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Palmeiras y Estudiantes de La Plata, a la final de la Libertadores: ¿Quién es el favorito? Tres colombianos en acción

Fortalezas, debilidades, fecha y sede. Por Palmeiras Jhon Arias y en Estudiantes Edwuin Cetré y Miguel Monsalve.

Final Libertadores 26
Por Agencia Periodismo Investigativo | Vie, 23/10/2026 - 06:31 Créditos: La final de la Libertadores tendrá a tres colombianos como protagonistas. Foto: Montaje Agencia de Periodismo Investigativo

Palmeiras, de Brasil, y Estudiantes de La Plata, de Argentina, disputarán el título de la Copa Libertadores de América 2026 el próximo sábado 28 de noviembre en el estadio Centenario de Montevideo, Uruguay, después de eliminar a Fluminense y Flamengo, respectivamente, en dos semifinales que se resolvieron mediante lanzamientos desde el punto penal.

La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) todavía no ha confirmado la hora de inicio del encuentro, que se disputará a partido único y determinará al nuevo campeón del principal torneo de clubes del continente.

La final enfrentará a dos instituciones con antecedentes importantes en la competición. Palmeiras ha conquistado tres títulos, correspondientes a 1999, 2020 y 2021, mientras que Estudiantes de La Plata acumula cuatro campeonatos, obtenidos en 1968, 1969, 1970 y 2009.

El conjunto brasileño intentará igualar la cantidad de trofeos de su adversario, mientras que el equipo argentino buscará alcanzar su quinta consagración continental.

El escenario será el estadio Centenario, inaugurado en 1930 y reconocido por haber acogido la primera final de una Copa Mundial de la FIFA. El recinto, con capacidad para más de 60.000 espectadores, volverá a recibir una definición de la Libertadores, competición cuya historia está estrechamente vinculada con el fútbol uruguayo. Palmeiras tiene un antecedente favorable en este escenario, donde conquistó su tercera Copa Libertadores en 2021.

La clasificación de los dos finalistas dejó características futbolísticas que permiten identificar sus principales recursos y las dificultades que deberán corregir antes del encuentro decisivo. Palmeiras dispone de jugadores capaces de acelerar las transiciones ofensivas, una estructura táctica adaptable y experiencia reciente en finales internacionales.

Estudiantes ha demostrado capacidad para sostener partidos de alta exigencia defensiva, competir como visitante y resolver eliminatorias cerradas, aunque también presenta limitaciones en la generación de oportunidades de gol.

El conjunto brasileño consiguió su clasificación después de enfrentar a Fluminense en una serie que terminó igualada 2-2 en el marcador global. La definición desde el punto penal le permitió asegurar una nueva participación en la final continental.

Sin embargo, el rendimiento ofensivo durante el encuentro decisivo dejó interrogantes relacionados con la capacidad del equipo para generar ocasiones cuando el adversario consigue cerrar los espacios.

Una de las principales fortalezas de Palmeiras es su capacidad para utilizar diferentes estructuras tácticas. Durante la temporada ha empleado variantes defensivas y ofensivas, incluidos esquemas con tres defensores centrales, que permiten modificar la distribución de sus jugadores según las características del rival.

Este recurso facilita la incorporación de futbolistas por las bandas y ofrece alternativas para construir ataques desde diferentes sectores del campo. No obstante, los cambios de sistema también han producido dificultades en los mecanismos de marcación cuando el equipo pierde la posesión.

El funcionamiento defensivo constituye uno de los aspectos que Palmeiras deberá revisar antes de enfrentar a Estudiantes. Durante distintos compromisos del campeonato brasileño, el equipo presentó problemas de coordinación en la última línea, errores individuales y dificultades para recuperar posiciones después de adelantar jugadores al ataque.

Estas situaciones fueron identificadas durante septiembre, cuando Palmeiras atravesó un periodo de irregularidad en el Brasileirao. Las lesiones, el desgaste acumulado y los ajustes en la alineación obligaron al cuerpo técnico a modificar algunos de sus mecanismos habituales de juego.

Otro elemento importante será la disponibilidad de Vitor Roque. El delantero aporta velocidad, capacidad para disputar balones con los defensores centrales y movimientos que permiten aprovechar los espacios disponibles durante los contragolpes.

Su ausencia se hizo evidente durante la semifinal contra Fluminense, en la que Palmeiras tuvo dificultades para sostener determinadas acciones ofensivas y transformar la recuperación del balón en situaciones de peligro.

El estado físico del atacante será uno de los asuntos que deberán seguirse durante las semanas previas a la final. También existen interrogantes sobre la recuperación de Paulinho, quien presentó molestias físicas durante el compromiso contra Fluminense y tuvo que abandonar el terreno de juego.

La disponibilidad de ambos futbolistas puede modificar las alternativas ofensivas del equipo brasileño, especialmente si el encuentro exige disputar balones en espacios reducidos o atacar mediante transiciones rápidas.
Palmeiras también cuenta con el colombiano Jhon Arias, cuya presencia ofrece recursos de conducción, asociación y progresión por los costados.

Su capacidad para recibir el balón entre líneas y participar en la elaboración ofensiva puede resultar importante frente a un adversario que ha demostrado disciplina para proteger su área.

Sin embargo, el conjunto brasileño tendrá que resolver una dificultad que se ha repetido durante la temporada: la falta de eficacia para superar defensas organizadas cerca de su propia portería.

El equipo ha tenido encuentros en los que domina territorialmente, pero encuentra pocos espacios para finalizar las jugadas. Esta circunstancia obliga a recurrir a centros, remates desde media distancia y acciones individuales para intentar modificar el marcador.

La final de la Libertadores 2026 se jugará en el estadio Centenario de Montevideo en Uruguay. Infografía: Agencia de Periodismo Investigativo, API

 

La necesidad de adelantar jugadores también puede generar espacios detrás de los laterales, una situación que Estudiantes podría intentar aprovechar mediante sus futbolistas más rápidos.

El equipo argentino, por su parte, consiguió su clasificación en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, donde eliminó a Flamengo después de una serie que terminó sin goles en los 180 minutos reglamentarios de la eliminatoria.

La definición por penales terminó 3-2 a favor de Estudiantes, con una actuación determinante del arquero uruguayo Fernando Muslera, quien detuvo tres lanzamientos y aseguró el regreso del conjunto de La Plata a una final continental.

Muslera, de 40 años, fue decisivo tanto durante el partido como en la tanda de penales. Su intervención más importante en el tiempo reglamentario llegó cuando evitó un remate de cabeza de Gonzalo Plata, quien había recibido una habilitación dentro del área.

Posteriormente, el guardameta detuvo los cobros de Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique, actuaciones que permitieron a Estudiantes superar al vigente campeón de la Libertadores.

La seguridad de Muslera constituye una de las principales fortalezas del conjunto argentino. Su experiencia internacional, capacidad de reacción y manejo de situaciones de presión ofrecen respaldo a una defensa que deberá enfrentar a un adversario con recursos ofensivos diferentes a los de Flamengo.

Estudiantes también demostró capacidad para reorganizarse después de sufrir una expulsión. Baltasar Rodríguez recibió la segunda tarjeta amarilla durante el comienzo del segundo tiempo contra Flamengo, situación que obligó al equipo argentino a disputar aproximadamente 40 minutos con diez futbolistas.

A pesar de la inferioridad numérica, el conjunto dirigido por Alexander Medina consiguió mantener el empate y llevar la clasificación a los lanzamientos desde el punto penal.

La respuesta defensiva estuvo respaldada por el trabajo de sus centrales, González Pírez y Santiago Núñez, así como por la participación de Eric Meza Mancuso en la contención de los ataques por las bandas.

El funcionamiento colectivo permitió reducir los espacios disponibles para los delanteros brasileños, aunque el equipo tuvo que retroceder progresivamente y concentrar buena parte de sus jugadores cerca del área.

La resistencia defensiva representa una fortaleza de Estudiantes, pero también evidencia una de sus principales dificultades: cuando el adversario consigue instalarse en campo contrario, el conjunto argentino puede perder capacidad para recuperar el balón lejos de su portería y construir ataques sostenidos.

Durante el encuentro contra Flamengo, el equipo tuvo pocas oportunidades para desarrollar contragolpes después de quedarse con diez jugadores. La mayor parte de sus esfuerzos estuvo dirigida a conservar el empate y evitar que los brasileños encontraran espacios para rematar.

Esta circunstancia podría resultar importante frente a Palmeiras, especialmente si el conjunto brasileño consigue adelantar sus líneas y mantener una circulación constante del balón.

La capacidad ofensiva también constituye un aspecto por mejorar. Estudiantes terminó la eliminatoria contra Flamengo sin marcar goles, pese a disponer de oportunidades para conseguir ventaja durante el encuentro disputado en Río de Janeiro.

Marcos Rojo tuvo una ocasión dentro del área durante el primer tiempo, mientras que Baltasar Rodríguez protagonizó una de las aproximaciones más peligrosas mediante un remate que el arquero Agustín Rossi alcanzó a desviar y que terminó golpeando el poste.

La falta de definición impidió que el equipo argentino aprovechara sus mejores momentos ofensivos, una situación que podría adquirir mayor importancia en una final disputada a partido único.

Estudiantes dispone de alternativas para atacar mediante acciones directas y aprovechar la capacidad física de sus delanteros. Guido Carrillo ofrece presencia dentro del área, mientras que Joaquín Tobio Burgos y Tiago Palacios participan en los movimientos destinados a generar espacios y acompañar las jugadas ofensivas.

El colombiano Edwuin Cetré constituye otra alternativa para modificar el desarrollo de los encuentros. Su velocidad y capacidad para atacar por las bandas pueden resultar útiles cuando el adversario adelanta sus laterales y deja espacios disponibles.

En la semifinal contra Flamengo, Cetré ingresó durante el segundo tiempo como parte de los cambios destinados a buscar opciones de contragolpe y ofrecer una salida ofensiva ante la presión brasileña.

El futbolista colombiano también participó en la definición desde el punto penal, aunque no consiguió convertir su lanzamiento después de tener que repetirlo.

Miguel Monsalve es otro de los colombianos que integran el plantel de Estudiantes, por lo que la final tendrá presencia nacional en ambos equipos.

Una de las dificultades adicionales del conjunto argentino está relacionada con las condiciones físicas de algunos jugadores. Joaquín Correa tuvo que abandonar el partido contra Flamengo durante el primer tiempo debido a una lesión, lo que obligó al cuerpo técnico a modificar anticipadamente su estructura ofensiva.

La recuperación del delantero y la disponibilidad de las demás alternativas serán importantes para determinar la alineación que utilizará Estudiantes en Montevideo.

Otro factor que puede influir en el desarrollo del encuentro es la experiencia de ambos entrenadores en partidos eliminatorios.

Abel Ferreira ha dirigido a Palmeiras durante sus conquistas continentales de 2020 y 2021, además de llevarlo nuevamente a la final en 2025, cuando perdió frente a Flamengo. Su trayectoria reciente incluye numerosas participaciones en las fases decisivas de la competición.

Alexander Medina, por su parte, ha conseguido conducir a Estudiantes hasta la final mediante una propuesta que combina organización defensiva, presión en determinados sectores y aprovechamiento de las características individuales de sus jugadores. La eliminación de Flamengo, vigente campeón, constituye uno de los resultados más importantes de su campaña.

La confrontación presenta diferencias en la manera como ambos equipos pueden administrar la posesión del balón. Palmeiras dispone de recursos para construir ataques mediante asociaciones y progresiones por las bandas, mientras que Estudiantes ha mostrado capacidad para reducir espacios, disputar la segunda jugada y utilizar transiciones ofensivas.

En ese contexto, uno de los enfrentamientos que podría adquirir importancia será el de los atacantes brasileños contra los defensores centrales argentinos. La capacidad de Palmeiras para generar movimientos a espaldas de los zagueros deberá superar una estructura que resistió durante buena parte de la semifinal frente a Flamengo.

En el otro extremo del campo, Estudiantes podría intentar aprovechar los espacios que deje Palmeiras cuando adelante a sus laterales. La velocidad de Cetré y las alternativas de ataque directo representan recursos para desarrollar ese tipo de acciones.

La pelota detenida también puede resultar determinante. Ambos equipos cuentan con futbolistas capaces de disputar balones aéreos, por lo que los tiros de esquina y los lanzamientos de falta cercanos al área podrían ofrecer oportunidades para modificar el marcador.

Las dificultades ofensivas observadas durante las semifinales permiten considerar la posibilidad de un encuentro cerrado, aunque el desarrollo dependerá de las alineaciones, las condiciones físicas de los jugadores y las decisiones tácticas de ambos entrenadores.

La definición desde el punto penal constituye otro antecedente relevante. Palmeiras y Estudiantes consiguieron sus respectivas clasificaciones por esta vía, mientras que Muslera y el arquero brasileño Carlos Miguel han tenido actuaciones importantes en definiciones durante la competición. Carlos Miguel, por ejemplo, detuvo dos remates en la eliminatoria de cuartos de final contra Liga de Quito.

El partido también tendrá un componente económico. Según la información divulgada sobre los premios de la competición, el campeón recibirá 25 millones de dólares por conquistar la final, mientras que el subcampeón obtendrá siete millones de dólares.

Estas cantidades corresponden a los premios de la definición y no representan necesariamente la totalidad de los ingresos acumulados por los clubes durante el torneo.

Para Palmeiras, el encuentro significará su segunda final consecutiva, después de haber perdido la edición de 2025 frente a Flamengo. Estudiantes, en cambio, regresará a una definición continental por primera vez desde 2009, cuando derrotó a Cruzeiro y obtuvo su cuarta Copa Libertadores.

El estadio Centenario recibirá nuevamente una final única de la competición, después de haber sido escenario de la consagración de Palmeiras en 2021. En aquella oportunidad, el conjunto brasileño derrotó 2-1 a Flamengo durante la prórroga, con un gol decisivo de Deyverson.

La fecha está confirmada para el sábado 28 de noviembre de 2026. Aunque algunas plataformas de programación deportiva muestran provisionalmente el encuentro a la 1:00 p. m. de Colombia, la hora oficial todavía está pendiente de confirmación por parte de la Conmebol, por lo que ese registro no debe considerarse definitivo.

En Colombia, la transmisión está prevista a través de ESPN y Disney+, de acuerdo con la información preliminar disponible, aunque los aficionados deberán consultar la programación definitiva de los operadores.

El encuentro determinará si Palmeiras consigue su cuarta Copa Libertadores o si Estudiantes de La Plata alcanza su quinta consagración. La final también garantizará la presencia de al menos un futbolista colombiano en el plantel campeón, debido a la participación de Jhon Arias con Palmeiras y de Edwuin Cetré y Miguel Monsalve con Estudiantes.

La recuperación de los jugadores lesionados, la capacidad para aprovechar las oportunidades de gol y el funcionamiento de las estructuras defensivas serán algunos de los aspectos que marcarán la preparación de los dos finalistas durante las cinco semanas que restan para el partido en Montevideo.

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