La desaparición de un ingeniero forestal ocurrida hace más de cuatro años en el norte de Antioquia continúa revelando nuevos avances judiciales. La Fiscalía General de la Nación que fue judicializado el tercer presunto responsable de este caso, una investigación que permanece abierta y que ha permitido reconstruir, paso a paso, la presunta participación de integrantes del grupo delincuencial organizado (GDO) Los Mesa en la retención y desaparición del profesional.
El nuevo procesado es Willington Ortiz Muñoz, conocido con el alias de "Willy", quien, de acuerdo con la investigación adelantada por fiscales de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos, habría desempeñado un papel determinante en la planeación y ejecución de los hechos.
Según el ente acusador, Ortiz Muñoz sería quien coordinó la obtención de información sobre los desplazamientos de la víctima, organizó la logística para interceptarla y posteriormente habría participado en la custodia del ingeniero tras su retención.
Los hechos se remontan al 4 de abril de 2022, cuando el ingeniero forestal adelantaba labores para una empresa pública en el municipio de San Andrés de Cuerquia, en el norte de Antioquia.
De acuerdo con el expediente conocido por la Fiscalía, varios hombres interceptaron al profesional mientras desarrollaba sus actividades laborales. Los atacantes, presuntamente armados con armas blancas y un revólver, lo amenazaron y lo obligaron a subir a un camión.
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La investigación sostiene que ese mismo día varias personas alcanzaron a observar a la víctima tanto dentro de una vivienda como en el vehículo utilizado para su retención.
Desde entonces no se volvió a tener noticia sobre su paradero. El caso pasó a ser investigado bajo la hipótesis de una desaparición forzada, uno de los delitos considerados de mayor gravedad dentro del ordenamiento jurídico colombiano y del derecho internacional por tratarse de una conducta que vulnera múltiples derechos fundamentales de manera continuada mientras no se establezca el destino de la víctima.
Con el paso de los meses, los investigadores recopilaron declaraciones, elementos materiales probatorios, labores de policía judicial y análisis de inteligencia que permitieron establecer una presunta estructura de responsabilidades.
La Fiscalía concluyó que detrás del secuestro y desaparición estaría el grupo delincuencial organizado Los Mesa, organización con presencia en el noroccidente antioqueño y señalada por las autoridades de participar en actividades relacionadas con narcotráfico, homicidios, extorsión y otras economías ilegales.
Dentro de esa estructura, alias "Willy" habría ocupado, para la época de los hechos, un rol de coordinación en actividades relacionadas con el tráfico de estupefacientes y otras operaciones ilícitas.
Esa posición, según la Fiscalía, le habría permitido participar en la planeación del crimen investigado.
Por estos hechos, fiscales especializados le imputaron el delito de desaparición forzada, cargo que el procesado no aceptó durante las diligencias judiciales. Posteriormente, un juez de control de garantías decidió imponerle medida de aseguramiento en establecimiento carcelario, al considerar que se cumplían los requisitos legales para restringir su libertad mientras avanza el proceso penal.
La judicialización presenta además una particularidad. Ortiz Muñoz no fue capturado durante un operativo reciente, sino que la imputación le fue notificada en un establecimiento penitenciario de Tierralta, Córdoba, donde permanece recluido desde marzo de 2025 cumpliendo una condena por los delitos de falsedad marcaria y receptación.
Con esta actuación judicial, ya son tres los presuntos integrantes de la organización criminal vinculados formalmente al expediente. La Fiscalía recordó que anteriormente fueron judicializados alias "300" y alias "Paisa", quienes igualmente permanecen privados de la libertad mientras responden por su presunta participación en la desaparición del ingeniero forestal.
El caso refleja la complejidad de las investigaciones relacionadas con desapariciones forzadas en Colombia.
Este tipo de delitos exige procesos prolongados de recolección de pruebas, búsqueda de personas desaparecidas, análisis criminal y articulación entre fiscales especializados, Policía Judicial y organismos de derechos humanos.
Además, mientras no se establezca el paradero de la víctima, la conducta mantiene un carácter permanente desde el punto de vista jurídico.
La desaparición forzada constituye uno de los crímenes más graves contemplados por la legislación colombiana y por tratados internacionales suscritos por el Estado.
La Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas define esta conducta como la privación de la libertad realizada por agentes del Estado o por particulares que actúan con su autorización, apoyo o aquiescencia, seguida de la negativa a reconocer dicha privación o de ocultar el destino o paradero de la persona, dejándola fuera de la protección de la ley.
En Colombia, el Código Penal tipifica este delito y establece penas severas debido a la afectación simultánea de derechos como la libertad, la integridad personal, la dignidad humana y el acceso a la justicia.
Organismos como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el Comité Internacional de la Cruz Roja han señalado reiteradamente que las desapariciones forzadas generan consecuencias que trascienden a las víctimas directas, pues someten a sus familias a largos periodos de incertidumbre y afectan profundamente el tejido social de las comunidades donde ocurren.
Con la judicialización de alias "Willy", la Fiscalía considera que fortalece la línea investigativa sobre la estructura criminal que habría participado en la desaparición del ingeniero forestal.
Sin embargo, el principal interrogante del caso permanece sin respuesta: el paradero de la víctima continúa siendo desconocido, por lo que las labores investigativas y de búsqueda siguen en desarrollo para establecer qué ocurrió con el profesional desaparecido y determinar la eventual responsabilidad de otros involucrados.
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