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Margarita Rosa de Francisco cambia de postura y se somete a cirugía de rejuvenecimiento facial

La decisión contrasta con varias de las posiciones que la actriz había expresado públicamente durante los últimos años sobre el bótox, los rellenos y las cirugías destinadas a disminuir los efectos visibles del paso del tiempo.

Margarita Rosa de Francisco antes y después
Por Agencia Periodismo Investigativo | Lun, 14/09/2026 - 15:33 Créditos: Margarita Rosa de Francisco antes y después de cirugía de rejuvenecimiento facial. Captura de video Instagram @alangonzalezmd

Margarita Rosa de Francisco volvió a poner en discusión su relación con el envejecimiento y los procedimientos estéticos después de someterse a una intervención de rejuvenecimiento facial con el cirujano plástico Alan González, una decisión que contrasta con varias de las posiciones que la actriz, presentadora y escritora había expresado públicamente durante los últimos años sobre el bótox, los rellenos y las cirugías destinadas a disminuir los efectos visibles del paso del tiempo.

El procedimiento fue dado a conocer por González mediante una publicación en la que mostró imágenes de De Francisco antes y después del proceso. En el material se observa el rostro de la artista previo a la intervención y posteriormente el resultado presentado por el especialista, con cambios principalmente en el contorno facial y cervical.

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El médico explicó que el tratamiento fue diseñado de manera personalizada y que recurrió al manejo de diferentes planos anatómicos, desde los profundos hasta los superficiales. Según González, el propósito fue armonizar las formas sin generar una apariencia de estiramiento ni modificar las proporciones faciales o cervicales de la paciente.

“La técnica empleada se basa en el manejo de los planos anatómicos, desde lo profundo hasta lo superficial”, explicó el cirujano, quien señaló que buscó preservar la expresión y los rasgos de De Francisco.

González también agradeció públicamente la confianza de la actriz. “Gracias, Margarita Rosa, por confiar en mí y en el equipo”, escribió el especialista, quien agregó que el proceso estuvo acompañado durante las distintas etapas de la intervención quirúrgica.

La publicación adquiere relevancia por las declaraciones que Margarita Rosa de Francisco había entregado durante años acerca de su decisión de envejecer sin recurrir nuevamente a determinados procedimientos. Sin embargo, su posición anterior requiere una precisión: la actriz no sostuvo que las cirugías estéticas fueran moralmente reprochables ni cuestionó el derecho de otras mujeres a practicárselas. Por el contrario, aclaró expresamente que su rechazo era personal y estaba relacionado con el resultado estético que observaba en algunos rostros intervenidos.

En 2017 ya había escrito sobre su relación con la edad y la belleza. En una columna publicada en El Tiempo afirmó que había atravesado una crisis relacionada con el envejecimiento, pero que esta le había servido para “descartar el quirófano”. También defendió lo que consideraba su derecho a envejecer sin culpa y sostuvo que ya no le interesaba perseguir la promesa de desafiar el paso del tiempo.

Su discurso se hizo más explícito en 2023. Entonces reveló que años atrás sí había recurrido a procedimientos estéticos. Contó que, cuando comenzó a percibir con mayor claridad las arrugas y otros cambios de su rostro, utilizó bótox y relleno en los labios. Posteriormente decidió suspenderlos.

En una entrevista publicada ese año explicó que se había cansado del bótox y de los rellenos y manifestó reservas frente a los resultados de esas intervenciones. Llegó a señalar que, en su opinión, las mujeres sometidas a determinados tratamientos no conseguían detener el tiempo y que algunas terminaban adquiriendo rasgos similares. También expresó preocupación por el uso de rellenos en el rostro.

De Francisco sostuvo entonces que quería presenciar el proceso natural de su envejecimiento. “El espectáculo de mi propio envejecimiento es algo que no me quiero perder”, manifestó al explicar por qué no deseaba continuar utilizando bótox ni rellenos. Reconoció, al mismo tiempo, que envejecer no significaba necesariamente sentirse satisfecha con todos los cambios que observaba frente al espejo.

Su reflexión llegó también al concepto de dignidad asociado con la edad. Al hablar de su apariencia a los 57 años, defendió su derecho a mostrar el rostro producido por el paso de los años y sostuvo que no tenía la obligación permanente de parecer joven. En otras intervenciones insistió en que belleza y juventud no eran conceptos necesariamente inseparables.

Meses después volvió sobre las cirugías de rejuvenecimiento. Allí hizo una distinción que resulta relevante frente a su decisión actual: aseguró que no estaba en contra de las intervenciones estéticas y que tampoco se consideraba moralmente superior a las personas que recurrían a ellas. Su reparo estaba centrado en lo que consideraba una pérdida de singularidad cuando diferentes rostros eran sometidos a un mismo patrón de rejuvenecimiento.

“Belleza y juventud” no tenían que ir necesariamente juntas, sostuvo en aquella oportunidad. Su preocupación era que los rostros muy intervenidos terminaran pareciéndose entre sí, una idea que reiteró a finales de 2023 cuando explicó que prefería conservar las señales de una cara que reflejara una historia personal.

La posición de De Francisco tampoco implicó durante estos años un abandono absoluto de los tratamientos para la piel. En 2024 contó públicamente que se había realizado Ultherapy con el propio Alan González. En esa ocasión destacó que se trataba de un procedimiento que le gustaba por el efecto sobre la piel, pero hizo énfasis en que no había utilizado rellenos y reiteró que no quería aplicarse bótox porque prefería conservar la movilidad y expresividad de su rostro.

Ahora, las imágenes difundidas por González muestran una intervención distinta y el propio cirujano se refiere expresamente a las diferentes etapas que implica “un procedimiento quirúrgico”.

Margarita Rosa de Francisco es una de las figuras con mayor trayectoria en la televisión colombiana. Nació en Cali en 1965 y desarrolló desde joven actividades relacionadas con el ballet, el modelaje y los concursos de belleza. Representó al Cauca en el Concurso Nacional de Belleza y posteriormente inició una carrera en televisión que la convirtió en una de las actrices más reconocidas de su generación.

Su interpretación de Mencha Lavalle en Gallito Ramírez marcó una de las primeras etapas de su carrera y dio origen al sobrenombre de “la Niña Mencha”. Más adelante protagonizó producciones como Café con aroma de mujer, donde interpretó a Teresa Suárez, “Gaviota”, uno de los personajes de mayor reconocimiento de la televisión colombiana. También ha trabajado en cine, música y televisión, además de desempeñarse como presentadora de programas como Expedición Robinson y varias temporadas de Desafío.

Su trayectoria se extendió posteriormente a la escritura y a la reflexión pública sobre asuntos sociales, culturales y personales. Publicó El hombre del teléfono, desarrolló actividad como columnista y cursó estudios de Filosofía. Proimágenes Colombia la identifica además como actriz, escritora, compositora, cantante y presentadora, y destaca entre sus reconocimientos el Premio Víctor Nieto a Toda una Vida del Festival Internacional de Cine de Cartagena.

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