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Camilo Vargas el colombiano que hace historia en México con 21 penales atajados

Volvió a ser figura con Atlas al detener un penalti en el clásico frente a Chivas. Es arquero extranjero con más cobros detenidos en la historia de la Liga MX.

Camilo Vargas, el colombiano que desafía la historia del fútbol mexicano: 21 penales atajados y una leyenda
Por Agencia Periodismo Investigativo | Dom, 11/10/2026 - 11:07 Créditos: Clásico Atlas vs Chivas Tomado de video

El balón estaba ubicado sobre el punto penalti, a once metros de la portería. Ángel Sepúlveda, delantero de Chivas de Guadalajara, tenía la oportunidad de igualar el marcador frente al Atlas. Era la noche del sábado 10 de octubre, el clásico tapatío se disputaba en el estadio Jalisco y el conjunto rojinegro defendía una ventaja de 1-0. Frente al cobrador esperaba Camilo Andrés Vargas Gil, un colombiano que durante siete años ha convertido los lanzamientos desde los once metros en uno de los capítulos más destacados de su carrera.

Sepúlveda tomó distancia, avanzó hacia el balón y remató. Vargas se lanzó hacia su derecha, encontró la trayectoria del disparo y evitó el gol. La intervención provocó la celebración de los jugadores del Atlas y de sus aficionados.

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Para el guardameta bogotano no fue una atajada cualquiera: acababa de detener su penalti número 21 en el fútbol mexicano, una cifra que lo confirma como el arquero extranjero con más cobros de esta naturaleza detenidos en la historia de la Liga MX.

La acción ocurrió alrededor del minuto 76, después de una revisión del sistema de videoarbitraje (VAR) que terminó con la sanción de la pena máxima a favor del Guadalajara.

El encuentro correspondía a la undécima jornada del torneo Apertura 2026 y enfrentaba a dos equipos cuya rivalidad constituye uno de los clásicos tradicionales del campeonato mexicano.

Atlas se había adelantado en el marcador al minuto 52 mediante una anotación de Kevin Zenón. La intervención del colombiano permitió conservar momentáneamente esa ventaja, aunque la historia del partido todavía tenía un episodio pendiente.

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clásico Atlas vs Chivas

 

Sepúlveda, el mismo futbolista que había desperdiciado el penalti, consiguió el empate al minuto 86. El compromiso terminó 1-1, pero la actuación del guardameta colombiano quedó incorporada a las estadísticas históricas de la competición.

El registro de Vargas adquiere una dimensión particular porque supera ampliamente las marcas de otros porteros extranjeros que han desarrollado carreras prolongadas en México. Nahuel Guzmán, argentino y referente de Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, y Federico Vilar, también argentino y antiguo guardameta de Atlante, aparecen con 14 penaltis detenidos cada uno, según las estadísticas históricas divulgadas por la prensa deportiva mexicana.

Con sus 21 intervenciones, el colombiano ocupa el tercer lugar de la clasificación histórica de la Liga MX, igualado con Adrián Chávez. Por delante aparecen Oswaldo Sánchez y Jesús Corona, ambos con 24 penaltis atajados.

La distancia entre Vargas y los dos primeros es de apenas tres cobros detenidos, una diferencia que mantiene abierta la posibilidad de que el futbolista del Atlas alcance o supere una marca construida durante décadas.

La actuación del sábado también prolongó una historia particular entre Vargas y Chivas. El colombiano ya había frustrado dos penaltis del Guadalajara en anteriores enfrentamientos.

En los cuartos de final del Clausura 2023 detuvo un lanzamiento de Víctor Guzmán. Posteriormente, durante el Clausura 2026, volvió a imponerse desde los once metros, esta vez frente a Armando González, conocido como la “Hormiga”.

El penalti de Sepúlveda fue, por tanto, el tercero que Vargas le detuvo al Guadalajara en partidos del clásico tapatío. Tres lanzamientos, tres momentos distintos y una misma consecuencia para el conjunto rival: encontrarse con un arquero que ha convertido estas situaciones en una especialidad de su trayectoria profesional.

La cifra de 21 penaltis tampoco apareció de manera repentina. Apenas un mes antes, el 5 de septiembre, Vargas había alcanzado las 20 intervenciones al detener un cobro de Jhojan Julio durante el encuentro del Atlas frente al Atlante. Aquella actuación volvió a situarlo entre los protagonistas de la jornada y lo acercó a los registros históricos del campeonato.

En agosto había conseguido otra intervención destacada durante la victoria 2-1 del Atlas sobre Tigres, en un compromiso disputado en el estadio Jalisco. El equipo rojinegro logró imponerse pese a jugar más de veinte minutos con un futbolista menos. Vargas fue una de las figuras del encuentro y añadió otro episodio a su historial frente a los cobradores de penaltis.

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El 10 de octubre, ante Chivas, el colombiano confirmó una característica que lo ha acompañado durante su etapa mexicana: su capacidad para responder cuando el rival dispone de una oportunidad directa de marcar.

En estas acciones intervienen la observación del cobrador, la elección del momento para lanzarse, la velocidad de reacción y la ejecución del remate. La trayectoria del arquero demuestra que ha conseguido resolver favorablemente numerosas situaciones de esa naturaleza.

Para comprender cómo llegó a convertirse en uno de los porteros más reconocidos del fútbol mexicano hay que retroceder a Bogotá, donde nació el 9 de marzo de 1989. Su historia comenzó lejos de los estadios internacionales, en las canchas de los barrios Cundinamarca y Samper Mendoza, sectores de la capital colombiana en los que empezó a desarrollar su afición por el fútbol.

El muchacho que años después sería protagonista de finales internacionales estudió en el colegio San Gregorio Magno. A los 16 años ingresó a las divisiones inferiores de Independiente Santa Fe, institución en la que comenzó su formación como futbolista profesional y donde encontró las primeras oportunidades para desarrollar una carrera bajo los tres palos.

Su debut profesional se produjo el 11 de marzo de 2007, cuando todavía era un adolescente. El encuentro enfrentó a Independiente Santa Fe con La Equidad en el estadio Metropolitano de Techo. Aquella aparición fue el comienzo de una trayectoria que lo llevaría por varios equipos colombianos, el fútbol argentino, la selección nacional y, finalmente, México.

Los primeros años no estuvieron acompañados de una titularidad inmediata. Vargas debió disputar un lugar en la plantilla profesional, acumular experiencia y esperar oportunidades. Con el paso de las temporadas consiguió consolidarse hasta convertirse en uno de los guardametas destacados del campeonato colombiano.

En Santa Fe participó en una etapa de títulos para el conjunto bogotano. Formó parte del equipo que ganó la Copa Colombia de 2009, conquistó el campeonato de liga del primer semestre de 2012 y obtuvo la Superliga de 2013. También integró la plantilla campeona del torneo Finalización de 2014.

El título de 2012 representó uno de los momentos importantes de su carrera. Santa Fe puso fin a una prolongada espera por una nueva estrella de liga y Vargas participó en la campaña que devolvió al conjunto capitalino a lo más alto del fútbol colombiano.

Su rendimiento también abrió las puertas de la selección nacional. En agosto de 2012 recibió una convocatoria del entrenador argentino José Néstor Pékerman, quien dirigía entonces a Colombia y adelantaba el proceso clasificatorio hacia el Mundial de Brasil 2014.

Posteriormente llegó a Atlético Nacional, institución con la que fue campeón del torneo Finalización de 2015. También tuvo una experiencia en Argentinos Juniors, de Argentina, antes de regresar al campeonato colombiano para defender la portería del Deportivo Cali.

En el conjunto vallecaucano recuperó continuidad y acumuló partidos que le permitieron mantenerse entre los guardametas considerados para integrar la selección. Su carrera avanzaba entre los compromisos del fútbol profesional colombiano y las convocatorias internacionales.

Sin embargo, el episodio que transformaría su trayectoria todavía estaba por comenzar.

En 2019, Vargas llegó al Atlas de Guadalajara, una institución mexicana con una historia marcada por prolongados periodos sin conquistar el campeonato. Su contratación representó una apuesta por un guardameta experimentado, con títulos en Colombia y participación en procesos de selección nacional.

El desafío deportivo era considerable. Atlas llevaba décadas intentando recuperar el protagonismo que había tenido en sus primeros años y acumulaba una extensa sequía de títulos de liga. Su último campeonato se remontaba a 1951.

El colombiano encontró inicialmente un equipo que atravesaba cambios deportivos y modificaciones en su dirección técnica. Durante sus primeros años en México debió adaptarse a nuevos rivales, estadios y exigencias competitivas.

La llegada del entrenador argentino Diego Cocca en 2020 marcó el comienzo de una transformación. Atlas empezó a consolidar una estructura defensiva que tendría en Vargas a uno de sus principales protagonistas.

El trabajo del equipo comenzó a reflejarse en los resultados. Los rojinegros avanzaron hasta convertirse en candidatos al título y, en diciembre de 2021, consiguieron lo que varias generaciones de aficionados habían esperado: volver a ser campeones de México después de siete décadas.

La final frente a León terminó definiéndose mediante lanzamientos desde el punto penalti. En aquella serie, Vargas detuvo el cobro de Fernando Navarro y contribuyó a la conquista del campeonato. La intervención quedó incorporada a uno de los momentos más recordados de la historia del Atlas.

Para los aficionados, el arquero colombiano dejó de ser únicamente una contratación extranjera. Su nombre pasó a estar relacionado con el final de una espera de 70 años, una circunstancia que modificó su lugar dentro de la institución.

La historia continuó en el primer semestre de 2022. Atlas volvió a disputar una final y consiguió el título del Clausura después de superar al Pachuca por un marcador global de 3-2.

El bicampeonato convirtió a aquella generación en una de las más importantes del club. Vargas fue protagonista de las dos conquistas y consolidó su posición como referente de un equipo que había pasado de décadas de frustraciones a ganar dos campeonatos consecutivos.

La dimensión de aquellos títulos también explica el reconocimiento que recibe el colombiano en Guadalajara. Sus actuaciones no quedaron limitadas a las estadísticas individuales: estuvieron vinculadas directamente con una de las etapas más exitosas de la historia rojinegra.

En 2021 recibió, además, el reconocimiento como mejor jugador de la Liga MX, una distinción poco habitual para un guardameta en una competición en la que los futbolistas ofensivos suelen concentrar buena parte de los premios individuales.

A partir de entonces, Vargas mantuvo su protagonismo. Las temporadas siguientes estuvieron acompañadas de nuevas intervenciones decisivas, entre ellas los penaltis detenidos que fueron aumentando su registro histórico.

El recorrido hasta los 21 cobros atajados comprende siete años de actividad en el campeonato mexicano. No se trata de una cifra obtenida exclusivamente en series de definición de campeonatos, sino del registro histórico de penaltis detenidos que manejan los medios especializados en las estadísticas de la Liga MX.

La precisión es importante porque los lanzamientos ejecutados durante un partido y aquellos que forman parte de una tanda para definir un ganador se contabilizan de manera diferente en numerosas bases de datos futbolísticas.

Las estadísticas difundidas después del clásico del 10 de octubre sitúan al colombiano por encima de todos los guardametas extranjeros que han participado en la competición. También lo ubican a tres intervenciones de igualar a los líderes históricos, Oswaldo Sánchez y Jesús Corona.

Sánchez desarrolló una carrera que lo convirtió en uno de los porteros más representativos de México. Defendió, entre otros equipos, las camisetas de América, Guadalajara y Santos Laguna, además de integrar la selección nacional.
Corona, por su parte, construyó buena parte de su trayectoria con Cruz Azul, club en el que se convirtió en referente durante numerosas temporadas y con el que conquistó el campeonato de liga en 2021.

Que Vargas se encuentre cerca de los registros de ambos futbolistas permite dimensionar su permanencia y rendimiento en el fútbol mexicano. El colombiano llegó al Atlas cuando tenía 30 años y, a sus 37, continúa defendiendo la portería del equipo que lo convirtió en bicampeón.

Su trayectoria también ha estado vinculada con la selección Colombia. Durante varios años formó parte de las convocatorias nacionales, inicialmente como alternativa en una posición que tuvo a David Ospina como uno de sus principales referentes.

Vargas integró los procesos de los mundiales de Brasil 2014 y Rusia 2018. Aunque durante buena parte de ese periodo permaneció como suplente, continuó acumulando experiencia internacional y participando en distintas ediciones de la Copa América.

Con el paso de los años aumentó su participación en los encuentros de la selección. Una lesión de Ospina en 2023 le permitió asumir mayores responsabilidades y convertirse en titular durante una parte importante de las eliminatorias sudamericanas hacia la Copa Mundial de 2026.

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En ese proceso disputó 15 partidos y consiguió mantener su portería sin recibir goles en cinco ocasiones. Su desempeño contribuyó a sostener su presencia en el equipo nacional durante una etapa de renovación de la plantilla.

Un palmarés que le permitió además participar con la Selección Colombia en el Mundial de Estados Unidos en donde solo recibió un gol en cinco partidos y el equipo accedió a octavos de final, aunque precisamente por penaltis fue eliminado por Suiza.

Lo evidente es que su experiencia acumulada en México ha sido uno de los componentes de su carrera internacional. Su participación constante en la Liga MX, los títulos obtenidos y las actuaciones frente a equipos de amplia tradición han mantenido su nombre entre los guardametas colombianos con mayor recorrido en el exterior.

El penalti detenido a Sepúlveda volvió a situar su nombre en la conversación sobre los guardametas nacionales. Su rendimiento con Atlas constituye un antecedente deportivo, aunque las decisiones sobre futuras convocatorias corresponden al cuerpo técnico de la selección Colombia.

Mientras tanto, en Guadalajara, el arquero continúa escribiendo una historia que comenzó cuando llegó al club en 2019. Su contrato vigente hasta 2027 le ofrece la posibilidad de seguir ampliando sus registros individuales y disputando nuevas temporadas con el conjunto rojinegro.

A sus 37 años, Vargas suma más de 600 partidos como profesional, títulos en Colombia y México, participaciones internacionales y una trayectoria que abarca casi dos décadas desde su debut con Santa Fe.

El encuentro del sábado frente al Guadalajara añadió otro episodio a esa carrera. El colombiano volvió a encontrarse frente a un delantero que tenía el balón a once metros de su portería y una oportunidad para marcar.

Ángel Sepúlveda ejecutó el lanzamiento. Vargas respondió con una estirada hacia su derecha y consiguió una intervención que elevó a 21 su registro histórico.

El partido terminó empatado y el delantero mexicano encontró posteriormente el gol que había buscado desde el punto penalti. Sin embargo, la atajada del colombiano quedó registrada como una nueva marca personal.

Detrás de ese número aparecen los años de formación en Bogotá, los campeonatos con Santa Fe, el paso por Atlético Nacional, la experiencia argentina, su consolidación en Deportivo Cali y los títulos que cambiaron la historia del Atlas.

También permanece una cifra que ahora representa su próximo desafío: 24 penaltis detenidos, el registro que comparten los líderes históricos de la Liga MX.

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La distancia es de tres atajadas para igualarlos y cuatro para superarlos. Nadie puede establecer cuándo volverá a enfrentarse a una pena máxima ni cuántas oportunidades tendrá durante las próximas temporadas.

Por ahora, el colombiano conserva una marca que ningún otro guardameta extranjero ha alcanzado en el campeonato mexicano. Desde este sábado 10 de octubre de 2026, su nombre está asociado a 21 penaltis detenidos, una estadística que resume uno de los capítulos más particulares de su trayectoria y que lo mantiene entre los porteros más destacados de la historia de la Liga MX.

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